5 ideas para decorar el cuarto de tu bebé

La decoración de la habitación del bebé es uno de los aspectos de los que más suele disfrutar una futura madre. Hay muchas ideas útiles para decorar la habitación del pequeño de manera creativa y funcional.

Decorar el cuarto de tu bebé será una de las experiencias más estimulantes del embarazo. Sin embargo, para algunas futuras madres puede representar una preocupación más si se dejan arrastrar por creencias que nada tienen que ver con facilitar el cuidado de un recién nacido.

Hay dos variables que son fundamentales para iniciar esta tarea. Lo primero es saber con cuánto espacio se cuenta y cuál es el presupuesto. Y lo segundo, tener claro para qué vamos a usar el cuarto. Esto último no es tan obvio como parece.

Y es que la decoración de la habitación variará en función de si planeas que el bebé duerma en tu cuarto o si te has decidido por el colecho. En el primer caso, necesariamente requieres de una cuna. En el segundo, es un gasto que podrás ahorrarte.

¡Vamos al cuarto de tu bebé!

Si ya tienes claro el espacio, el presupuesto y la utilidad que le darás a la habitación de tu bebé, aquí te dejamos 5 recomendaciones para que se te despierte la creatividad. Y en ningún caso perdemos de vista la funcionalidad y la comodidad que necesitas para atender a tu recién nacido.

1. La cuna

Mujer acariciando a su hijo en la cuna

Una cuna debe ofrecer seguridad y comodidad, tanto para el bebé como para quien asume la responsabilidad de cuidarlo. La cuna que selecciones para el cuarto de tu bebé debería tener:

  • Ruedas para mover la cuna con facilidad.
  • Dos o más posiciones para adaptar la cuna a medida que el bebé crece.
  • Multifuncionalidad, es decir, que se pueda convertir en cama una vez que el bebé crece.

Otra opción es que te decidas por una cuna de colecho para ponerla junto a tu cama. En este caso, para el cuarto del bebé puedes seleccionar la cama que utilizará más adelante, o poner un colchón a ras del piso. De esta manera, el bebé se podrá mover con facilidad, sin riesgo de sufrir caídas.

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2. Otros muebles

Puedes decidirte por un cambiador. No faltará quien te diga que puedes cambiar a tu bebé en la cama. Efectivamente, es así. La diferencia es que si optas por un cambiador de pared que puedes adaptar a tu estatura, tu espalda te lo agradecerá.

Si tu opción no es el colecho, es bueno que incluyas una mecedora, un sofá o una cama extra mientras el bebé se acostumbra a dormir solo. Si no tienes mucho espacio puede ser complicado, pero necesitas un mueble adicional para descansar en las noches, mientras el pequeño deja de llorar y vuelve a dormirse.

En la medida de lo posible, no incluyas más muebles de los necesarios. Evita llenar la habitación de objetos inútiles y gastar demasiado. Es importante que tengas espacio para moverte y acceder con facilidad a las cosas que necesitas para el cuidado del bebé.

3. Organizadores

Habitación para bebé recién nacido

Las cestas y los baúles son siempre útiles. También, puedes utilizar cajas que decores con el motivo del cuarto. Te servirán para organizar la lencería y los juguetes del bebé. En poco tiempo, tu pequeño tendrá más juguetes de los que imaginas, y desde muy temprano podrás enseñarle a guardarlos.

Una cómoda con varias gavetas es fundamental para tener a la mano la ropa del bebé. También, los organizadores de pañales son muy funcionales para tener estos al alcance.

4. Motivos y colores

Más allá de los clásicos azul o rosa, la recomendación básica es que selecciones combinaciones de colores que aprovechen la cantidad de luz disponible en la habitación. Importante: ten en cuenta que los colores inciden en el estado de ánimo y en las emociones, incluso de los bebés.

También, puedes propiciar que el cuarto “crezca” con tu bebé. Con esto nos referimos a que selecciones motivos y colores que sean fáciles de cambiar o adaptar cuando tu  hijo sepa qué es lo más le gusta y pueda entonces decidir. Evitará que tengas que cambiar la habitación.

5. Las paredes

Habitación infantil

Cuando dispones de un cuarto pequeño para la habitación de tu bebé, tienes que utilizar las paredes. Las repisas y los percheros son grandes aliados. Peluches, pañales, cestas, libros, pueden ir en repisas. Incluso, puedes colocarlas al alcance de tu hijo para que tome los juguetes por sí mismo.

Disponer de una pared o colocar una pizarra para que tu niño pinte, además de útil y decorativo, le ayudará a despertar su creatividad. Las pizarras son un recurso lúdico y pedagógico extraordinario en la habitación de un pequeño.

Puedes comenzar dejando una pared para que tu bebé la pueda intervenir con pinturas de colores.Cuando crezca, podrás transformarla en una pizarra.

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Cronograma

No dejes la decoración del cuarto de tu bebé para las últimas semanas del embarazo. Trabaja con tiempo. Evita que el recién nacido llegue a un cuarto que todavía huela a pintura fresca.

Asimismo, no permitas que la responsabilidad de decorar la habitación de tu pequeño te lleve a experimentar el llamado síndrome del nido. Es una situación que afecta a muchas madres al final del embarazo.

Tampoco tiene sentido que empieces a organizar el cuarto con demasiada antelación. Superadas las molestias del primer trimestre del embarazo, aprovecha la tranquilidad del segundo trimestre para decidir cómo será la habitación de tu bebé.

Reflexión final

Además de despertar la creatividad, preparar la habitación de tu pequeño constituye una actividad muy grata que te permitirá avanzar en la conexión con tu hijo, así que ¡Aprovéchala y diviértete!

El cuarto de tu bebé es el primer lugar donde se relacionará con el mundo. Pregúntate entonces: ¿Cuál es el mensaje que le quieres trasmitir? Dale a tu hijo la oportunidad de tener una habitación en la que pueda disfrutar, jugar y aprender.