5 hábitos que pueden causar un busto caído

¿Sabías que la falta de actividad física puede ser uno de los desencadenantes de un busto caído? Para evitarlo es imprescindible tonificar la zona de forma habitual

Las características que definen a un busto normal varían según los cánones de belleza, la cultura y los estereotipos de la sociedad.

Sin embargo, algo que no podemos evitar es la gravedad. Tarde o temprano se apodera del busto y cambia su forma, tamaño, posición y simetría.

Estos cambios pueden ser por el embarazo, hábitos alimenticios, pérdidas de peso o lactancia.

Está claro que no podemos competir con los años, sobre todo después de los 30.

La caída del busto es un efecto normal conforme avanza la edad, pues las fibras cutáneas se van deteriorando y ya no tienen la misma elasticidad. Es decir, la vejez empieza hacer de las suyas.

En términos médicos recibe el nombre de ptosis mamaria.

Pero no te preocupes, en el busto también se vale prevenir. Mientras pongas las técnicas y cuidados adecuados para mantenerlas joven, se reducirá un gran porcentaje en la caída.

Estos son los hábitos que debes evitar:

1. Mala alimentación

Grasas_saturadas

Si tu dieta está basada en grasas y no realizas actividad física de forma habitual, irremediablemente terminarás con kilos extra.

Cuando te excedes de peso se rompen las fibras elásticas y esto impide que se regeneren. La piel floja se cuelga y pierde firmeza porque no hay regeneración de colágeno.

Tanto la elasticidad como el colágeno son producidos por los nutrientes, vitaminas y minerales que se absorben de los alimentos.  

Es importante que incluyas:

  • Aves
  • Mariscos
  • Hígado
  • Huevo
  • Avena
  • Frutas secas
  • Legumbres
  • Vegetales

Lee también: 7 pautas que debes tener en cuenta para mantener una alimentación sana 

2. Falta de actividad física

El seno está compuesto por un 90% de grasa. Esto quiere decir que, si llevas una vida sedentaria, la firmeza desaparece. La piel necesita ejercitarse para mantener el músculo y prevenir la caída.

Es importante realizar ejercicios de fuerza y resistencia para poner a prueba la zona y evitar terminar en el quirófano.

Si además de moverte lo combinas con tratamientos cosméticos para aumentar la elasticidad y fuerza en el pecho, el resultado será mejor.

No olvides que el busto es piel y es indispensable mantenerla hidratada para tener una textura suave y fresca.

Te recomendamos: 9 ejercicios para reafirmar el busto 

3. No te proteges del sol

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Los rayos del sol no tienen distinciones y atacan todo tipo de piel. Al utilizar escotes, una de las partes más afectadas por quemaduras, sin duda, es el busto.

No se trata de algo estético: el protector solar es un requisito para prevenir el envejecimiento, ya que exponernos al sol causa arrugas en el busto (sobre todo por el abrupto cambio climático).

Lo ideal es:

  • Usar protector solar todos los días.
  • No exponerte al sol en períodos prolongados.
  • Ante cualquier mancha acudir al especialista y buscar un tratamiento.
  • Hidratar con cremas que contengan vitaminas A y C.
  • Agregar zanahorias, tomate y frutas a tu dieta.

4. Duchas calientes

¿Baño de agua fría? La mayoría de las personas solo lo hacemos en temporadas donde los 40 ºC nos consumen. Sin embargo, el agua caliente no es buena para la salud y mucho menos para la piel.

Las temperaturas altas hacen que los tejidos de la dermis se vuelvan flácidos y aumenta la posibilidad de tener arrugas prematuras.

Te recomendamos leer: 10 alimentos para eliminar las arrugas

5. Menopausia

menopausia

Una de las causas por la que la menopausia hace que el busto se caiga es la pérdida de estrógenos.

Esto produce cambios físicos y emocionales, pues son una hormona femenina que se encarga de regular el ciclo menstrual, los niveles de colesterol y el apetito sexual.

Además de todo ello, también provoca la aparición de manchas y arrugas.

La falta de estrógenos causa que las proteínas se oxiden, es decir, las fibras elásticas y colágenas pierden firmeza.

Recomendaciones

  • Utiliza cremas limpiadoras en la zona, por lo menos, una vez al mes.
  • Consume vitamina C para aumentar la elastina. La encuentras de forma natural en el tomate, los cítricos o el aguacate.
  • Mantente hidratada, tanto fuera como por dentro. Bebe 2 litros de agua al día y utiliza crema para el cuerpo.
  • Duerme bien (por lo menos, 8 horas diarias). Recuerda que los desvelos son sinónimo de envejecimiento prematuro.
  • Controla el estrés. Estar en este estado hace que nuestro organismo libere cortisol, lo que, a su vez, aumenta la glucosa en la sangre y provoca envejecimiento prematuro.

Por salud y estética, cuida tu busto.

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