Los 5 hábitos que mejorarán tu calidad de vida

Los 5 hábitos que mejorarán tu calidad de vida

Para optimizar nuestra calidad de vida no es necesario buscar técnicas complicadas. Con poner en práctica una serie de sencillos hábitos diarios notaremos un cambio más que positivo
hábitos

Consejos, tips, sugerencias, pautas… Cada día leemos artículos para mejorar nuestra calidad de vida.

No obstante, ¿cuáles de estos son, en realidad, aquellos hábitos que nos ayudarán a vivir mejor?

Son sencillos y no supondrán un coste extra a nuestra economía. Al contrario, nos ayudarán a ahorrar y prevenir problemas de salud.

Descubre en este artículo cuáles son los 5 hábitos que te ayudarán a ganar salud, vitalidad, alegría y bienestar

Los hábitos sencillos son los mejores

Los mejores hábitos son los más sencillos

No son alimentos milagrosos de los que pasan de moda al cabo de unos años, recomendaciones extrañas o grandes sacrificios para los que necesitas encontrar motivación.

Son consejos naturales y lógicos, que quizás ya conozcas pero que tal vez no has valorado lo suficiente.

No obstante, si los incorporas a tu vida diaria podrás conseguir los siguientes beneficios:

  • Proteger y potenciar las funciones del organismo y prevenir problemas de salud.
  • Tener más disciplina para seguir rutinas y conseguir propósitos.
  • Ahorrar a corto y largo plazo.
  • Mejorar tus niveles de energía y vitalidad.
  • Equilibrar tu estado de ánimo.
  • Contagiar a otras personas tu buena energía para que se sumen a los 5 mejores hábitos que existen.

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1. Beber agua en ayunas

¿Cuántas veces has escuchado este consejo? ¿Has oído a algún médico o nutricionista que te recomiende beber menos?

Beber agua en ayunas y a lo largo del día, fuera de las comidas, es uno de los consejos más adecuados para limpiar el organismo, perder peso, tener una piel bonita y optimizar la función de los órganos en general.

El problema es que no nos damos cuenta de lo deshidratados que estamos, ya que deberíamos beber mucho antes de sentir sed.

Cuesta seguir este hábito pero, cuando lo logremos, ya no podremos dejar de beber. El cuerpo nos lo pedirá de manera natural.

2. Huir de los alimentos procesados

Huir de los alimentos procesados

Ni calorías, ni grasas, ni azúcares… Mucho más importante que mirar los valores nutricionales es elegir alimentos naturales y sin procesar, y optar por la comida elaborada en casa.

Los productos procesados se fabrican, en general, con ingredientes de baja calidad, como azúcares y sales refinadas, harinas blancas, aceites y grasas hidrogenadas, aditivos, potenciadores de sabor, etc.

Este tipo de ingredientes no solamente no nos nutre, sino que se convierten en toxinas que nuestro organismo no puede asimilar.

Por este motivo debemos comer aquello que conocemos, que sabemos qué es y cómo se llama, y recuperar las recetas de toda la vida, como las ensaladas, los guisos, los asados, etc.

3. Seguir el horario solar

Cuando no existía la electricidad, las personas seguían el horario del sol. Se acostaban cuando se ponía y se levantaban con los primeros rayos.

Ahora no tenemos esa necesidad y, en teoría, no nos supone más que ventajas.

No obstante, nuestro organismo necesita seguir los biorritmos solares, que influyen en nuestras funciones vitales.

Si probamos a levantarnos con la salida del sol, hacer las comidas más temprano y acostarnos cuando anochezca, con el paso de los días, notaremos una gran diferencia.

Sentiremos más energía por la mañana, descansaremos mejor por la noche, perderemos peso, nuestro intestino funcionará mejor, etc.

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4. Estar en movimiento

Estar en movimiento

Muchas personas se ven obligadas a pasarse sentadas una gran parte del día, lo cual es mucho más perjudicial para la salud de lo que creemos.

Hacer deporte dos o tres veces a la semana es fundamental para una buena forma física.

No obstante, movernos durante el día para evitar estar sentados demasiado tiempo seguido es vital para prevenir problemas de salud graves.

Recomendamos a esas personas que se acostumbren a levantarse y moverse un poco cada 45 minutos. Cualquier excusa es válida por el bien de nuestra salud.

5. Aprender a respirar

Todos respiramos, ¿no? Necesitamos respirar para vivir. No obstante, hoy en día más bien respiramos para sobrevivir, lo justo y necesario.

El ritmo de vida, el estrés, las tensiones, la vida en las ciudades… Todos estos factores nos reprimen esta función vital.

Es fundamental aprender a respirar, de manera tranquila y profunda, evitando la respiración superficial y entrecortada. Podemos aprender con terapias como el yoga, el shiatsu, la meditación, la osteopatía, etc.

En cuanto empecemos a respirar mejor, el oxígeno llegará mejor a nuestro organismo y sentiremos más serenidad y un mayor bienestar.