5 claves para reconocer un infarto o ataque al corazón

Iván Eduardo Aranaga Amengual 19 diciembre, 2017
Ante la cifra tan elevada de casos de ataque al corazón, debemos estar atentos y bien informados.

Entre las cosas que debemos saber, no solo por nuestra salud sino también por la de otros, es saber reconocer un infarto. Con unas cuantas claves podremos prevenir que una situación desfavorable se complique. Hay que actuar con rapidez.

El origen de los infartos es sencillo de explicar: cuando un coágulo es capaz de bloquear el flujo sanguíneo por las arterias, dificulta que esta llegue al corazón, lo cual impide su funcionamiento y bombeo al resto del organismo.

Desafortunadamente, los infartos tienen un índice de víctimas considerable. Por ejemplo, en Europa, España tiene los infartos al corazón posicionados en el primer lugar de muertes al año. De hecho, en el año 2015 murieron más de 420 mil personas por infartos, lo que se trata de un 6% en comparación al año anterior.

Cómo reconocer un infarto

Antes de que se produzcan, los infartos y ataques al corazón envían señales al organismo por un tiempo breve. Por ello, si sabemos cómo reconocer un infarto podemos o bien ayudar a la persona o solicitar asistencia médica. Saber actuar en este margen de tiempo que nos da el organismo puede ser vital.

Reconocer un infarto y socorrer a tiempo a la persona puede incluso garantizar su recuperación

Te recomendamos leer: El infarto agudo de miocardio

Estos son los principales síntomas:

Epidemiología del infarto agudo de miocardio

  1. Cuando se atraviesa por una de estas situaciones, el primer paso se revela con el dolor en la parte trasera del esternón, el área retroesternal. La molestia pasa a manifestarse en uno de los brazos, principalmente el izquierdo, extendiéndose hasta el cuello, durante aproximadamente 40 minutos.
  2. Con esto, sumada a la agitación y preocupación natural por lo que se vive, aumentan las palpitaciones y se agrava la dificultad para respirar.
  3. Las náuseas también se incluyen en la sintomatología. Atención, no cada vez que la persona sienta náuseas se debe relacionar directamente con un infarto. Normalmente, estas se manifiestan luego del paso uno. Incluso, el afectado puede vomitar como reacción posterior.
  4. El cuerpo puede pasar de un extremo a otro con su temperatura. Esto varía según la persona. Algunas pueden llegar al punto de expulsar sudor frío, mientras que otras llegan a sentir que su temperatura corporal se incrementa de manera repentina.
  5. La ansiedad también dice presente. Sabemos que se trata de un caso que pone en riesgo la vida, pero lo más aconsejable es buscar ayuda rápidamente, pues la propia preocupación puede atentar contra usted.

Una vida sin malos hábitos

La falta de disciplina, en ciertos aspectos de la vida, le cobra muy caro al organismo, llevándolo a situaciones en las que la salud está en riesgo. Ante ese panorama, lo recomendado es evitar los siguientes hábitos:

1. Tabaquismo

vino y cigarrillo

El consumo de tabaco aumenta las posibilidades de sufrir un infarto al miocardio. Este es uno de los principales elementos que engloba la lista de muertes por enfermedades cardiovasculares.

Cuando una persona fuma su capacidad de respiración disminuye considerablemente y, ante un infarto, puede provocar consecuencias graves e, incluso, fatales.

2. Exceso de estrés

El estrés es un mal común. Los rápidos ritmos de trabajo y vida que hoy por hoy manejan al mundo nos ha llevado a tener poco tiempo para descansar. Lleva las cosas con calma, enfócate en la resolución de los problemas y no te ahogues en ellos.

Se recomienda a toda persona, como primer paso para lidiar con el estrés, que aprenda a dividir la vida laboral de la vida personal.

Las técnicas de respiración, mindfulness y otras herramientas pueden ayudar a la persona a situarse en el presente, en los aspectos que puede solucionar y no a preocuparse tanto por el futuro.

3. Grasas

Grasas_saturadas

Mantén una dieta saludable. Por más que disfrutes de la comida chatarra y de las frituras, gradualmente estas van a tener un impacto negativo en tu organismo. Recuerda que gran parte de los problemas cardíacos se originan por la mala alimentación.

Evita que el colesterol malo aumente sus niveles y atente contra tu vida. No pedimos que elimines ciertos alimentos, solo controla lo que comes y date esos gustos solo de vez en cuando.

4.Alcohol

Las bebidas alcohólicas son perjudiciales cuando su consumo es alto y habitual. De hecho, contribuyen al sobrepeso, lo que genera mayores probabilidades de que el corazón se vea afectado. Si vas a tomar alcohol, hazlo moderadamente. No le des razones a tu cuerpo para pasar un mal rato.

Ver también: ¿Hay que dejar de beber alcohol para bajar de peso?

5. Falta de activad física

Aceleran la recuperación tras hacer actividad física

Así como afecta la agitación constante y la falta de descanso, el otro extremo tampoco ayuda. Esas personas sedentarias, que poco hacen en pro de la circulación de la sangre, empiezan a padecer diversos malestares corporales, producto de su inactividad.

Para evitar un infarto no hace falta recurrir a medidas extraordinarias, la clave está en llevar un estilo de vida lo más saludable posible, evitar los excesos de toda índole y sobre todo, tener en cuenta que saber gestionar nuestras emociones, puede favorecernos considerablemente.

Te puede gustar