5 ejercicios para adelgazar la papada sin cirugía

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila el 29 diciembre, 2018
Raquel Lemos Rodríguez · 29 diciembre, 2018
La práctica frecuente de una serie de ejercicios localizados y centrados en este área nos puede ayudar a tonificar la zona del cuello y a reducir la papada.

Con la edad, los cambios de peso y las dietas imposibles, nuestra papada puede sufrir flacidez o verse hinchada. Esto, que en un principio puede parecer algo irremediable, en realidad puede solucionarse si llevamos a cabo tan solo 5 ejercicios para adelgazar la papada que no requieren cirugía.

La cirugía no es la solución para todos los problemas que podamos tener. Si tenemos un exceso de peso, podemos hacer deporte, y si sufrimos flacidez, podemos hacer ejercicios para tonificar las partes de nuestro cuerpo que deseemos.

Tan solo necesitamos ser perseverantes para empezar a ver resultados. ¿Te animas a hacer los siguientes ejercicios para adelgazar la papada?

Ejercicios para adelgazar la papada:

1. Dar un beso al aire

Este primer paso de los ejercicios para adelgazar la papada es muy sencillo de hacer. Tan solo tenemos que poner los labios como si fuéramos a dar un beso al frente. Tenemos que forzar y exagerar mucho el beso para empezar a notar cómo se está ejercitando nuestra papada.

  • Lo que vamos a hacer es llevar nuestra cabeza ligeramente hacia adelante para potenciar el ejercicio. Seguro que, ahora, sí estamos notando el estiramiento. Una vez hemos dado el beso, regresamos a la posición inicial. Podemos hacer entre 6 y 8 repeticiones.
Mujer joven dando un beso al aire como ejercicios para la papada.

  • Después, de dar un beso hacia el frente, podemos intentar dar un beso hacia arriba. Esto hará que el estiramiento en nuestra papada sea mucho mayor. Realizaremos, de nuevo, las repeticiones pertinentes y procederemos a cambiar de ejercicio.

2. Movimiento de mandíbula

Este segundo paso de los ejercicios para adelgazar la papada es muy efectivo. Lo que tenemos que hacer es girar la mandíbula hacia un lado. Podemos alternar primero con el derecho y luego con el izquierdo. En ningún momento debe haber movimiento de la cabeza.

Lo que sí se debe de mover es la mandíbula. Intentaremos desplazar los dientes de abajo hacia delante lo más que podamos como si tuviésemos prognatismo. Volveremos a la posición inicial y repetiremos. Este ejercicio debemos hacerlo lentamente. También realizaremos unas 6 u 8 repeticiones.

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3. Exagerar las vocales

Aunque todos sabemos pronunciar las vocales, hacerlo exagerándolas puede convertirse en un excelente ejercicio para reducir la papada. Para hacerlo, debemos ponernos delante de un espejo y pronunciar cada vocal estirándola lo máximo posible.

Tenemos que poner la boca en la posición de la vocal exagerando su abertura y la posición de los labios. Podemos colocar un dedo debajo de nuestra papada para darnos cuenta de cómo está trabajando. Si no lo notamos es que tenemos que exagerar un poco más. Haremos una repetición con cada vocal.

Mujer abriendo la boca.

4. Lengua a la nariz

¿Eres de los que son capaces de tocarse la nariz con la lengua? Pues esto constituye otro de los ejercicios para adelgazar la papada sin cirugía. No importa si llegamos o no a la nariz. Lo único necesario es que nos demos cuenta de cómo mediante este ejercicio está trabajando nuestra papada.

Para ello, mientras realicemos el ejercicio podemos colocar una mano o un dedo en nuestra papada. Haremos unas 6 repeticiones lentas en las que intentaremos tocar la nariz con la lengua y, después, regresaremos a la posición inicial.

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5. Tensión en el cuello

El último de los ejercicios para adelgazar la papada consiste en tensar el cuello. Para hacerlo cerraremos la boca, apretaremos los dientes y ejerceremos toda la tensión con el cuello. Si nos miramos en un espejo comprobaremos si lo estamos haciendo bien o no.

Es importante que cuando realicemos este ejercicio no solo notemos la tensión en el cuello, sino en la papada. En el caso de que no logremos sentir la tensión en la papada, tenemos que probar a realizar el ejercicio de nuevo porque no lo estamos haciendo bien.

En este caso vamos a realizar unas 6 repeticiones. Tanto con este último ejercicio como en los anteriores es imprescindible que no los realicemos con prisa, sino lentamente y siendo conscientes de cómo los estamos haciendo.

Podemos empezar haciendo estos ejercicios para adelgazar la papada una vez cada dos días o tres días a la semana. Lo importante es que adquiramos esto como un hábito, ya que es importante hacerlo con frecuencia para obtener resultados.

Si solo realizamos estos ejercicios cuando nos acordamos, no conseguiremos ver ningún cambio. Sin embargo, si somos perseverantes y nos establecemos una rutina, lograremos ver cómo nuestra papada adelgaza.