5 maneras fáciles de aumentar la energía y el rendimiento físico

Una correcta hidratación puede ser más eficaz para aumentar los niveles de energía que muchos productos comerciales.

El estilo de vida actual, con el estrés constante, la mala alimentación, la contaminación y la falta de descanso nos deja exhaustos. Cuando el día se pone cuesta arriba es fácil recurrir a estimulantes comerciales para aumentar la energía, pero esto puede tener consecuencias negativas para nuestra salud.

Por eso es importante saber cómo podemos aumentar los niveles de energía naturalmente. En esta ocasión te traemos 5 maneras fáciles y naturales de aumentar tu energía y, de paso, mejorar el rendimiento físico.

1. Hidratarse adecuadamente para aumentar la energía

Chica que bebe agua de un vaso

La deshidratación es una de las principales causas de los bajones repentinos de energía. Aunque no tengas deshidratación crónica, una simple deshidratación moderada puede hacernos sentir agotados e incapaces de concentrarnos.

Si la sensación de cansancio te invade, toma un vaso de agua y mira qué pasa.

2. Evitar el uso del móvil antes de dormir

La invasión de smart phones nos ha convertido a la mayoría en adictos a estos dispositivos, hasta el punto de que no podemos dejarlos ni para ir a la cama. Estudios recientes demuestran que el uso de este tipo de dispositivos antes de dormir interfiere con un sueño reparador. Al no dormir bien, los niveles de energía al día siguiente disminuyen y es difícil concentrarse. Es recomendable apagar o activar el silenciador del móvil por lo menos 30 minutos antes de ir a dormir.

3. Incrementar el consumo de hierro

Nueces y otros alimentos ricos en hierro para aumentar la energía

El hierro es el mineral responsable de  transportar oxígeno a las células del cuerpo, entre otras tareas. Cuando nuestro cuerpo no absorbe la cantidad necesaria de hierro aparecen síntomas como el cansancio o la falta de concentración, que si no se tratan a tiempo pueden derivar en anemia. En este caso, lo ideal para aumentar la energía es incrementar el consumo de hígado y huevos, o de fuentes vegetales de hierro como lentejas, frijoles rojos/poroto rojo y verduras de hoja verde. Para absorber mejor el hierro de las verduras, consúmelas con alguna fuente de vitamina C (zumo de limón, por ejemplo).

Ten en cuenta que la deficiencia de hierro es mucho más común en mujeres. Si eres un hombre es posible que los síntomas de falta de hierro se deban a otro problema de salud.

Si estas medidas no son suficientes, consulta con un médico.

4. Evitar el uso excesivo de fármacos

Algunos fármacos, como los antihistamínicos, pueden provocar somnolencia. Si acabas de empezar un nuevo tratamiento y te sientes demasiado cansado, lo ideal es consultar con el médico y plantearle un cambio en la medicación.

5. Hacer ejercicio, pero moderado

Mujer hace ejercicio en el bosque

Todo en exceso puede resultar perjudicial, y el ejercicio no es una excepción. El ejercicio disminuye la producción corporal de cortisol, la hormona del estrés, que cuando se desregula puede afectar a nuestro nivel de energía y mantenernos constantemente en tensión. Sin embargo, cuando hacemos demasiado ejercicio podemos provocar el efecto contrario, es decir, que en lugar de regular el exceso de cortisol, lo incrementamos. Para aprovechar bien el entrenamiento y que nos aporte energía y bienestar, es recomendable realizar una rutina breve de cardio combinada con un tiempo de entrenamiento de fuerza.

 

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