5 condiciones médicas que no existen realmente

Okairy Zuñiga · 26 mayo, 2016 · Última actualización: 31 diciembre, 2018 31 diciembre, 2018
La cultura popular se inventa supuestas afecciones que no son tales. Este fenómeno afecta, en especial, a la relación médico-paciente y a la eficacia de muchos tratamientos.

En el ámbito científico, existen definiciones relativas a la salud que no siempre entendemos. La cultura popular, por su parte, se inventa supuestas afecciones que no son tales. Este fenómeno afecta, en especial, a la relación médico-paciente y a la eficacia de muchos tratamientos.

De hecho, no es raro encontrar personas convencidas de que padecen un cierto trastorno, que terminan por  automedicarse. En este artículo, comentamos 5 de esas supuestas enfermedades que, en términos médicos, no existen.

1. Neumonía caminante

Neumonía errante

Esta supuesta enfermedad no es causada por bacterias ni ningún otro agente patógeno. Los médicos la tratan como una neumopatía atípica. Esto se debe a que no sigue los patrones radiológicos ni clínicos habituales. Sus síntomas son:

  • Tos
  • Dolor de cabeza intenso
  • Fiebre o temperatura ligeramente elevada
  • Malestar general

Se la ha bautizado como “caminante” en alusión a la forma en que se instala: Al principio, no te das cuenta de que la estás padeciendo. Mas, con el paso del tiempo, la sintomatología se hace más evidente. Normalmente, se tiende a creer que se trata de un resfriado común. Y que, por tanto, no es necesario ir al médico ni guardar reposo. La mayoría de los casos se curan por sí solos. Sin embargo, otros pacientes sufren estos síntomas durante un considerable período de tiempo.

Los especialistas consideran que no existe porque, en realidad, se trata de un conjunto de síntomas asimilables al de otras afecciones y que desaparece por sí solo.

2. Ataque de nervios

ataque de nervios

¿Cuántas veces has escuchado que algún conocido o que un amigo tuvo un ataque de nervios? Se suele creer que “ser nervioso” es el resultado de alguna experiencia traumática repetida. Y nos hacemos la idea de que este diagnóstico data de la infancia de la persona supuestamente aquejada por esta dolencia.

Entre los indicios que asociamos con esta supuesta patología, se encuentran:

  • Llanto excesivo
  • Cefaleas
  • Dolores abdominales
  • Proclividad al enojo
  • Episodios de violencia

Es común creer que alguien enferma de los nervios. Sin embargo, dicha afección no existe descrita como tal en la literatura médica. No es más que una forma de nombrar algo que no nos explicamos bien. Quizás, precisamente, porque su origen es incierto. En dado caso, “ataque de nervios” es solo un conjunto de síntomas que se asocia a una amplia gama de trastornos mentales que van de la depresión hasta la esquizofrenia.

3. Gripe estomacal

dolor de estómago

La gripe estomacal es otra de las enfermedades que no existen realmente. Si te detienes a pensarlo, verás que no es lógico que nuestro sistema respiratorio esté relacionado directamente con nuestros intestinos.

Entre sus supuestos síntomas, están:

  • Fiebre superior a los 39ºC
  • Dolores abdominales
  • Vómito y diarrea que pueden durar entre 2 y 6 días

Todos estos son síntomas de la gastroenteritis viral. Las causas más comunes están relacionadas con la insalubridad.

4. La cabeza fría

Ojos-irritados

  • Ojos llorosos
  • Ataques de estornudos
  • Secreción nasal
  • Leve fatiga
  • Tos y congestión nasal

Estos son los indicios del mal llamado de la “cabeza fría”. La motivación del nombre con el que se conoce esta supuesta enfermedad viene del hecho de que no está acompañado de fiebre alta. Es un resfriado común que se presenta generalmente cuando la persona experimenta un cambio brusco de temperatura.

Esta especie de resfriado suele estar causado por coronavirus y rinovirus. No requiere atención médica. Bastan remedios caseros para combatirlo. Las vaporizaciones y beber mucha agua son algunos de esos cuidados paliativos. Aunque ocurre en pocas ocasiones, este cuadro podría ir a peor. La aparición de escalofríos o fiebre alta podrían ser un indicador de ello. Si te ocurriera, no dudes en visitar a tu médico.

5. Alergia al gluten

Alergia al gluten

Los malestares asociados a la ingesta de alimentos que contienen gluten no constituyen una alergia propiamente dicha. La celiaquía es un tipo de intolerancia alimentaria. Dado que sus síntomas son poco específicos, es indispensable que sea tu médico quien lo diagnostique. En ese caso, él te dirá qué alimentos debes evitar y cómo sustituirlos para obtener los nutrientes que necesita tu cuerpo.

Tal vez te interese leer: 10 señales de la intolerancia al gluten.

Qué hacer cuando sientes que algo va mal

Como puedes ver, son varias las situaciones que podemos confundir con una enfermedad. El objetivo de esta reflexión no es otro que hacerte notar la importancia de evitar la automedicación o el cambio de dieta. La regla de oro es acudir siempre al médico ante la evidencia de que algo no está yendo bien.

Confía en tu médico. Él te dirá qué está pasando realmente y cómo actuar. Una vez que conozcas el problema real, puedes calzar el tratamiento prescrito con algún remedio natural. Pero, recuerda: Nunca sustituyas el primero por el segundo; mucho menos, sin que tu médico lo sepa.

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  • Restrepo, H. (2001). Promoción de la Salud: Cómo construir una vida saludable. Bogotá: Médica Internacional.