5 consejos para afrontar el vivir solo

Raquel Lemos 29 mayo, 2018
Empezar a vivir solo es toda una experiencia, donde tendrás que salir de tu zona de confort y empezar a afrontar diversos retos. Una experiencia enriquecedora, pero no fácil al principio.

Afrontar el vivir solo puede brindarnos ese cosquilleo que manifiesta entre emoción y miedo por aquello que es nuevo para nosotros y que desconocemos. No obstante, esta experiencia es muy enriquecedora y podemos aprender mucho de ella.

Sin embargo, cuando estamos ya viviendo solos pueden venirnos determinadas dudas que nos pueden hacer sentir inseguros. ¿Qué hago si no sé resolver esto? Hoy vamos a descubrir 5 consejos para afrontar el vivir solo de una mejor manera.

1. Ahora solo importan tus decisiones

Para afrontar el vivir solo de la mejor de las maneras tienes que ser consciente que ahora las únicas decisiones que van a importar van a ser las que tú tomes. No tienes que pedirle permiso a nadie. Eres tú quien decidirá todo con respecto a tu vida y tu hogar.

Esto puede ser emocionante, pero también puede hacer que tus inseguridades afloren. Hasta el momento tenías un apoyo, pero ahora solo, tú eres la única persona con la que cuentas. Aunque es liberador, también puede hacerte sentir en una cuerda floja cada vez que tengas que tomar una decisión.

Afrontar el vivir solo

Nuestro consejo es que esta es una gran oportunidad para aumentar la seguridad y confianza en ti mismo. Dale una patada a esas inseguridades y atrévete, arriésgate… No tengas miedo de tomar una mala decisión, de no estar seguro. De esto vas a aprender mucho.

2. Aprende a disfrutar de ti

Cuando vives solo, uno de los problemas con los que te puedes encontrar es que nadie te va a estar esperando en casa. Comerás y cenarás muchas veces solo, estarás viendo la tele solo, te despertarás solo… Esto no tiene por qué generarte ningún tipo de tristeza.

Vivir solo es fantástico para que aprendas a disfrutar de ti, a estar contigo y empezar a ser consciente de que no necesitas a nadie para poder sentirte bien y feliz. Las personas que no saben estar consigo mismas, están abocadas a la infelicidad. Porque si no soportan estar con ellas es que de algo están intentando escapar…

3. Tendrás que hacerlo todo tú

Esto puede ser un verdadero engorro. La loza, la limpieza del hogar, comprar todo lo necesario… De todo esto ahora te vas a tener que encargar tú y te darás cuenta de que es algo muy tedioso. No obstante, también tiene su lado bueno y tienes que aprender a verlo.

Hacerlo todo tú te permitirá ser más responsable pero, sobre todo, te forzará a que te organices de una mejor manera. Ya no todo será tu trabajo o tus relaciones sociales. ¡Tu casa también será importante!

4. Vas a salir de tu zona de confort

Con todo lo que hemos señalado hasta el momento, afrontar el vivir solo te obliga, de manera irremediable, a salir de tu zona de confort en muchos sentidos. Aunque no te apetezca hacer la compra todas las semanas, ¡no te quedará otra si quieres comer!

Zona de confort

Aunque no quieras limpiar, cuando el polvo se acumule y tu alergia empiece a aflorar, no te quedará otra que hacerlo para evitar sentirte mal. En definitiva, hay muchas cosas que no te van a apetecer, porque ese “yo” que antes no vivía solo se sentía muy cómodo. Sin embargo, ahora las cosas han cambiado.

Esto, aunque al principio no lo parezca, es muy positivo. Salir de nuestra zona de confort nos activa, nos mantiene alerta, nos permite aprender cosas nuevas y nos ayuda a enfrentar nuestras inseguridades.

5. Aprenderás cosas nuevas

Cuando vivas solo, puede que la idea de pedir comida a domicilio para no tener que cocinar sea una de tus premisas. No obstante, cuando el dinero empiece a escasear en tu bolsillo y tu salud se vea afectada, quizás te plantees cocinar, aunque nunca te haya gustado.

No siempre hay que cocinar por gusto: a veces se cocina por obligación, así que todo es ponerse. Te darás cuenta de lo bien que te sientes al haber hecho esos huevos sin que se hayan roto o esas patatas sin que se hayan llegado a quemar. Poco a poco, aprenderás nuevas recetas y cocinar ya no te resultará tan desagradable.

Hay muchas cosas de las que no somos conscientes que suponen afrontar el vivir solo. Ahora bien, una vez nos encontramos en esta situación, nos percatamos de todo lo positivo que podemos obtener de esta experiencia.

Y tú, ¿qué has aprendido de vivir solo?

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