5 consejos para tener a tus hijos seguros en la piscina

21 junio, 2018
Disfrutar de un día de sol en la piscina es un gran plan familiar, pero antes debemos garantizar la seguridad de nuestros hijos. A continuación, cinco recomendaciones para que los niños estén seguros en la piscina.

La llegada del verano incluye, entre otras opciones, dar un paseo a una piscina. Nadar y jugar en el agua es una actividad para compartir en familia y disfrutar del tiempo libre. No obstante, es importante tomar algunas medidas claves para tener a tus hijos seguros en la piscina.

No es tan difícil evitar accidentes en estas instalaciones. Un descuido o la falta de prudencia puede tener consecuencias muy graves. Con un poco de prevención es posible garantizar la seguridad de nuestros hijos, sin que merme el disfrute y la diversión.

Precaución sin miedo

Los niños menores de 5 años son los que tienen mayores probabilidades de sufrir accidentes, ya que generalmente no saben nadar y no entienden los riesgos que entraña ser imprudente.

A los niños mayores, aunque sepan nadar, es importante dedicarles algunos minutos para que entiendan cuáles son las normas y medidas preventivas que deben seguir para estar seguros en la piscina. Tampoco tiene sentido prohibir a los niños el acceso a la piscina por miedo o trauma de los padres.

Niños en la piscina.

El ejercicio y el juego en el agua ofrece grandes beneficios para su desarrollo. Si como padres tenemos algún temor que nos impida relacionarnos de forma sana con la piscina, hay que atenderlo y tratarlo. De esta forma, no transmitiremos miedos a nuestros hijos.

Cómo tener a tus hijos seguros en la piscina

De acuerdo con un estudio de la Organización Mundial de la Salud, el 16,8% de las muertes de niños menores de 18 años es causada por ahogamientos. La mayoría de los ahogamientos ocurren en menores de 5 años. Las razones más frecuentes son descuido y no saber nadar.

En tres minutos y con apenas 20 centímetros de agua, si los padres no se percatan, puede ocurrir un accidente que enlute a una familia y deje secuelas imborrables. Atender las siguientes normas preventivas es fundamental para tener a nuestros hijos seguros en la piscina.

1. Vigilancia permanente

Los niños pequeños no se pueden bañar solos. Aunque sepan nadar, debe haber un adulto que los acompañe. Esto también es necesario con los niños mayores de 5 años. La mirada atenta de sus padres mientras se bañan o juegan en la piscina, nunca será excesiva.

El hecho de que sepan nadar y desenvolverse en la piscina no es razón para que los descuidemos. El uso de flotadores o salvavidas ayuda, pero no garantiza tener a nuestros hijos seguros en la piscina; en cambio, la atención de los padres sí la garantiza.

También es importante tener en cuenta si hay personal de seguridad o socorrista. En las piscinas de espacios públicos o de asociaciones privadas suele haber, pero en las piscinas residenciales no. Igualmente, el socorrista no es quién tiene que velar por el buen comportamiento de los niños en la piscina, sino los padres o adultos responsables.

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2. Uso de salvavidas o flotadores

Los flotadores, tablas o salvavidas similares son dispositivos que favorecen la seguridad de los niños mientras disfrutan de la piscina. Es importante seleccionar los adecuados según la edad y las habilidades del niño. A los niños no siempre les resulta cómodo usarlos. Si ven otros niños libres de estos, sentirán que también pueden estar igual.

Corresponde a los padres ser firmes con el uso de estos dispositivos, si no saben nadar. No obstante, reiteramos, no hay que confiarse. Los flotadores pueden ser muy útiles si un niño los tienes puestos y cae en la piscina. Pero si no son de buena calidad o sufren un pinchazo, dejan de ser efectivos para resguardar la salud de nuestros hijos.

3. Juegos y juguetes seguros

Los niños no necesitan tantos juguetes para pasarlo bien en la piscina. Si los van a llevar, es importante que no queden flotando en la piscina. De esta manera, se evita que otro niño sienta la tentación de lanzarse a buscarlo.

Aro de juguete para la piscina.

Hay que evitar que los juegos alrededor de la piscina incluyan correr o empujarse. Tampoco hay que jugar a “ahogarse”. Los niños deben entender que el uso de escaleras, trampolín o tobogán tiene que ser con sumo cuidado.

4. Educar para prevenir

La conducta de los niños en la piscina es responsabilidad de los padres. Hay que tomarse el tiempo para explicar a los niños cuáles son los comportamientos seguros en la piscina y cuáles no. No podemos esperar que sepan cuáles son las medidas de seguridad que deben seguir si no se las hemos enseñado.

Los niños deben aprender que no pueden lanzarse al agua, sin antes saber cuál es la profundidad de la piscina. Igualmente, hay que explicarles que no pueden lanzarse encima de otros niños, que no pueden sujetarse de otro niño que esté en el agua y que no deben tirarse al agua cerca de los escalones.

También, es necesario que aprendan que si ven a un niño ahogándose, lo que deben hacer es avisar rápidamente a los adultos. No deben intentar ayudar a un niño que se ahoga, ya que por mucho que sepan nadar, no tienen la fuerza física ni la destreza para rescatar a un niño en peligro.

5. Aprender a nadar

La natación es un ejercicio muy completo y con grandes beneficios para la salud integral de los niños, y de los adultos también. Nunca es tarde para aprender. Los padres que no saben nadar pueden superar sus miedos y asistir a clases junto con sus niños. Incluso, hay clases de natación para bebés.

Natación para bebés junto a sus madres.

Sin embargo, hay que insistir: aunque nuestros hijos sepan nadar, debemos estar atentos a lo que ocurre mientras están dentro de la piscina o mientras juegan en los alrededores.

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Reflexión

Si como padres consideran que necesitan aprender sobre primeros auxilios en caso de ahogamiento, háganlo. No está de más ser preventivos en ese sentido. Es un conocimiento que le puede permitir a la familia disfrutar tranquilamente de un día de piscina, pero también es útil para ayudar a otros en caso de ahogamiento y saber tener a tus hijos seguros en la piscina.

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