5 consejos sencillos y efectivos para superar una lesión de rodilla

Para superar una lesión de rodilla o, en todo caso, no empeorarla, además de todos los consejos mencionados es fundamental mantener un peso saludable para no sobrecargar las articulaciones.

La lesión de rodilla es una de las afecciones más frecuentes en algunos deportes y no solo en deportistas de élite. Por desgracia, son muy comunes los esguinces de ligamentos o, en el peor caso, la rotura de menisco. Conoce estos consejos para prevenir y superar una lesión de rodilla.

En este artículo compartimos los consejos más efectivos para recuperar la movilidad de las rodillas con algunas técnicas naturales y buenos hábitos. 

Una rehabilitación optimista

Prevenir la lesión de rodilla

Cuando sufrimos una lesión de rodilla también tenemos que frenar nuestro ritmo diario y dejar de hacer muchas cosas importantes. Esta situación, si se alarga, puede llevarnos a una etapa de desánimo e, incluso depresión. ¿Quedarán lesiones de por vida? En este sentido, es muy importante mantener una actitud positiva.

El ánimo ante la adversidad, la actitud vitalista y el espíritu de lucha son factores que nos ayudarán mucho en la rehabilitación. El combate mental contra los pensamientos negativos es largo, ya que una completa recuperación puede durar hasta 6 meses, según la lesión. Sobre todo si hemos necesitado intervención quirúrgica en los ligamentos o el menisco.

Cualquier estímulo que nos ayude a no caer en el desánimo es una buena opción. Debemos apoyarnos en la familia, en la pareja o en los amigos. Es fundamental tener una meta e ir cumpliendo con esfuerzo los objetivos de la rehabilitación.

Consejos para tratar una lesión de rodilla

Si tenemos una inflamación o un movimiento que nos provoca molestias o dolor debemos tratarlo lo antes posible. Muchas lesiones se podrían prevenir si prestásemos atención a las señales que el cuerpo nos manda.

1. Aplicar calor

Las rodillas sufren mucho los cambios de temperatura cuando hay frío y, por el contrario, se puede aliviar mucho el dolor y la inflamación aplicando el calor directo. Por ejemplo, con masajes, bolsas de agua, esterillas eléctricas, moxas, etc.

Si bien es cierto que cuando se acaba de producir la lesión se utiliza frío para evitar la inflamación y el dolor en el momento, en momentos posteriores ya podemos proceder a la aplicación de calor a diario. Notaremos una gran mejoría y aceleraremos la recuperación. 

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2. Cuidado al flexionar

Cuanto más peso carguemos más tensión deben soportar los meniscos y los ligamentos. De hecho, una de sus funciones es amortiguar las cargas que se generan entre la tibia y el fémur al flexionar las rodillas.

Por ello, es necesario prestar atención a nuestra postura al agacharnos y al levantar objetos pesados. En vez de inclinar el pecho hacia delante y mantener las piernas rectas, debemos mantener la columna recta para bajar y subir.

3. La importancia del calzado

Otro de los puntos débiles que empeoran la salud de nuestras rodillas es el uso de un mal calzado. Si tenemos debilidad o molestias en las rodillas deberemos elegir el calzado más adecuado para nosotros.

Zapatos con mucho tacón o una suela demasiado inclinada hacia adelante proporcionan una pisada que no es natural. De esta forma no solo sufren las rodillas sino también la espalda. Tampoco es recomendable el calzado plano y rígido.

4. El vendaje neuromuscular

Hace años solamente existía un tipo de ventaje para inmovilizar la rodilla en etapas de rehabilitación. No obstante, hoy en día también contamos con el vendaje neuromuscularKine Tape. Este tipo de vendas ayudan a prevenir la lesión de rodilla de un modo diferente.

Con este vendaje de característicos colores llamativos se limita de manera parcial el movimiento y se respeta la movilidad, a la vez que se realiza un micromasaje. Además, ofrece sensación de seguridad y soporte.

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5. Elegir el deporte adecuado

Algunas actividades deportivas no son recomendables si queremos prevenir o tratar la lesión de rodilla. Debemos evitar castigar los meniscos con deportes de impacto en los cuales se realizan saltos o que hacen rotar de manera continuada las rodillas.

No obstante, muchas veces la lesión de rodilla puede estar relacionada con una desviación de la columna vertebral a nivel lumbar o pélvico. Por este motivo, también debemos fortalecer la musculatura abdominal y hacer estiramientos cada semana.

Es muy importante el seguimiento de un equipo médico especializado, ya que este tipo de lesiones pueden volverse crónicas. Una lesión de rodilla mal curada empeoraría, sin duda, nuestra calidad de vida y limitaría nuestra movilidad.