5 formas de combatir tu miedo a la soledad

Analiza qué es lo que te produce ese miedo a la soledad, porque es probable que sean algunos asuntos del pasado que debas solucionar para poder estar a gusto contigo misma

Hay una clara diferencia entre estar solo y sentirse solo. Ambas entrañan sentimientos muy particulares, que tienen que ver con la manera de afrontar cada situación.

El miedo a la soledad es un temor común que debe ser combatido lo antes posible, para no caer en estados depresivos. Lo principal es definir cada estado de ánimo y así planificar una estrategia para mitigarlo.

Estar solo es carecer de compañía y puede deberse a una simple decisión personal, cuando el adulto se siente bien consigo mismo, o ser un estado involuntario, lo que genera la sensación de soledad.

La soledad está definida como la falta de contacto con otros. Se trata de un miedo que se adquiere desde muy pequeños, desde bebés, ya que la supervivencia depende de los cuidados externos. Lo razonable es deshacerte de esos miedos al ir madurando.

No obstante, en muchos casos, la familia desempeña un papel muy influyente cuando no se cumplen los roles de apoyo o no se fortalecen las metas de superación.

  • Entonces, en la infancia vienes arrastrando una sensación de abandono, de estar desprotegida, por lo que se crea una especie de vacío existencial.
  • Ya de adulta, buscas incansablemente tanto el apoyo de otros como su aceptación en la sociedad, creyendo que así será más feliz.

En ese momento necesitas desarrollar herramientas, que te ayudarán a superar esas carencias y subsanar los sentimientos de soledad. Pon manos a la obra y sigue estos consejos prácticos que te ayudarán a vencer tus más recónditos temores.

Claves para combatir el miedo a la soledad

1. Dedicarte tiempo

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Las mejores maneras para combatir este sentimiento es dedicarte un tiempo para ti. En ese momento determina de una vez que eres lo primero, con seguridad y confianza. Esto te ayudará inequívocamente a combatir la soledad.

Es un momento del día en el que te dedicarás única y exclusivamente a ti misma, para consentirte y cuidarte, de cualquier manera.

Despeja tu mente, relájate y dedica unos minutos a llenarte de pensamientos positivos y placenteros.

2. Averigua por qué te sientes sola

Racionaliza desde lo más profundo porqué te sientes sola y enfrenta con todo tu ser cada imagen e idea que se tiene con relación a la soledad.

De esta manera verás que muchos de tus miedos no tienen ningún fundamento. A partir de allí, crea imágenes placenteras de ti, disfrutando de la soledad, en lugar de sufrirla o padecerla.

3. Deja el pasado atrás

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Razona de una vez que el pasado es algo que no volverá. Tienes que hacerte a la idea de que lo vivido debe quedarse atrás. Ábrete a la sensación de sanar las heridas, olvida y perdona de corazón.

Toma en cuenta que si fue algo bueno, y vives recordándolo, se convertirá en un recuerdo nostálgico, en lugar de uno feliz. Y, si fue algo malo, no vale la pena revivirlo.

4. No necesitas estar acompañada

Renuncia a la necesidad de estar acompañado para ser feliz. Cuando buscas desesperadamente algo de compañía, lo más probable es que atraigas problemas, gente tóxica y desengaños, y nada de eso vale la pena.

Al renunciar a esa necesidad vas rompiendo los lazos del miedo a la soledad.

  • Cuando estás consciente de que puedes valerte por ti misma, verás de manera tangible cómo aumenta tu autoestima.
  • Conoce tu propia valía personal y disfruta plenamente de una vida sin miedos y temores. Eres más libre y, por lo tanto, más feliz.

Ver también: La soledad buscada es placentera

5. Alimentación

Una buena sopa para el alma… y legumbres también

Aunque hay una incidencia directa entre lo que comemos y la sensación de sentirse satisfechos y reconfortados, no busque la comida como sustituto de compañía.

Las personas con sentimiento de soledad necesitan comer alimentos calientes, como sopas y chocolates, pero no abuses de estos.

Ante todo lo expuesto, verás que la soledad es un estado que realmente debe ser valorado por cada ser humano. Es sano estar sola para que puedas establecer un profundo contacto contigo misma, así como con tus pensamientos y sentimientos.

Al estar sola estableces y evalúas a conciencia tus propias metas y objetivos, y comienzas a aceptarte como eres. Sabrás qué es lo que realmente quieres cambiar, y no lo harás porque otros te digan lo que tengas que hacer.

Así establecerás un diálogo interior que te ayudará a descubrir tu fuerza interior para cambiar y comenzar a disfrutar de la soledad.

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