6 errores garrafales por los cuales los medicamentos no funcionan

Nuestra salud no es un juego, por lo que debemos cumplir con el tratamiento médico al pie de la letra, y bajo ningún motivo debemos automedicarnos.

En ocasiones tomamos medicinas y el efecto que nos producen no es el esperado. Si te ha pasado esto y te preguntas por qué los medicamentos no funcionan, toma nota de estos errores que impiden que cumplan su objetivo.

Generalmente, cuando estamos enfermos creemos en el poder milagroso de los medicamentos y que el efecto de los mismos no se dejará esperar. Sin embargo, la realidad es que la cura tras consumir medicinas no es tan rápida como nos gustaría. Muchas veces este problema ocurre por nuestros propios errores.

Toma nota porque se ha descubierto cuáles son los factores que influyen en la eficiencia de los fármacos. Así se han detectado algunos errores que todos cometemos durante los tratamientos y por los que los medicamentos no funcionan como deberían.

1. Cuida la bebida con la que te tomas la medicación

Leche, producto por el que algunos medicamentos no funcionan

No se puede tomar la medicación con todo tipo de bebidas. En ocasiones incurrimos en el error de tomar las pastillas con el líquido que tengamos más a mano. Pero lo cierto es que ciertas bebidas pueden disminuir el efecto curativo notablemente.

Por ejemplo, el café y los refrescos de cola provocan que la medicina se desintegre rápidamente. El té tampoco es aconsejable, pues tiende a desacelerar la absorción de los fármacos.

No se debe mezclar los medicamentos con leche. Este lácteo debilita efecto del medicamento. Asimismo, el zumo de naranja tampoco es siempre aconsejable.

En definitiva, si en el prospecto no se indica lo contrario, es mejor tomar todas las medicinas con agua a temperatura ambiente.

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2. Mezclar con la comida equivocada

Tampoco es conveniente tomar determinados medicamentos con ciertos alimentos. No debes tomar las pastillas a la hora de comer, pero, sobre todo, es importante que no acabes mezclándolas con alimentos ricos en fibra.

Y es que como ocurre con la menta, la fibra puede interactuar con la absorción de los fármacos. Entre los alimentos ricos en este componente están la avena, la coliflor, las frutas del bosque, las verduras de hoja verde, la calabaza, las legumbres, las setas y los alimentos de harina integral.

Además, en muchas ocasiones al tomar ciertos medicamentos se ha de llevar una dieta específica, así que lo mejor será seguir estas directrices.

3. No respetar los horarios de la medicación

Medicamentos

También es importante respetar los horarios en los que tomas la medicación. Este aspecto se debe seguir al pie de la letra, especialmente, si se trata de antibióticos.

Debes tener en cuenta que para que resulten realmente eficaces es vital mantener la concentración adecuada de los fármacos en el organismo. De lo contrario, los medicamentos no funcionan como deberían. En el caso de que no tengas muy buena memoria anótalo donde consideres, pero no pases por alto este aspecto.

4. Los medicamentos a veces no funcionan si los mezclas

Si te han recetado varios medicamentos a la vez, pero no sabes si puedes consumirlos juntos o no, es mejor tomar una pausa entre las tomas. Las pausas deben ser al menos de una media hora entre pastilla y pastilla.

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5. No dejes el tratamiento a mitad

Mujer con pastillas en la mano

Aunque creas que ya estás bien, nunca hay que dejar el tratamiento antes de tiempo. Muchas veces abandonamos la medicación por nuestra cuenta, pero esto es un error grave que probablemente provocará una recaída en la enfermedad.

Así que, aunque te sientas mejor, tómate el tratamiento tanto tiempo como te prescriban. Lograrás eliminar los síntomas y asegurarte de que no recaerás de nuevo.

6. Evita automedicarte

Si vas al médico y el profesional considera que necesitas una medicación, tómatela. Debes seguir el tratamiento que él te ha indicado. Hay soluciones homeopáticas que no siempre serán eficaces, o no como desearías.

En el caso de que ya tengas una medicación recetada, debes tomarla. No sustituyas los fármacos recetados por tu cuenta por productos alternativos o productos de tipo homeopáticos.

Todos estos son errores graves por los que los medicamentos no funcionan. Ahora que ya los conoces, evítalos. En tu mano está conseguirlo, tu salud te lo acabará agradeciendo.