5 cosas que debes saber sobre la ansiedad

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Valeria Sabater el 15 noviembre, 2018
Hay distintos tipos de ansiedad, como el trastorno del pánico o la ansiedad generalizada. No obstante recordemos: todas tienen tratamiento.

La ansiedad se diagnostica casi con la misma frecuencia que la depresión y por término medio, afecta al doble de mujeres adultas que de hombres.

Es además una de las causas más comunes de absentismo laboral, y esa condición que de no tratarse de forma adecuada, adquiere a menudo estados crónicos y altamente desgastantes.

Así, sería prioritario que en la mayoría de nuestros contextos sociales dispusiéramos de adecuados mecanismos para la prevención de este trastorno psicológico tan común.

Un primer paso para lograrlo es conocer cuál es la auténtica anatomía de esta condición, cuáles sus características y de qué manera puede tratarse y también prevenirse.

A menudo, y sobre todo cuando hablamos de salud mental, es común que sigamos manteniendo o dando por ciertas ideas y falsos mitos que distorsionan por completo este tipo de realidades.

Por ello, nunca está de más profundizar en el tema de ansiedad para aclarar ideas, conceptos y desechar falsedades.

1. Hay muchos tipos de ansiedad

hombre-sufriendo-ansiedad social

A menudo escuchamos entre nuestros compañeros de trabajo, amigos o familiares aquello de “tengo ansiedad”. Ahora bien, pero ¿qué tipo de ansiedad?

  • Cabe señalar en primer lugar que la ansiedad, por sí misma, es un estado normal en el ser humano.
  • Bien manejada y en un estado óptimo es ese mecanismo idóneo con el cual, reaccionar mucho mejor a los desafíos cotidianos.
  • Ahora bien, en otros casos la ansiedad, en lugar de ser adaptativa puede convertirse en una realidad patológica.
  • Factores como la preocupación persistente, la angustia, el miedo, la tensión muscular, el insomnio y la irritabilidad, pueden darnos pistas ya de un posible trastorno psicológico.

Así, los trastornos de ansiedad más comunes que podemos sufrir son los siguientes:

  • Trastorno de ansiedad generalizada.
  • Trastorno del pánico.
  • Fobias.
  • El trastorno de ansiedad social
  • El trastorno obsesivo-compulsivo
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT)

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2. El problema de la detección

Los estudios epidemiológicos demuestran un hecho que debe hacernos reflexionar.

  • Por ejemplo, estudios como el llevado a cabo por los doctores Judith weissman y David Russell, y publicado en el Journal Psychiatric nos revelan que una buena parte de las personas que sufren este trastorno no piden ayuda.
  • Es más, a menudo acuden a los centros de atención primaria para tratar los síntomas asociados (cefaleas, problemas digestivos, insomnio…) Sin embargo, no siempre se hace una detección temprana del problema original.

A día de hoy los trastornos de ansiedad siguen siendo infradiagnosticados. Necesitamos por tanto de una mayor concienciación por nuestra parte y de un sistema más sensible a la hora de detectar este problema.

3. ¿Por qué sufrimos ansiedad?

mujer-asustada y con ansiedad

Hace unas décadas los trastornos de ansiedad se veían como simples conflictos intrasíquicos. Sigmund Freud por ejemplo, hablaba de ese eterno conflicto entre el ego y el ello, entre nuestro “yo social” y esa entidad psíquica más instintiva y caracterizada por deseos frustrados y pulsiones.

A día de hoy se entiende que la ansiedad puede aparecer debido a múltiples factores:

  • Factores biológicos
  • Factores sociales
  • Hechos traumáticos
  • Factores cognitivos y conductuales

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4. La ansiedad provoca cambios importantes en nosotros

Aunque no lo parezca, la ansiedad provoca un amplio abanico de cambios en nuestro organismo. Nuestra química cerebral se altera, hay un mayor nivel de adrenalina y noradrenalina, se reduce la serotonina…

  • Así, con respecto a nuestros procesos cognitivos, empiezan a pasar por nuestra mente imágenes y pensamientos que no solo nos activan, sino que nos hacen caer en estados muy negativos, paralizantes…
  • Por otro lado, en cuanto a nuestra parte motora, nuestros músculos y nuestro cuerpo se preparan, se ponen en tensión para llevar a cabo todo lo que ordene nuestra mente, ya sea correr, huir, esconderse…
  • Por último, entra en acción la fisiología, donde nos encontramos con las taquicardias, la sudoración, el dolor de cabeza o las molestias gastrointestinales.

5. Con el tiempo, nuestra salud se resiente

hombre con ansiedad

Es verdad que la ansiedad en sí es algo natural, sin embargo, cuando se vuelve crónica o aparecen los ataques de pánico, la angustia constante y la indefensión, la salud se resiente.

Podemos, por ejemplo, terminar con un sistema inmunitario debilitado, sufrir depresión, insomnio e incluso pérdida de memoria a corto plazo.

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Saber el origen de la ansiedad nos permitirá manejarla mucho mejor para que esta empiece a cumplir su función natural. Ignorar los síntomas, no hacer nada o paliarlos solo con medicamentos, no hará que este problema desaparezca por sí solo.

Necesitamos de enfoques como la terapia cognitivo- conductual. A nuestro alcance tenemos siempre la ayuda de los profesionales especializados para que tras un adecuado diagnóstico, iniciemos el proceso de afrontamiento y cambio.

  • Kasper, S., Boer, J. A. d., & Sitsen, J. M. A. (2003). Handbook of depression and anxiety (2nd ed.). New York: M. Dekker.
  • Root, B. A. (2000). Understanding panic and other anxiety disorders. Jackson: University Press of Mississippi.
  • Veeraraghavan, V., & Singh, S. (2002). Anxiety disorders: psychological assessment and treatment. New Delhi; Thousand Oaks, CA: Sage Publications.
  • Millan, M. J. (2003). The neurobiology and control of anxious states. Progress in Neurobiology. Elsevier Ltd. https://doi.org/10.1016/S0301-0082(03)00087-X