5 cosas que puedes hacer para prevenir la trombosis

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gerardo Paganelli el 29 noviembre, 2018
Para evitar la trombosis es fundamental que, en la medida de lo posible, realicemos actividad física de forma frecuente. Basta con andar 30 minutos al día para conseguir beneficios.

La trombosis venosa profunda (TVP) es una patología del sistema circulatorio que se produce cuando una vena o arteria se obstruye por la formación de un trombo, el cual se compone de células y sangre coagulada.

Este causa una inflamación crónica de las paredes arteriales, que impide el paso adecuado del flujo sanguíneo y desencadena otros síntomas que desmejoran la calidad de vida.

En la mayor parte de los casos se produce en las extremidades inferiores, las mismas que también desarrollan las indeseadas venas várices.

Su aparición está asociada con una disminución de la velocidad de la circulación, el aumento del espesor de la sangre y alteraciones en la calidad de las venas.

En mínimos casos la condición pasa a ser una embolia, que es cuando el coágulo se desprende y viaja en el torrente sanguíneo, pudiendo quedar atrapado en el cerebro, los pulmones u otros órganos vitales en los que causa graves lesiones.

Un artículo de médicos franceses, plantea que lo síntomas usuales de la trombosis son dolor en la pantorrilla que se incrementa al andar, edemas tardíos y aumento del calor local.

Aunque se ha relacionado con factores genéticos, está comprobado que los hábitos de vida y la misma vejez puede conducir al desarrollo de esta afección.

Debido a esto, es importante que todos tomen consciencia y adopten aquellas costumbres que logran reducir el riesgo.

En esta ocasión vamos a compartir 5 cosas que todos podemos hacer para evitar el desarrollo de esta peligrosa enfermedad.

Recuerda que si tienes problemas de hipertensión, obesidad o alguna enfermedad cardiovascular, es de suma importancia que visites a tu médico antes de poner en práctica tratamientos naturales. Nuestros consejos son adecuados pero no reemplazan las indicaciones de un especialista.

1. Hacer actividad física

Hacer actividad física es saludable

Una de las claves principales para prevenir la trombosis es la práctica regular de actividad física. Este hábito saludable no sólo ayuda a mantener un peso estable sino que tiene increíbles beneficios sobre el sistema cardiovascular y circulatorio.

Actividades aeróbicas de bajo impacto, como las caminatas o nadar resultan beneficiosas para el adecuado flujo sanguíneo.

Dedicarle, por lo menos, 30 minutos al día a una rutina de entrenamiento físico servirá para evitar la formación de trombos y venas várices.

No olvides leer: La mejor rutina de ejercicios para principiantes

2. Abandonar el cigarrillo

Los efectos nocivos del cigarrillo impactan de forma directa el sistema respiratorio. Sin embargo, también acarrea otras graves consecuencias en órganos vitales para la salud como el corazón.

Sus tóxicos químicos se van acumulando en el torrente sanguíneo, reduciendo el oxígeno y haciendo la sangre más espesa.

Con el paso del tiempo se van formando coágulos que obstruyen las arterias hasta dar lugar a la trombosis.

Abandonar este hábito es determinante para una buena salud circulatoria y cardíaca. Aunque no se consigue de manera inmediata, está demostrado que sí se puede dejar de manera gradual.

3. Mantener un peso adecuado

Es importante mantener el peso adecuado para evitar trombosis

Las personas con sobrepeso tienen un riesgo más elevado de trombosis debido a la presión que tienen que soportar las venas de sus piernas.

Esta condición incrementa el riesgo de enfermedades del corazón y disminuye de forma significativa la calidad de vida.

Además, la obesidad provoca un desequilibrio en los niveles de colesterol y triglicéridos, dos lípidos que pueden ocasionar obstrucción arterial.

La mejor forma de llegar a un peso saludable y equilibrado es adoptando una dieta balanceada. Sin dejar de consumir los macronutrientes principales, debe tener las calorías correctas para la estatura y peso de la persona. Asimismo, es bueno acompañarla con la práctica diaria de una rutina de ejercicios.

4. Evitar permanecer sentados por mucho tiempo

El permanecer sentados por mucho tiempo es un factor que aumenta los riesgos de problemas en la circulación.

La falta de movimiento en las piernas durante muchas horas conduce a retener líquidos y dificulta el buen flujo sanguíneo.

Si por cuestiones de estudio o trabajo no queda otra que estar sentados, lo recomendado es hacer varios ejercicios de estiramiento durante la jornada.

Caminar unos minutos dentro de la casa o la oficina, elevar las piernas por unos instantes o subir y bajar las escaleras son algunas de las formas de darle un impulso al sistema circulatorio.

Además, es primordial evitar cruzar las piernas por tiempo prolongado. Aunque aún no hay suficiente evidencia científica, se cree que este hábito tiene relación con la obstrucción de la sangre en las piernas.

¿Quieres conocer más? Lee: ¿Por qué deberías evitar cruzar las piernas al sentarte?

5. Adoptar una buena alimentación para prevenir la trombosis

Comida saludable para proteger el corazón

Los nutrientes que se le proporcionan al organismo mediante los alimentos son esenciales para prevenir la formación de trombos.

El consumo de alimentos ricos en vitamina C, por ejemplo, aumenta la producción de colágeno y elastina. Estas dos sustancias ayudan a mantener la elasticidad de las paredes arteriales.

También se debe incluir más vitamina E, sustancia antioxidante que evita la oxidación de colesterol, lo que previene la coagulación.

No hay que olvidar una buena dosis de vitamina K. Es esencial para reducir la actividad de una proteína llamada GLA de la matriz, que se relaciona con las venas várices y la trombosis.

Algunos alimentos recomendados son:

  • La naranja.
  • La mandarina.
  • El pomelo.
  • El kiwi.
  • El mango.
  • El brócoli.
  • Las fresas.
  • Las almendras.
  • El aguacate.
  • El germen de trigo.

Es muy importante atender a todas estas recomendaciones ya que, de una u otra forma todos tenemos el riesgo de desarrollar esta condición.

Además, es relevante estar en constante control médico para prevenir cualquier enfermedad o al menos detectarla con tiempo.

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