5 hábitos para reducir los efectos de la contaminación en el cuerpo

Si bien nuestra dieta es fundamental para gozar de buena salud también debemos tener en cuenta el ambiente que nos rodea y evitar las zonas demasiado contaminadas para poder respirar aire puro

Los efectos de la contaminación son algo de lo que no podemos escapar, más aún cuando los problemas de contaminación en el planeta se incrementan año tras año. Lo mejor que podemos hacer en estos casos es estar bien informados acerca de los problemas que pueden originar en nuestra salud.

Asimismo, también podríamos incluir en nuestras rutinas diarias ciertos hábitos que nos ayuden a reducir los efectos de la contaminación en el cuerpo. Así de manera tal que nuestro organismo no se encuentre tan vulnerable ante los factores contaminantes externos.

Consecuencias de la contaminación en nuestro cuerpo

Como ya hemos mencionado , la contaminación es un problema creciente que, además de afectar al planeta, también perjudica a sus habitantes. Entre estos destacamos los humanos, como los principales causantes y uno de los seres más afectados.

Los mayores índices de contaminación se evidencian en las ciudades y centros industriales. Allí encontramos la mayor concentración de coches, fábricas y demás agentes que se involucren en un sistema de producción de desechos tóxicos. Estos terminan concentrándose en el agua, el aire y el suelo en el que habitamos.

La contaminación ambiental también podemos identificarla como un proceso que involucra el deterioro de la calidad de vida y el aumento de los niveles de mortandad en las zonas con mayores índices de contaminación.

Ahora bien, para entender las consecuencias que el proceso de contaminación trae a nuestro cuerpo, tendríamos que hablar de los tipos de contaminación según el recurso natural que resulta más afectado (agua, aire o suelo).

Contaminación del aire

Es el tipo de contaminación que más se evidencia en las ciudades y al que más podríamos estar expuestos.

Entre sus consecuencias resalta la irritación en el sistema respiratorio, que nos causa problemas para respirar. Asimismo, incrementa el riesgo de sufrir enfermedades respiratorias, incluyendo el cáncer de pulmón

Contaminación del agua

Este tipo de contaminación es quizás la más difícil de revertir y a la que están expuestos absolutamente todos los seres vivos.

Entre sus consecuencias hacia el organismo de los humanos resalta la introducción de bacterias al organismo mediante alimentos como el pescado o la simple ingesta de agua. Así, puede causar enfermedades como la disentería, salmonelosis o leptospirosis, entre otras.

Contaminación del suelo

La contaminación del suelo afecta principalmente a las industrias agricultoras y ganaderas. De este modo lo que hace es provocar así la contaminación de alimentos de las siembras y del ganado.

El problema es mayor porque luego estos son los alimentos que ingerimos.

Contaminación acústica

La contaminación por el ruido excesivo y elevado es mayor en el centro de las ciudades. Este tipo de contaminación trae como consecuencia daños físicos y psicológicos.

En exposiciones avanzadas puede ocasionar daños graves como la pérdida permanente de la audición.

5 Hábitos para reducir los efectos de la contaminación en el cuerpo

1. Mantén tu piel limpia

Nuestra piel se ve afectada por los agentes tóxicos presentes en el agua y en el aire, por esto es fundamental que mantengamos hábitos de limpieza rigurosos para eliminar cualquier agente nocivo que pueda permanecer en ella.

  • Para el cuidado de nuestra piel también se recomienda el uso de cosméticos hidratantes y que sean capaces de nutrir a nuestra piel con vitaminas.

2. Mantén una alimentación equilibrada

Mantener a nuestro cuerpo con todos los nutrientes necesarios ayuda que el sistema inmunitario esté más fortalecido, y por ende tengamos menos posibilidades de padecer enfermedades.

Por ello es fundamental mantener una dieta sana y equilibrada

Dieta equilibrada

3. Procura lavar muy bien las frutas y hortalizas antes de ingerirlas

Las bacterias originadas por los distintos tipos de contaminación pueden permanecer en las frutas y hortalizas que solemos comer crudas.

Para evitar que estas bacterias lleguen al interior de nuestro organismo debemos asegurarnos de lavar muy bien este tipo de alimentos.

4. Evita la hora punta para salir a caminar

Caminar por la ciudad no tiene nada de malo, de hecho es algo que beneficia al estado físico de nuestro organismo.

Sin embargo, para evitar la polución producida por los coches, debemos procurar no caminar a horas punta (de 11 a 16 horas de la tarde).

5. Camina por zonas verdes

No hay mejor forma de oxigenarnos que caminando por zonas verdes, con abundancia de arboles y con la mayor ausencia posible de coches y fábricas. Respirar aire fresco y puro siempre es sinónimo de salud. Además, es un buen modo de huir del ambiente contaminado y tóxico.