5 exfoliantes de bicarbonato de sodio para una piel envidiable

Ana Quintana 17 agosto, 2017
En función de las combinaciones que elijamos, además de conseguir un exfoliante ideal gracias al bicarbonato podemos aprovechar también los beneficios de otros ingredientes naturales

El bicarbonato se ha vuelto la solución a la hora de eliminar malos olores, desinfectar, dar brillo, blanquear los dientes, el toque a la hora de guisar y hasta para ahuyentar plagas en el jardín.

Pero, ¿qué tal funciona como exfoliante? Al ser un producto antibacteriano, astringente y antiinflamatorio, es ideal para eliminar impurezas en el rostro.

¿Acné, manchas y espinillas? Este producto no solo elimina células muertas y bacterias. También evita que se propaguen.

Además, gracias a sus propiedades alcalinas y su nivel de pH no deja daños en la piel.

No obstante, es importante que hagas una prueba de alergia en una zona pequeña, antes de usar cualquiera de los siguientes exfoliantes en todo el rostro.

Y es que hay pieles que pueden ser excesivamente sensibles para las cuales este ingrediente puede resultar agresivo.

1. Bicarbonato de sodio y agua

Baños con bicarbonato

Gracias a sus propiedades alcalinas, la crema exfoliante de bicarbonato de sodio y agua ayuda a oxigenar la piel y evitar que salgan las arrugas antes de tiempo.

Además evita la acumulación de grasas y escamas, ya que ablanda el sebo y se vuelve mas fácil retirarlo.

Ingredientes

  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio (10 g)
  • 1 cucharada de agua (10 ml)

Preparación

  • Mezcla ambos ingredientes hasta formar una pasta homogénea.
  • Aplica la pasta sobre el rostro mediante masajes circulares y deja que actué durante 25 minutos.
  • Enjuaga con agua tibia hasta retirar todos los residuos.

Lee también: 7 buenas razones para utilizar bicarbonato de sodio para la piel y el cabello

2. Harina de avena y bicarbonato

Este exfoliante es excelente para combatir el acné, ya que deja la piel más suave y luminosa.

La avena funciona como un hidratante natural, además de un limpiador. Entre sus componentes sobresalen las vitaminas, minerales e hidratos de carbono.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de bicarbonato de sodio (20 g)
  • 2 cucharadas de harina de avena (20 g)
  • 1 cucharada de agua (10 ml)

Preparación

  • Vierte el bicarbonato y la harina de avena, mezcla y añade el agua.
  • Enseguida obtendrás una pasta cremosa.
  • Aplica en el rostro limpio (sobre todo en las zonas grasas: frente, nariz y barbilla).
  • Lava con agua tibia.

3. Bicarbonato de sodio y leche

Bicarbonato de sodio y limón

Las propiedades astringentes del bicarbonato ayudan a remover puntos negros y controlar la piel grasa pues ablanda el sebo y permite que se retire con mayor facilidad.

Si bien la leche nos proporciona vitaminas, tras aplicarla en la piel se convierte en un hidratante natural, pues contiene ácido láctico que aumenta la producción de colágeno y elasticidad.

Ingredientes

  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio (10 g)
  • 1 cucharada de leche (10 ml)

Preparación

  • En un recipiente pequeño mezcla el bicarbonato y la leche hasta formar una pasta.
  • Aplícala en el rostro mediante masajes circulares hasta cubrirlo por completo y deja que actúe 10 minutos.
  • Pasado el tiempo indicado, retírala con abundante agua fría o tibia.

4. Aceite de oliva y bicarbonato

En este caso el bicarbonato se encargará de quitar los molestos barritos, puesto que contiene sustancias antibacterianas.

El aceite de oliva es un magnífico elemento para el exfoliante, pues es un producto rico en antioxidantes, ácidos grasos y minerales que hidratan y regeneran la piel.

Ingredientes

  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio (10 g)
  • 1 cucharada de aceite de oliva (16 g)
  • 1 cucharada de agua tibia (10 g)

Preparación

  • Añade en un recipiente el bicarbonato y el aceite de oliva, y mezcla durante unos segundos.
  • Suma el agua y combina todo hasta obtener la pasta.
  • Aplica en el rostro con masajes circulares y cubre toda la zona.
  • Para terminar, limpia el rostro con abundante agua tibia.

¿Quieres conocer más? Lee: Los beneficios de incluir aceite de oliva en la dieta

5. Vinagre, limón y bicarbonato

Vinagre

La combinación de estos ingredientes dan como resultado un exfoliante natural que deja la piel suave y tersa.

Particularmente el limón se encarga de disminuir manchas, cicatrices y darle el brillo que necesita tu piel.

Sin embargo, hay que tomar precauciones al utilizar limón pues puede tener el efecto contrario, sobre todo si se expone al sol.

EL vinagre de manzana contiene alfa-hidroxiácidos que se encargan de eliminar la piel muerta y grasa, –causada por la deshidratación, mala alimentación y falta de vitaminas– y equilibran los niveles de pH.

El bicarbonato de sodio, además, tiene propiedades astringentes que eliminan bacterias y células muertas.

Ingredientes

  • 1 cucharada de vinagre de manzana (10 ml)
  • ½ vaso de agua (100 ml)
  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio (10 g)
  • El jugo de ½ limón
  • 1 cucharada de miel (25 g)

Preparación

  • Diluye la cucharada de vinagre de manzana en el agua.
  • En otro vaso coloca el bicarbonato y agrega lentamente la mezcla de vinagre y agua.
  • Exprime el medio limón y añádelo también a la mezcla anterior.
  • Finalmente incorpora la cucharada de miel y mueve muy bien hasta obtener una pasta.
  • Aplica en el rostro de manera uniforme y espera entre 5 y 10 minutos.
  • Limpia con abundante agua tibia y termina con un poco de fría para evitar que los poros queden abiertos.

En resumen, el bicarbonato de sodio es un remedio natural, fácil de preparar, al alcance de tu bolsillo y ,sobre todo, está a la altura de excelentes productos de belleza.

Lo único que tienes que hacer es elegir el exfoliante que mas te convenga.

Y bien, ¿con cuál vas a empezar?

Te puede gustar