5 consejos para mejorar la función del hígado y la vesícula biliar

Al tomar el té de diente de león después de comer, además de facilitar la digestión, conseguimos optimizar la función hepática y combatir dolores de cabeza e inflamaciones

El hígado y la vesícula biliar son dos órganos relacionados entre sí que cumplen algunas funciones comunes. Ambos están en la parte derecha del abdomen y unidos por unos conductos llamados vías biliares.

Es sin duda el hígado el que cumple una función vital en nuestro organismo, el que nos depura, sintetiza hormonas y enzimas, almacena glucógeno, hierro, cobre o  vitamina A.

También se encarga de destruir células viejas o determinados virus o bacterias a través de las llamadas células de Kupffer, muy similares a los glóbulos blancos.

Por su parte, la vesícula biliar se encarga de almacenar la bilis segregada por el hígado con el fin de mejorar el proceso digestivo y absorber mejor los nutrientes.

Así pues, es indispensable mantener una buena calidad de vida y cuidar de nuestra alimentación para que el hígado siga llevando a cabo sus funciones y, además, siga ayudando a la vesícula biliar para que nuestra digestión sea lo más óptima posible.

Te invitamos a que descubras en el siguiente artículo 5 formas de optimizar la función del hígado y la vesícula biliar. ¿Tomamos nota?

1. Tratamientos en ayunas

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Existen 3 formas muy adecuadas de empezar tus mañanas. Con ellas vas a conseguir purificar el organismo, depurar toxinas y conseguir además un organismo más alcalino, donde tanto el hígado como la vesícula van a poder trabajar mucho mejor.

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Toma nota:

Un vaso de agua tibia con limón

Es importante que el agua esté siempre tibia para facilitar la depuración de nuestro organismo. Basta con obtener el jugo de medio limón y combinarlo con ese vaso de agua que tomaremos en ayunas.

Puedes seguir este tratamiento durante 4 días seguidos y combinarlo con los siguientes remedios, que ahora te detallamos.

Una cucharada de aceite de oliva con unas gotitas de limón

Te lo recomendamos en muchas ocasiones en nuestro espacio. La combinación del aceite de oliva y el limón estimula la producción de bilis, al mismo tiempo que mineraliza y fortalece el hígado dado su alto contenido en vitamina C.

Un vaso de jugo orgánico de manzana

La manzana contiene ácido málico, minerales y vitaminas muy adecuadas para limpiar el hígado. En este caso, para que la limpieza sea más efectiva, se recomienda beber dos vasos en ayunas, dos días seguidos, y esperarnos al menos media hora antes de desayunar. Vale la pena.

2. Remedio de pomelo (toronja), ajo y jengibre

Puede que esta combinación te parezca algo fuerte debido a sus ingredientes. Bien, basta con tener en cuenta las propiedades antibióticas del ajo y los principios antiinflamatorios del jengibre, los cuales, combinados con el alto contenido en vitamina C y minerales del pomelo, se alzan como un remedio muy adecuado para curar el hígado y la vesícula biliar.

Toma nota de lo que debes hacer.

Ingredientes

  • Un pomelo
  • 5 g de jengibre fresco rallado
  • Un ajo
  • 1 vaso de agua (200 ml)
  • 1 cucharada de miel (25 g)

Preparación

  • Lo primero que haremos será rallar el jengibre y obtener esos 5 gramos. Después, en un mortero, pícalo junto con el ajo para que ambos ingredientes queden bien combinados.
  • Ahora obtén el jugo del pomelo.
  • El siguiente paso es sencillo: nos vamos a la licuadora y mezclamos bien todos los ingredientes: el pomelo, la miel y el jengibre y el ajo triturado. Obtén una mezcla bien homogénea con el agua y permite que repose a lo largo de 15 minutos.
  • Tomaremos este remedio dos veces por semana antes de ir a dormir.

Debemos recordar que nuestro hígado cumple muchas funciones depurativas por la noche con la ayuda del sistema linfático, así pues, logramos optimizar su función gracias a este sencillo remedio.

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3. Sí a la infusión de diente de león

  • Si hay una planta medicina excelente para tratar los problemas del hígado y la vesícula biliar es el diente de león.
  • Mejora nuestra digestión, aumenta la producción de bilis, optimiza la función del hígado y combate inflamaciones, dolor de cabeza y malestar general.
  • El mejor momento para tomar una buena infusión de diente de león es 10 minutos después de tu comida principal del día. Basta con hacer una infusión con 10 gramos de diente de león en un vaso de agua y endulzar con un poco de miel. ¡Deliciosa!

4. Ensalada revitalizante para el hígado y la vesícula biliar

ensalada col

Esta ensalada que ahora te presentamos te va a ayudar a fortalecer y depurar el organismo. Los nutrientes de estos vegetales son los más adecuados para cuidar del hígado y para favorecer la salud de la vesícula biliar.

Toma nota de lo que necesitas.

Ingredientes

  • 50 g de col roja cortada a trocitos
  • 50 g de repollo bien picadito
  • Una zanahoria pequeña rallada. Que esté fresca y cruda
  • 50 g de espinacas pequeñas y cortaditas
  • 3 nueces
  • ½ aguacate
  • Un poco de perejil picadito
  • 8 pasas
  • Un poco de hinojo
  • ½ pera

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Preparación

Basta con limpiar bien todos los ingredientes y cortarlos a trocitos bien finitos. Buscamos, ante todo, que las frutas y verduras estén frescas y que las consumamos crudas, puesto que es de este modo como más nos va a beneficiar.

Lleva todos los ingredientes a un bol y adereza con un poco de aceite de oliva y unas gotitas de jugo de limón. ¡Delicioso!

5. Agua de cebada

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El agua de cebada es muy útil para combatir el estrés, la ansiedad y para depurar nuestro organismo. Es rica en nutrientes como el calcio, el magnesio y el potasio, además de múltiples vitaminas que nos aportan un  efecto alcalinizante y remineralizante.

Toma nota de cómo tomarla:

Ingredientes

  • 25 g de granos de cebada
  • 1 vaso de agua (200 ml)
  • 2 g de canela
  • El jugo de medio limón
  • 1 cucharada de miel (25 g)

Preparación

  • Empezaremos limpiando los granos de cebada bajo el grifo con ayuda de un colador.
  • Ahora ponemos los granos de cebada a hervir con el agua. La cocción durará al menos media hora o hasta que veas que los granos están tiernos.
  • Cuando estén listos, cuela el agua y sepárala de la cebada. Endulza la infusión obtenida con la canela, la miel y añade, por último, el jugo de medio limón. Lo beberemos tibio a media tarde. Te sentará muy bien.

 

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