5 consejos para personalizar el cuarto de tu hijo

Al personalizar el cuarto de tu hijo le estarás proporcionando un espacio propio en el que pueda expresar su forma de ser y crecer como persona.

Personalizar el cuarto de tu hijo lo ayudará a crecer en un entorno seguro, adecuado y con el que se identifique. En ese sentido, debes procurar que la habitación de tu pequeño sea un espacio cuya decoración vaya a acorde con su edad y sexo. También debes saber elegir los colores ideales, los muebles idóneos, garantizar una buena iluminación e incorporar muchos juegos y juguetes.

La casa debe ser ese espacio en donde tú y tu familia convivan de forma plena. A fin de cuentas, constituye su hábitat natural. Allí todos interactúan, se relacionan y se aman. Por consiguiente, tu vivienda tiene que hacer gala de ciertas condiciones. ¡Y más cuando tienes niños!

De todos los rincones de tu casa, la habitación de tu hijo o hijos es de los más especiales. Primero, porque es su entorno más propio, más íntimo y más personal. Segundo, porque debe ser un lugar apropiado y adecuado a su sexo, a su edad y a sus gustos.

Esto indica que personalizar el cuarto de tu hijo es algo a lo que debes prestar atención y no dejarlo al azar. No hace falta que seas un gran diseñador de interiores o que dispongas de un presupuesto cuantioso. Solo es necesario que ese sitio de tu vivienda que has elegido para que tu niño habite tenga una gran personalidad. Tanta como la que seguramente tiene o tendrá tu retoño.

¿Por qué es importante personalizar el cuarto de tu hijo?

La habitación de tu hijo es ese espacio donde tu pequeño pasará gran parte de su día a día. Por ello, debe ser su refugio. Un lugar que sea agradable, seguro y reconfortante. Sobre todo debe parecerse a él, combinar con la forma de ser que está forjando. De allí, la importancia de personalizar el cuarto de tu hijo.

Imagínate un sitio en el que no estés a gusto ni cómodo, ¿cómo se supone que desarrollarás plenamente tus actividades? Dar una respuesta se hace cuesta arriba, ¿verdad? Ahora piensa en tu hijo, un ser mucho más pequeño y frágil.

Piensa en lo difícil que le puede resultar a tu niño convivir en un lugar que le genere incomodidad o desmotivación. Para que esto no sea una realidad, aquí te damos 5 consejos para personalizar el cuarto de tu hijo.

¿Cómo personalizar el cuarto de tu hijo?

Hay muchas recomendaciones y tips que te podrían orientar para personalizar el cuarto de tu hijo. Lo primordial es que entiendas que no se trata de un proceso ni complicado ni mucho menos costoso. Solo se trata de tener en cuenta ciertos aspectos relevantes para hacer de la habitación de tu niño un templo sagrado.

También es importante que el cuarto de tu hijo sea un ecosistema que lo estimule de forma positiva. Debe ser un espacio donde pueda despertar su imaginación y creatividad. En definitiva, que le permita soñar, concentrarse, estar de manera plena. La gran meta es lograr que tu niño se sienta sumamente identificado con su cuarto.

1. Ten en cuenta la edad de tu hijo

Uno de los primeros aspectos que debes considerar para personalizar el cuarto de tu hijo es su edad. No es lo mismo una habitación para un bebé recién nacido, que para un niño de 3 años o uno de 8 años.

La edad te servirá de orientación para seleccionar los muebles, la decoración, los colores del cuarto ¡prácticamente todo! Por ejemplo, en las habitaciones de los bebés todo suele ser un poco más delicado que en la de los niños más grandes.

Del mismo modo, los cuartos de los niños más grandes suelen prestarse más a la personalización. Un niño de 8 años generalmente ya tiene gustos establecidos. A esa edad ya sabe cuáles son sus colores favoritos y sus personajes de dibujos animados predilectos. Estos son elementos determinados por el propio niño y que se incluyen en muchas de las decoraciones de cuarto.

Con la edad también está muy relacionado el sexo del pequeño. Entre niños y niñas existen diferencias sustanciales a la hora de personalizar el cuarto. Más allá de tema de los tonos o de las imágenes a utilizar, varones y hembras se relacionan con los espacios de forma distinta.

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2. Utiliza colores adecuados

El tema de los colores es uno de los primordiales a la hora de personalizar el cuarto de tu hijo. Principalmente, porque las tonalidades generan ciertas sensaciones. Igualmente, influyen en el comportamiento y en los estados de ánimo de las personas. Cada tono produce un efecto diferente en la gente y eso es necesario tomarlo en cuenta.

Los colores pasteles, por ejemplo, como el rosa o el azul celeste transmiten relajación, calma y delicadeza. Están generalmente indicados para los cuartos de bebés. De hecho, son de los más usados. El blanco también está entre los tonos más comunes para pintar la habitación de los recién nacidos porque transmite pureza. Es importante considerar la influencia de los colores.

Otros tonos, como el azul eléctrico, el verde o el lila, también se usan, especialmente en el caso de los niños más grandes. Estos colores, aunque más fuertes, son del agrado de los más pequeños.

De lado contrario, existen tonalidades que están contraindicadas para una habitación de niños. El rojo, el gris o el negro son los ejemplos más clásicos. Lo mismo sucede con los colores brillantes, como el amarillo, puesto que generan hiperactividad y agresividad en los pequeños.

3. Elige muebles seguros

Los muebles son otros de los elementos muy presentes en las habitaciones en general. En el caso de los cuartos para niños, es trascendental que el mobiliario sea seguro y acorde. Evita los muebles muy grandes o hechos de materiales riesgosos, como el vidrio.

Asimismo, trata de que la habitación de tu hijo no cuente con muchos muebles ni estanterías. Incluye los primordiales, como la cuna o cama, un armario y una mesita de noche. La elección de los muebles es un paso determinante para personalizar el cuarto de tu hijo, principalmente por un tema de seguridad.

Recuerda que tu pequeño está en una etapa en la que no es consciente de muchas cuestiones a su alrededor. De la misma manera, puede sufrir caídas y golpes con facilidad. Por tanto, debes procurar que su cuarto sea seguro y esté despejado de muebles que puedan representar un riesgo.

4. Incluye una buena iluminación

Habitación para niñas.

La iluminación del cuarto también debes tenerla en cuenta. Debe ser un sitio donde haya mucha luz natural. Evita los espacios muy cerrados o con demasiada oscuridad. En caso de que el dormitorio de tu hijo no cuente con mucha luz, esfuérzate por iluminarlo de la mejor manera. Esto te será muy útil para visualizar cada rincón de la habitación. Además, facilitará la localización de los elementos que en ella se encuentran.

Muchos niños también le temen a los lugares oscuros. Si tu hijo forma parte de este grupo, valorará una iluminación adecuada. Sobre todo, porque así podrá tendrá una visión clara de todo el espacio. De esta forma, se podrá mover de manera más natural, y evitarás accidentes.

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5. Agrega juegos y juguetes

Los juegos y juguetes están muy ligados con la infancia. Por ello, es recomendable que incluya muchos de estos elementos cuando vayas a personalizar el cuarto de tu hijo. El pequeño creerá que está en un entorno divertido, dinámico y alegre.

Los juegos y juguetes varían de niño a niño. Los niños más grandes siempre tienen gran participación a la hora de seleccionar los que quieren para su cuarto. Es vital que escuches la opinión de tu hijo sobre este punto.

Los varones eligen sus figuras de acción favoritas, mientras que las niñas se deciden por las muñecas de su preferencia. Si lo deseas, puedes sugerirle algunos juguetes. No obstante, si el niño está en una edad en la que puede decidir, mejor para ambos.

En el caso de los bebés y recién nacidos, la decisión sobre juegos y juguetes recaerá sobre los padres. En estas habitaciones predominan más los juguetes que los juegos, ya que se trata de niños muy pequeños. Por ello, es común optar por peluches o móviles para colgar.

Conclusiones

El cuarto de tu hijo es un lugar que debe hacer que se sienta feliz por encima de todas las cosas. Debe ser un sitio armónico y equilibrado. Es relevante que todo vaya en combinación.

Puedes elegir una temática y, en función de ella, personalizar toda la habitación. También te sugeriríamos darle dedicación a las paredes del cuarto. No te limites a pintarlas uniformemente. Trata de experimentar y crear figuras y formas originales.

La creación de pequeños miniambientes dentro de la habitación de tu hijo también te puede ser útil. A los niños les gustan los diferentes espacios. Para ello, puedes decorar de tal manera que tu niño sienta que está en muchos lugares a la vez.

La idea central es personalizar el lugar para que tu hijo se sienta cómodo. Suma estos tips adicionales a los que te compartimos más arriba y crea un cuarto de ensueño.