5 hábitos saludables para prevenir el dolor de pecho

14 febrero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli
Reducir los focos de estrés es fundamental para prevenir el dolor de pecho. Asimismo, debemos mejorar nuestra dieta y realizar estiramientos para evitar las contracturas.

El dolor de pecho puede presentarse de distintas formas, según la causa que lo esté originando. Por ello, hay personas que refieren un dolor punzante y hasta sordo, mientras que otras hacen hincapié en la opresión y el ardor en la zona.

A diferencia de lo que se suele pensar, la causa del dolor en el pecho no siempre es un infarto, así que ¡tranquilidad!

En la actualidad, hay muchas personas aferradas a hábitos no saludables debido al ritmo de vida tan ajetreado que llevan y el exceso de carga laboral. Esto, con demasiada frecuencia conduce a un agotamiento físico y mental capaz de dar pie a un dolor de pecho.

Para evitar esta sensación incómoda te comentaremos 5 hábitos saludables que puedes poner en práctica para prevenirlo.

Alimentación sana y libre de grasas para prevenir el dolor de pecho

Alimentación para cuidar el corazón.

El cúmulo de gases a nivel intestinal ejerce presión sobre los órganos abdominales. Esto genera un dolor que se transmite hacia la parte anterior del pecho.

Ocurre igualmente en aquellas personas que comienzan a experimentar dolor que “quema”, en la parte alta del estómago, acompañado de náuseas o regurgitación posterior a las comidas.

Todas estas molestias son secundarias a estreñimiento o también a un estado de secreción excesiva de jugo gástrico por ingerir alimentos ricos en grasas o picante.

  • Mejora tus hábitos alimenticios e intenta beber más agua. Cuando mejor hidratado estés, mejor.
  • Realizarse masajes en el abdomen para promover la expulsión de gases también resulta una buena técnica.

Ejercicios de estiramiento

El alzar mucho peso, realizar movimientos abruptos o ejercicios extenuantes son actividades que promueven la contractura muscular, sobre todo del músculo trapecio y deltoides.

Toda esta contractura exagerada promueve la inflamación y el dolor, que deriva en una sensación de “presión” que aumenta cuando se respira y se alivia al mejorar la postura.

  • Una solución simple es aplicar compresas de agua tibia sobre la región adolorida.
  • También realizar ejercicios de estiramiento alzando los brazos es bastante útil para calmar el dolor.

Descubre también: 6 ejercicios de estiramiento muscular

Relajantes musculares

La costocondritis es otra causa bastante común de dolor. Consiste en una inflamación de las articulaciones que une a las costillas del tórax con el esternón. Dentro de las principales causas se encuentra el exceso de esfuerzo físico, la tos recurrente y alguna lesión de las costillas posterior a algún traumatismo.

  • En el tratamiento, el uso de relajantes musculares tópicos a base de árnica son bastantes efectivos.
  • El disminuir el peso sobre nuestros hombros y el reposo de la zona afectada complementan el tratamiento.

Gestionar el estrés para vivir mejor

Un estilo de vida ajetreado nos conlleva a un aumento de la tensión muscular sobre los hombros. También puede aumentarse la frecuencia de los latidos cardíacos y generar esa sensación de «muerte» inminente.

Otros síntomas son la respiración acelerada y las náuseas. Estos son unos de los principales síntomas de un ataque de pánico. Ingerir infusión de té de manzanilla o valeriana para calmar la ansiedad, es una buena herramienta.

  • Si esto se sucede frecuentemente, es necesario que cambies tu estilo de vida. Trata de disminuir el estrés laboral y familiar.
  • Realizar actividades desestresantes como salir al cine, pasear o practicar algún deporte forma parte de una buena terapia para prevenir la aparición del dolor de pecho.

Mejora tu respiración

Para evitar la aparición del dolor de pecho (por estrés y ansiedad), trata de aprender y practicar técnicas de respiración profunda. Estas te permitirán tener conciencia sobre tu respiración y calmar los pensamientos que te perturban.

Ten en cuenta que algunas patologías en los pulmones pueden provocar malestar o tos recurrente que desencadena dolor en el pecho. El asma o la bronquitis crónica también pueden desencadenar molestias como el dolor de pecho, así que no descartes realizarte un chequeo médico.

Descubre: 6 técnicas para combatir el estrés crónico

Nota final

Ten en cuenta que, ante todo, un estilo de vida saludable será la piedra angular tu bienestar, por lo que adoptar y mantener hábitos saludables es de suma importancia para todo, no solo para prevenir el dolor de pecho.

Comer sano, hacer ejercicio a diario, poner en práctica técnicas para gestionar el estrés y seguir las recomendaciones del médico son algunas de las mejores pautas que tienes a tu disposición.

En tus manos tienes el poder para cambiar tu realidad y estar mejor. Y si tienes dudas, recuerda que siempre puedes consultar con tu médico. 

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