Estrategias de la industria alimentaria que pueden confundirte

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 14 febrero, 2019
Okairy Zuñiga · 2 marzo, 2018
La industria alimenticia usa estrategias de venta que pueden ser engañosas. Aprende a leer las etiquetas de los envases para elegir alimentos saludables.

Todo lo que comemos y bebemos influye en nuestra salud. Por eso, es fundamental aprender a leer las etiquetas de los alimentos y la información que aporta la industria alimentaria en los envases. De este modo podremos entender qué contienen y elegir qué conviene comer y qué no. 

El problema es que la industria alimentaria usa estrategias de publicidad que pueden ser engañosas para los consumidores. Por ejemplo, destacar en la etiqueta de un vegetal que no contiene colesterol. Sin embargo, eso es obvio ya que los vegetales no contienen colesterol. Escribirlo en la etiqueta pretende llamar la atención del consumidor para que lo compre. 

estrategias de la industria alimentaria

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Estrategias engañosas de la industria alimentaria

A continuación vamos a mencionar algunas estrategias de venta que usa la industria alimentaria y que podrían generar confusión. Esto podría ocasionar que compres un alimento que no es tan saludable como creías. ¿Qué debes hacer? Aprender a leer la información de las etiquetas en los envases de alimentos.

1. “Alimentos bajos en grasas”

Pizza al huevo y aguacate

Uno de los “engaños” de la industria alimentaria son los productos en cuya etiqueta se anuncia que son “bajos en grasa”, “reducidos en grasa” o “sin grasa”. Estos productos pueden no ser tan saludables como aparentan.

Hay que conocer cuáles son las grasas saludables, ya que el alimento podría contener pocas grasas pero que no sean las mejores. Además, para suplantar el sabor de las grasas, se pueden usar sustitutos no tan saludables o carbohidratos en exceso.

También podrían estar cargados de azúcar, algunos edulcorantes artificiales y otros productos químicos de origen artificial.

Lo ideal sería aprender a comer las versiones tradicionales y en cantidades justas. Por ejemplo, en lugar de usar una cucharada de mantequilla para cocinar, limítalo a una cucharadita o cámbiala por aceite de aguacate.

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2. “Alimentos sin grasas trans”

Otra estrategia “confusa” de la industria alimentaria se encuentra en los alimentos procesados que dicen “sin grasas trans” en su etiqueta. En realidad, si un producto tiene menos de 0,5 g de grasas trans por porción, las empresas colocan la etiqueta “sin trans”.

Sin embargo, esos alimentos pueden contener grasas hidrogenadas, entonces ese producto cuenta con grasas trans. Las grasas hidrogenaads son de origen vegetal que en nuestro organismo se comportan como grasas saturadas cuyo exceso contribuye a aumentar los niveles de colesterol sanguíneo. Resulta bastante común hallar grasas hidrogenadas en productos que se encuentran etiquetados como “sin grasas trans”

3. “Contiene granos enteros”

Granos enteros

En los últimos años se ha difundido la idea de que los alimentos con granos enteros son las opciones más saludables que podemos consumir. Esto sí es cierto. La mentira de la industria alimentaria radica en que la mayoría de los productos que consumimos están preparados con granos refinados.

Los cereales que indican contener granos enteros suelen incluirlos de forma pulverizada o como harina muy finaEste tipo de productos pueden incluir todos los ingredientes del grano, pero son más resistentes a ser digeridos.

Por lo tanto, el hecho de que un alimento procesado contenga pequeñas cantidades de granos enteros no lo hace necesariamente más saludable. Para determinarlo revisa la etiqueta y descubre si tiene otros ingredientes como azúcar o jarabe de maíz con alta fructosa.

4. Alimentos sin gluten

Llevar una dieta libre de gluten se ha convertido en una tendencia de los últimos años debido al diagnóstico de la celiaquía. Las personas celíacas no pueden consumir gluten, una proteína presente en las harinas de trigo, avena, cebada y centeno. 

Una de las estrategias de la industria alimentaria que puede ser confusa y perjudicial es que los productos etiquetados como “sin gluten” no siempre cumplen con esta característica. Puede ocurrir que los alimentos se procesen con almidones altamente refinados, como almidón de maíz o papas y con grandes cantidades de azúcar. Por eso, si decides comprar alimentos sin gluten o pedir un plato en un restaurant, recuerda que debes revisar su contenido con mucho cuidado.

En caso de que tu médico te haya dicho que tienes intolerancia al gluten, lo mejor es consumir alimentos preparados por ti con ingredientes libres de este elemento.

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5. “Sin azúcar”

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¿Qué tan común es que consultes la lista de ingredientes de lo que comes? Además de hacerlo todo el tiempo, debes saber que el ingrediente que encabeza la lista es el más abundante.

Otra estrategia de la industria alimentaria es que muchas marcas cambian el azúcar normal por otros azúcares o edulcorantes.

Entre las opciones que usan las marcas para endulzar se encuentran:

Todos esos distintos nombres hacen referencia a “parientes” del azúcar. Si tienes un problema de diabetes o prediabetes, consulta con tu nutricionista cuáles puedes consumir.