5 mascarillas caseras para reducir el tamaño de los poros dilatados

Además de ayudarnos a reducir los poros dilatados, estas mascarillas también nos permiten desobstruirlos, por lo que evitamos la aparición de puntos negros, así como de espinillas o acné

En nuestra piel tenemos distribuidos millones de poros que, además de protegernos contra los agentes agresivos del ambiente, nos ayudan a regular la temperatura corporal.

Aunque en algunas áreas son más notorios que en otras, su tamaño varía en función de la genética, la actividad de las glándulas sebáceas y los cambios hormonales.

Es por esto por lo que, muchas veces, tienden a dilatarse, sobre todo en la “zona T” del rostro, la espalda y los brazos, aumentando la aparición de puntos negros y acné.

Por fortuna, para evitar estas imperfecciones, podemos preparar algunas mascarillas caseras que, a partir de ingredientes naturales, nos ayudan a reducir su tamaño de forma eficaz.

En el siguiente espacio queremos compartir en detalle 5 buenas opciones para que no dudes en añadirlas en tu rutina de belleza regular.

¡Pruébalas!

1. Tomate y limón

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El tomate contiene ácidos naturales y polifenoles que, tras asimilarse sobre la piel, favorecen la reducción del tamaño de los poros.

Combinado con zumo de limón nos permite remover el exceso de grasa y otros residuos que, a menudo, provocan puntos negros y espinillas.

Ingredientes

  • 1 tomate maduro
  • El zumo de ½ limón

Preparación

  • Tritura un tomate maduro y mézclalo con el zumo de medio limón.

Modo de aplicación

  • En la noche, tras desmaquillarte, frota la mascarilla por todo el rostro, enfocándote en las zonas con los poros dilatados.
  • Déjala actuar 20 minutos y enjuaga.
  • Úsala 2 o 3 veces a la semana.
  • Evita su uso durante el día.

Visita este artículo: Cómo usar café para reafirmar el rostro

2. Harina de almendras y miel

Por sus propiedades exfoliantes y reparadoras, esta mascarilla de almendras y miel nos ayuda a limpiar los poros obstruidos mientras regenera las células.

Sus ácidos grasos, aminoácidos y enzimas favorecen la actividad de las glándulas sebáceas, reduciendo el exceso de sebo o, por el contrario, la sequedad.

Ingredientes

  • 1 cucharada de harina de almendras (10 g)
  • 2 cucharadas de miel (50 g)

Preparación

  • Combina la harina de almendras con un par de cucharadas de miel.

Modo de aplicación

  • Frota el producto por las áreas que deseas tratar, y realiza suaves masajes circulares durante 3 o 5 minutos.
  • Enjuaga con agua tibia y repite su uso 3 veces a la semana.

3. Yogur natural y aceite de caléndula

yogur natural

El ácido láctico del yogur natural ayuda a restablecer el pH natural de la piel, sellando los poros dilatados y reduciendo el acné.

Sus efectos lo combinamos con el poder antibacteriano y antiinflamatorio del aceite de caléndula, un producto que protege contra las infecciones y agresiones externas.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de yogur natural (60 g)
  • 1 cucharadita de aceite de caléndula (5 g)

Preparación

  • Vierte las cucharadas de yogur natural en un cuenco y mézclalas con el aceite de caléndula.

Modo de aplicación

  • Extiende la mascarilla sobre las zonas deseadas y déjala actuar 40 minutos.
  • Enjuaga con agua tibia y úsala 3 veces a la semana.

4. Clara de huevo y zumo de limón

Los aminoácidos de la clara de huevo combinados con las vitaminas y minerales del zumo de limón nos permiten obtener un tratamiento regenerador y exfoliante, ideal para limpiar los poros obstruidos y dilatados.

Su aplicación regular mantiene la dermis libre de células muertas y exceso de sebo.

Ingredientes

  • 1 clara de huevo
  • 1 cucharada de zumo de limón (10 ml)

Preparación

  • Bate una clara de huevo y mézclala con una cucharada de zumo de limón.

Modo de aplicación

  • Tras limpiar tu rostro, dejándolo libre de maquillaje, extiende el tratamiento hasta cubrirlo por completo.
  • Deja actuar la mascarilla durante 40 minutos y retírala con abundante agua tibia.
  • Úsala solo en horas de la noche, 2 veces a la semana.

Ver también: Los beneficios de la clara de huevo para la piel

5. Leche de coco y agua de rosas

leche de coco

La leche de coco es un ingrediente rico en aminoácidos y antioxidantes que, de forma externa, favorecen la regeneración celular de la piel.

Su mezcla con agua de rosas nos da como resultado un tónico astringente e hidratante, ideal para limpiar los poros y regular la actividad de las glándulas sebáceas.

Ingredientes

  • 5 cucharadas de leche de coco (50 ml)
  • 3 cucharadas de agua de rosas (30 ml)

Preparación

  • Incorpora los ingredientes en un recipiente y mézclalos hasta obtener un producto homogéneo.

Modo de aplicación

  • Frota la mezcla por todo el rostro y déjala actuar 30 minutos.
  • Enjuaga con agua fría, o bien, retira los excesos con un paño húmedo.
  • Repite su uso 2 o 3 veces a la semana.

¿Tienes espinillas o puntos negros? ¿Tus poros lucen abiertos? Si es así, anímate a probar cualquiera de las mascarillas mencionadas y consiente tu piel sin gastar demasiado.

 

 

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