5 estrategias para controlar los nervios

Ser conscientes de nuestras limitaciones y puntos fuertes nos va a ser de gran utilidad a la hora de saber controlar los nervios, ya que así sabremos hasta dónde podemos llegar

Hay momentos en que los nervios hacen acto de presencia. Por ejemplo, cuando tenemos una entrevista de trabajo o vamos a un examen muy importante.

Aunque los nervios son muy útiles para mantenernos despiertos, activos y alerta, si se nos van de las manos pueden dejarnos en blanco, incapaces de reaccionar y jugarnos malas pasadas.

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Por eso, si este es tu caso, hoy te dejamos 5 estrategias para controlar los nervios que seguro que te resultan muy útiles.

1. Utiliza técnicas de relajación

Respirar

Lo que más se recomienda para controlar los nervios son las tan escuchadas técnicas de relajación. Algunas seguro que las conoces, como controlar la respiración o respirar abdominalmente.

Aunque puedan parecer fáciles de realizar, en realidad, a la hora de la verdad, no son tan sencillas de llevar a cabo, por lo que requieren de práctica.

Sin embargo, existen otras formar de relajarse gracias a prácticas como el mindfulness o la meditación. Gracias a ellas, no solo sabrás relajarte, sino ser consciente de esos pensamientos que hacen que te pongas nervioso.

2. Piensa de manera positiva

Seguro que no te das cuenta, pero cuando la tensión hace acto de presencia muchos pensamientos negativos empiezan a pasar por tu mente.

Ideas del estilo “no voy a ser capaz”, “voy a quedar en ridículo”, “ya no me acuerdo de nada”, “me voy a quedar en blanco”, “se van a reír de mí”, “lo voy a hacer fatal” son algunos de los pensamientos negativos que pueden pasarte por la mente.

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  • Por eso, una forma de erradicarlos es dándoles la vuelta. Puedes incluso recordar alguna situación en la que habías supuesto lo peor y, después, todo había salido muy bien.

3. Prepárate, te dará seguridad

Joven estudiando

Los nervios a veces aparecen porque no te encuentras lo suficientemente preparado. Por ejemplo, si no has estudiado mucho para un examen es muy probable que estés más nervioso.

  • Por eso, para erradicarlos es importante que te prepares. Estudia las preguntas que te pueden hacer en esa entrevista de trabajo o lo que te puedan preguntar en la conferencia que vas a dar.

Cuanto más seguro vayas, mucho mejor.

Eso sí, deja un espacio para la improvisación, ya que sabes que todo puede pasar. No quieras tenerlo todo bajo control. Estudia la situación, pero no intentes tener expectativas sobre cómo se desenvolverá.

4. No dramatices

Si eres una persona catastrófica sabrás que tiendes a creer en lo peor que puede pasar.

De hecho, llegas a dramatizar tanto la situación que, si lo manifiestas en voz alta, te darás cuenta de que es muy improbable que eso ocurra.

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  • En ocasiones, nos dejamos llevar por nuestros sentimientos negativos y llenos de miedo que nos instan a ser catastrofistas y pensar lo peor.
  • Para esto hay que tomar determinada perspectiva y empezar a preguntarnos “y si sucede lo peor, ¿qué?” “¿Qué ocurre si saco un cero?” “¿Qué pasa si no me aceptan en el trabajo?” No pasa nada.

Si suspendes, prepárate mejor y vuelve a intentarlo. Si no te aceptan en ese trabajo, continúa buscando, porque tal vez ese trabajo no era para ti.

5. Despéjate caminando

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Puedes realizar ejercicio para liberarte de la tensión que te originan los nervios, pero también puedes caminar tranquilamente, tomarte un momento y respirar.

  • Caminar tiene efectos muy beneficiosos y entre ellos se encuentra el de relajarnos.
  • Si puede ser por la naturaleza mucho mejor, ya que el contacto con ella nos hace sentir mucho más calmados además de alejarnos del “mundanal ruido“.

Es algo sencillo de hacer, que merecerá todo el tiempo que podamos dedicarle. Cuando lo pruebes te darás cuenta de cómo tus nervios se reducen de forma considerable.

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Ahora que ya sabes cómo controlar los nervios, es importante que, si usas técnicas como el mindfulness, la meditación o caminar, las pongas en práctica desde ya mismo.

Estas prácticas suelen tener beneficios momentáneos, pero también a largo plazo ya que la constancia potencia todo lo bueno que pueden brindarnos.

Los nervios son fruto de preocupaciones, miedos e inseguridades con las que podemos lidiar si somos conscientes y sabemos cómo hacerlo.

¡No te dejes vencer por ellos!

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