5 hábitos saludables para prevenir el dolor de pecho

Solimar Cedeño · 9 septiembre, 2018
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 22 febrero, 2019
Reducir los focos de estrés es fundamental para prevenir el dolor de pecho. Asimismo, debemos mejorar nuestra dieta y realizar estiramientos para evitar las contracturas.

En la actualidad, nos encontramos aferrados a hábitos no saludables debido al estrés de una vida ajetreada y exceso de trabajo. El agotamiento físico y mental te puede originar presión en el pecho. Para evitar esta sensación incómoda te dejaremos 5 hábitos saludables para prevenir el dolor de pecho.

Mucha es la desinformación con respecto a las causas de dolor en el pecho y cómo podemos prevenirlo. Este tipo dolor se refiere a la sensación de compresión y ahogo en el pecho, y produce alarma en la persona porque siente que el corazón está acelerando el ritmo cardíaco.

Sin embargo, debemos conocer que son múltiples las causas que lo pueden desencadenar y no precisamente un infarto al corazón. ¡No te asustes! Aquí tienes 5 hábitos saludables para prevenir el dolor de pecho.

Alimentación sana y libre de grasas para prevenir el dolor de pecho.

El cúmulo de gases a nivel intestinal ejerce presión sobre los órganos abdominales. Esto genera un dolor que se transmite hacia la parte anterior del pecho.

Ocurre igualmente en aquellas personas que comienzan a experimentar dolor “quemante” en la parte alta del estómago, acompañado de náuseas o regurgitación posterior a las comidas. Todas estas molestias son secundarias a estreñimiento o también a un estado de secreción excesiva de jugo gástrico por ingerir alimentos ricos en grasas o picante.

  • Cambia tus hábitos alimentarios: disminuye la ingesta de carbohidratos y ácidos grasos saturados.
  • Realizarse masajes en el abdomen para promover la expulsión de gases también resulta una buena técnica.

Ejercicios de estiramiento

El alzar mucho peso, realizar movimientos abruptos o ejercicios extenuantes son actividades que promueven la contractura muscular, sobre todo del músculo trapecio y deltoides. Toda esta contractura exagerada promueve la inflamación y el dolor, que deriva en una sensación de “presión” que aumenta cuando se respira y se alivia al mejorar la postura.

  • Una solución simple es aplicar compresas de agua tibia sobre la región adolorida.
  • También realizar ejercicios de estiramiento alzando los brazos es bastante útil para calmar el dolor.

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Relajantes musculares

La costocondritis es otra causa bastante común de dolor. Consiste en una inflamación de las articulaciones que une a las costillas del tórax con el esternón. Dentro de las principales causas se encuentra el exceso de esfuerzo físico, la tos recurrente y alguna lesión de las costillas posterior a algún traumatismo.

  • En el tratamiento, el uso de relajantes musculares tópicos a base de árnica son bastantes efectivos.
  • El disminuir el peso sobre nuestros hombros y el reposo de la zona afectada complementan el tratamiento.

Vivir sin estrés

Un estilo de vida ajetreado nos conlleva a un aumento de la tensión muscular sobre los hombros. También puede aumentarse la frecuencia de los latidos cardíacos y generar esa sensación de muerte inminente.

Otros síntomas son la respiración acelerada y las náuseas. Estos son unos de los principales síntomas de un ataque de pánico. Ingerir infusión de té de manzanilla o valeriana para calmar la ansiedad, es una buena herramienta.

  • Si esto se sucede frecuentemente, es necesario que cambies tu estilo de vida. Trata de disminuir el estrés laboral y familiar.
  • Realizar actividades desestresantes como salir al cine, pasear o practicar algún deporte forma parte de una buena terapia de tratamiento para prevenir el dolor de pecho.

Mejora tu respiración

Algunas patologías en los pulmones pueden provocar malestar o tos recurrente que desencadena dolor en el pecho. Por lo general, la presencia de alguna infección pulmonar se expresa con fiebre acompañada de tos con expectoración purulenta.

  • El uso de expectorantes naturales a base de eucalipto, miel o limón son bastante efectivos para la expulsión de la flema. La presencia de asma o bronquitis crónica también puede desencadenar estos síntomas.
  • Para evitar la aparición es estos malestares, respira y aprende técnicas de respiración. Esto te ayudará a tener conciencia en la respiración y a calmar los pensamientos que te perturban.

Un estilo de vida saludable será la piedra angular del tratamiento, por lo que adquirir hábitos positivos es de suma importancia.

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Los consejos mencionados nos ayudarán a reducir los niveles de estrés. Sumados a una alimentación balanceada representan la principal solución para prevenir el dolor de pecho.

¡Así que anímate, lleva una vida sin estrés y disfruta de tu salud! Eres el dueño de tu propio bienestar físico y mental.

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