5 ideas equivocadas sobre el desgaste de los cartílagos

Katherine Flórez 22 octubre, 2015
Para fortalecer nuestros cartílagos es importante que realicemos actividad física moderada de forma regular. No obstante, si no estamos acostumbrados, deberemos ir poco a poco para no sobrecargarnos

La artrosis es una enfermedad degenerativa que se produce por el deterioro de los cartílagos articulares, parte que recubre los extremos óseos facilitando el movimiento de las articulaciones.

En este sentido, muchas personas creen que para que tal condición no les afecte deben evitar el trabajo constante de los mismos, pues su uso frecuente podría conllevar a un desgaste acelerado.

El problema es que esta y otras ideas equivocadas han incrementado la gravedad y el riesgo de este trastorno, ya que han impedido fortalecer los cartílagos para que se puedan adaptar a diversas condiciones.

Teniendo en cuenta que las falsas creencias pueden influir de forma negativa en el tratamiento de la enfermedad, hoy vamos a compartir esas 5 ideas equivocadas que suelen confundir a los pacientes.

1. Es una enfermedad exclusiva de la vejez

Es una enfermedad exclusiva de la vejez

Es normal que la mayoría de personas tengan desgastes articulares y de los cartílagos por culpa de la vejez.

Sin embargo, eso no quiere decir que sea la única causa del desarrollo de la artrosis. De hecho, puede aparecer mucho antes como resultado de otros factores que hacen más vulnerable a los pacientes.

Por ejemplo, se produce por la mala calidad en los tejidos, el sobreesfuerzo sobre las articulaciones y la deficiencia nutricional.

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2. El reposo es la mejor fuente de alivio

¡Ojo! Aunque a los pacientes diagnosticados con artrosis les aconsejan tomarse algunas horas de reposo para aliviar el dolor, de ninguna manera se debe considerar como la mejor forma de alivio.

La inactividad física y el sedentarismo incrementan los síntomas de esta patología y dificultan los efectos del tratamiento.

Por el contrario, en varias oportunidades se ha demostrado que actividades como correr y caminar puede reducir significativamente el riesgo, en especial en las personas con índice de masa corporal bajo.

¿Y qué explica esto?

El cartílago está compuesto por células vivas a las que se debe alimentar mediante el líquido sinovial en el que se bañan las articulaciones.

Cuando se ejerce presión sobre el cartílago con el ejercicio, este líquido circula con más facilidad por el mismo y de este modo alimenta a las células con los nutrientes.

La falta de movimiento o deficiencia de este conduce al debilitamiento de los cartílagos por su “falta de alimento”.

3. El deporte impide el desgaste de los cartílagos

El deporte impide el desgaste de los cartílagos

Aunque la actividad física contribuye a prevenir el desgaste de las articulaciones, realizarla en exceso o de forma inadecuada puede tener un efecto contrario.

Un movimiento mal realizado o un entrenamiento de alta intensidad pueden aumentar el riesgo de padecer este trastorno degenerativo por el uso repetitivo y la sobrecarga en las articulaciones.

4. El peso corporal no tiene nada que ver con la artrosis

Es falso. Las personas que padecen de obesidad están en un alto riesgo de sufrir de artrosis, no solo por la presión que genera sobre las articulaciones, sino por el incremento de las hormonas inflamatorias que destruyen las células que regeneran el cartílago.

Una reducción del índice de masa corporal mediante la dieta y el ejercicio físico contribuye a reducir los síntomas inflamatorios, y por ende, el dolor.

Sin embargo, si la persona lleva un estilo de vida sedentaria desde hace mucho no puede pretender hacer horas de ejercicio de forma inmediata. Esta actividad se debe adoptar de forma gradual y apoyada de una alimentación saludable.

5. No se puede hacer nada para evitar el progreso de la enfermedad

No se puede hacer nada para evitar el progreso de la enfermedad

Que la enfermedad avance o retroceda está en manos de cada paciente.

Si bien, hasta el momento no se ha encontrado una cura definitiva para este problema, sí se ha podido determinar que una dieta balanceada y el consumo de algunos medicamentos puede impedir la progresión de sus síntomas para que no afecte la calidad de vida.

Hasta hoy hay varios fármacos y remedios naturales que alivian la inflamación y protegen el cartílago para impedir su avance a etapas más graves.

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¡No todo está perdido!

Ahora que varias de las dudas sobre este trastorno quedaron claras, cabe decir que quienes tienen esta enfermedad no deben pensar más en que todo está perdido.

Hasta no hace mucho los pacientes se limitaban por el desconocimiento sobre su desarrollo y progresión, pero hoy se sabe que hay muchas alternativas para sobrellevarla.

Perder peso mediante el ejercicio moderado y mejorar la alimentación son dos de las formas de lograr un cambio positivo tanto en prevención como en tratamiento. Además, es bueno informarse y buscar tratamientos para impedir su progreso.

 

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