5 claves para empezar el día con energía

Edith Sánchez · 24 julio, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 24 julio, 2019
Empezar el día con energía es la mejor manera de garantizar una buena jornada. Hay algunos hábitos que vale la pena cultivar para cuidar nuestra salud física y mental, al tiempo que nos ubican en la mejor actitud para afrontar lo que traerá el día a día.

El comienzo de cada jornada es uno de los momentos más importantes. Mentalizarte para empezar el día con energía puede representar una gran diferencia en tu actitud y tu bienestar. Es algo así como programarte para sacar lo mejor de ti diariamente.

Empezar el día con energía significa darle un momento a tu cuerpo y a tu mente para que hagan una transición adecuada entre el sueño y la vigilia. Si te permites realizar ese tránsito con la mejor actitud, probablemente vas a tener mejor disposición para enfrentar tu jornada.

No hay nada peor que iniciar tu día a día con mala actitud. Sin darte cuenta, esto desencadena toda una serie de hechos, conscientes o inconscientes, que te llevan a experimentar de forma desagradable toda tu jornada. Enseguida te damos algunos consejos para empezar el día con energía y buena actitud.

1. Percepción y atención

Lo primero que debes hacer cada mañana es permanecer un par de minutos en la cama, después de despertarte. Durante ese breve lapso, comienza inspirando y expirando profundamente, cinco veces seguidas, con los ojos cerrados. Vas a ver que, inmediatamente, te sientes más despierto.

Luego, haz un breve repaso mental de todo tu cuerpo, comenzando por los pies. Continúa ascendiendo, sintiendo cada parte de tu organismo. ¿Cómo está? Adelanta este ejercicio hasta llegar a tu cabeza y luego abre los ojos. Comienza un nuevo día.

2. Estiramientos, una magnífica opción

Buenos hábitos para despertarte con más energía

Tómate un minuto para poner tu cuerpo en movimiento, de una forma amable y benevolente contigo mismo. Siéntate en el borde de la cama y estira los brazos, luego las piernas y después la espalda. Es la mejor manera de estimular la circulación y poner en marcha tus músculos.

Luego es conveniente que te pongas de pie y trates de alcanzar la punta de los dedos de los pies, con la punta de los dedos de las manos. Después, haz algunas rotaciones suaves de cuello. Si quieres empezar el día con energía, estos estiramientos serán un gran aliado.

3. Hidratarte, la mejor manera de empezar el día con energía

La primera acción de autocuidado orgánico es hidratarte. Llevas una buena cantidad de horas sin ingerir bebidas o alimento. No hay mejor manera de empezar el día con energía que bebiendo un vaso de agua fresca. Es mejor si está tibia, para no tener un fuerte choque de temperaturas.

Algunos recomiendan poner algunas gotitas de limón en el agua para favorecer el funcionamiento del metabolismo. Así mismo, es conveniente que, mientras bebes tu vaso de agua, digas la palabra “Gracias”. Es una palabra con gran poder que te recuerda que cada día de vida es un regalo y te pone en buena disposición anímica.

Quizá te interese: 8 alimentos que ayudan a la hidratación

4. Una ducha revitalizante

Nada hay más revitalizante que una buena ducha al comienzo del día. Te toma apenas cinco minutos y puede ser uno de los momentos más agradables de la jornada. La ducha a baja temperatura ayuda a eliminar el tejido graso y remueve células muertas. Así que trata de no poner el agua tan caliente.

Lo más adecuado es empezar con una temperatura ligeramente cálida. En el último minuto, reduce la temperatura un poco. Si no te incomoda, termina con agua fría, los 45 segundos finales. De inmediato vas a sentirte muy despierto y esto te ayudará a comenzar el día con energía y vitalidad.

5. El desayuno, una gran prioridad

Desayunos- rituales matutinos

Ningún día resulta bien si no inicias la jornada con un buen desayuno. Estudios en todo el mundo señalan que un desayuno nutritivo es un factor determinante para mantener un peso adecuado y prevenir diferentes problemas de salud.

Lo ideal es que contenga un zumo rico en vitamina C, así como carbohidratos, frutas y proteínas. Por supuesto, debes tomarte el tiempo para masticar bien. No imaginas lo mucho que mejora la digestión con esta simple medida. No desayunes mirando el celular, el correo o el diario. No son buenos compañeros si quieres empezar el día con energía.

Lee también: Conoce la importancia de las proteínas en el desayuno

Bonus: maneja bien tu tiempo

Desafortunadamente, la gran mayoría de personas comienzan el día con prisas. Esta es probablemente la peor manera de iniciar una jornada. No solo te implica un gasto emocional y físico innecesario, sino que además te imprime una mala disposición de inmediato.

Si te fijas, un buen comienzo de día no te toma más de 40 minutos. La rapidez solo nos lleva a ser más torpes, a cometer errores y a crear problemas. Recuerda que tu lista de prioridades debe estar encabezada por tu bienestar personal. Así que, simplemente, aprovecha esos primeros minutos del día para hacer lo mejor por ti.

  • Branden, N. (1995). Los seis pilares de la autoestima. Paidós.
  • Sánchez Benito, J. L. (2009). Efectos del ejercicio físico y una dieta saludable. Nutrición clínica y dietética hospitalaria29(1), 46-53.
  • Genes, A. H. (2016). El desayuno y su importancia¿ es realmente el desayuno una necesidad fisiológica O un hábito saludable?. Gastrohnup15(2).