5 mascarillas post-solares para calmar la piel

El uso de estas mascarillas post-solares será muy adecuado siempre y cuando las quemaduras no presenten gravedad. En caso contrario, deberemos acudir a un especialista antes de aplicar cualquier tratamiento

A todos nos ha pasado que no hemos tomado suficientes precauciones a la hora de proteger nuestro rostro del sol y hemos sufrido las consecuencias.

No obstante, aunque nuestra piel ya esté enrojecida, todavía estamos a tiempo de minimizar los efectos perjudiciales con estas maravillosas mascarillas post-solares o aftersun.

Hidrata y calma la piel con estas mascarillas que te ayudarán a prevenir los efectos dañinos de los radicales libres.

Mascarillas post-solares con ingredientes caseros

Casi siempre que nos quemamos nos encontramos que no tenemos a mano la loción adecuada. Sin embargo, es muy importante tratar la piel enrojecida lo antes posible para que se recupere con rapidez.

En este artículo proponemos diferentes opciones de ingredientes que la mayoría tenemos en casa o en la cocina para poder preparar estas mascarillas post-solares con efectos hidratantes, calmantes y antioxidantes. 

¡Descubre cuáles son y elige tu favorita!

1. Yogur y cacao

Yogur y cacao

¡Cuidado que algunas de estas mascarillas aftersun son comestibles! Lo que significa que puedes prepararte una deliciosa merienda y utilizar las sobras para aplicártelas en el rostro enrojecido.

El yogur, que utilizaremos frío, es un ingrediente muy hidratante que nutre la piel sin engrasarla, ideal para pieles mixtas y grasas.

Por su parte, el cacao es un excelente antioxidante que previene la acción de los radicales libres a la vez que aporta todavía más hidratación a nuestra piel.

Mezclaremos ambos ingredientes hasta conseguir una pasta marrón.

¿Quieres conocer más? Lee: Consumir cacao reduce el envejecimiento cerebral

2. Aloe vera y melón

Cada vez son más las personas que tienen una planta de aloe vera en casa, ya que el gel que se extrae de sus pencas es un remedio inmediato para heridas y quemaduras, que calma y ayuda a que la piel se regenere sin dejar marcas.

No obstante, también podemos comprar gel de aloe vera (lo más natural posible) para tenerlo siempre a mano.

Su textura gelatinosa nos permitirá mezclarlo bien con un trozo de melón, que machacaremos con la ayuda de un tenedor para sacarle el jugo y usar también parte de la pulpa.

El melón aporta la hidratación que la piel ha perdido durante la exposición al sol.

Si nos queda una mascarilla demasiado líquida podemos humedecer unas gasas estériles y aplicárnoslas encima del rostro mientras estamos tumbados boca arriba.

3. Sandía y miel

Sandias

Esta mascarilla es también una deliciosa bebida que podemos tomarnos para hidratar nuestro organismo también por dentro, lo cual mejorará nuestra recuperación.

La sandía es, según la medicina tradicional china, uno de los mejores remedios naturales para combatir las afecciones enrojecidas que desprenden calor como, por ejemplo, las quemaduras.

Y si, en primer lugar, la enfriamos en la nevera, todavía será más calmante y efectiva.

La miel de abeja, por su parte, le aporta a esta mascarilla un extra de hidratación y protección para nuestro cutis. 

Batiremos un trozo de sandía con una cucharada de miel de abeja. Al ser una mascarilla muy líquida sí que necesitaremos aplicarla obligatoriamente con gasas, como la de aloe vera y melón.

4. Aguacate y huevo

Mascarillas post-solares

Una mascarilla excelente para facilitar la recuperación de las pieles normales o secas que están enrojecidas por el sol y que también puede ser beneficiosa si nos la aplicamos antes de la exposición, para conseguir un bronceado más bonito y saludable.

Con estos dos ingredientes conseguiremos calmar la piel a la vez que la nutrimos en profundidad, ya que tanto el aguacate como el huevo contienen ácidos grasos esenciales.

Batiremos el huevo entero y le añadiremos medio aguacate machacado.

5. Patata y aceite de oliva

Esta curiosa mascarilla nos aliviará cuando la quemadura que nos hemos producido es molesta o incluso dolorosa, ya que la patata tiene un alto poder calmante. El aceite de oliva también añadirá beneficios nutritivos y calmantes.

Para preparar esta mascarilla podemos hacerlo de dos formas. La primera consiste en utilizar puré de patata frío, mientras que para la segunda deberemos licuar una patata cruda.

A la forma que elijamos, le añadiremos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra.

En caso de hacer el licuado, usaremos las gasas estériles para aplicarla. En cambio, si preparamos el puré de patata, su aplicación podrá ser directa e incluso podremos poner una buena capa.

Si la quemadura es importante o nos aparecen ampollas en la piel deberemos evitar hacernos ningún tratamiento. Deberá ser un dermatólogo el que determine el tratamiento adecuado.