5 motivos importantes para conocer el tipo de sangre de los miembros de tu familia

Daniela Montaño 6 noviembre, 2017
Más allá de ser de utilidad a la hora de requerir una transfusión, conocer nuestro grupo sanguíneo nos puede dar una serie de pistas sobre las posibles dolencias a las que podemos ser más propensos

Es bien sabido que el tipo de sangre es un dato necesario en una emergencia médica donde se requiera una transfusión.

No obstante, existen otros  importantes motivos por los que debemos conocer el tipo de sangre de todos los miembros de la familia.

¿Cómo se clasifican los diversos tipos de sangre?

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Aunque la ciencia médica aún no sabe explicar por qué presentamos tipos diferentes de sangre, lo cierto es que sabemos bastante sobre su funcionamiento y composición.

Existen cuatro grupos sanguíneos, clasificados según la presencia o ausencia de proteínas en la superficie de los glóbulos rojos:

  • A, este grupo que contiene proteína A
  • B,  cuya característica es que cuenta con proteína B
  • AB, que se distingue porque presenta ambas proteínas
  • O, es el grupo que carece de ambas proteínas

Por otro lado, tenemos el factor RH: si hay presencia de  la proteína RH en la sangre, se clasifica como RH positivo. La ausencia de esta da lugar al RH negativo.

Nuestro tipo de sangre se conforma del grupo y del RH. Por ejemplo, una persona con un grupo de sangre A y presencia de RH tendrá un tipo de sangre A-RH positivo (A+).

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¿Por qué debemos saber el tipo de sangre de nuestros familiares?

Como ya mencionamos, en caso de transfusiones y donaciones es crucial.

Y es que, mientras pacientes de todos los tipos de sangre pueden recibir sangre tipo O-RH negativo (O -), a un paciente O-RH negativo solo puede obtener transfusiones de su propio tipo.

Existen también otras razones médicas igualmente importantes para conocer el tipo de sangre:

1. Detectar predisposición a la trombosis venosa profunda

Un análisis de sangre ayuda a detectar un cáncer en su fase inicial

 Hay una clara predisposición genética de los tipos de sangre A, B y AB a padecer trombosis venosa profunda (TVP), o coágulos de sangre en las piernas que inician como varices.

Estos coágulos, de no ser debidamente tratados, pueden viajar a los pulmones y poner en riesgo la vida.

Tras analizar datos sobre unas 66.000 personas, durante más de 30 años, el estudio mostró que aquellas personas con tipo sanguíneo A, B y AB tenían un 40 por ciento más riesgo de sufrir TVP en comparación con las personas con tipo O.

2. Saber si alguien en tu familia es propenso a problemas cardiacos

 De acuerdo a estudios, las personas con tipo sanguíneo AB tienen 23 por ciento mayor riesgo de enfermedad cardíaca, en comparación con personas con tipo de sangre tipo O.

  • Aquellos con sangre de tipo B tuvieron un 11 por ciento más de riesgo; mientras los que cuentan con sangre de tipo A, tuvieron un riesgo 5 por ciento mayor.
  • También se descubrió una predisposición mayor a padecer colesterol, en personas que presentan tipo de sangre A.
  • Por otro lado, las personas con sangre O tienen el riesgo más bajo de sufrir ataques cardíacos.

Afortunadamente, estas predisposiciones genéticas pueden controlarse siguiendo un estilo de vida sano y adoptando medidas en la alimentación que ayuden a minimizar los riesgos para ti y tu familia.

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3. Tendencia a presentar ciertos tipos de cáncer

Tipo de sangre

Según un estudio llevado a cabo en 2015, el riesgo de padecer cáncer en estómago es mayor en personas que poseen tipo de sangre A, en contraste con personas con tipo de sangre O.

En contraposición, los del tipo sanguíneo O son más proclives a presentar úlceras estomacales.

Por otro lado, contar con sangre tipo B o AB aumenta el riesgo de presentar cáncer de páncreas.

4. Detectar problemas relacionados a la reproducción

Las mujeres con sangre tipo O tienen el doble de probabilidades de presentar reservas ováricas bajas, debido a los altos niveles de la hormona FSH, lo cual puede derivar en infertilidad.

En cuanto a la gestación, en mujeres embarazadas, la incompatibilidad con la sangre del feto puede ocurrir si no tienen el mismo RH (positivo-negativo).

Esto puede causar que el cuerpo de la mujer reaccione como si fuera alérgico al feto, lo cual puede dañarlo. La solución es un medicamento inyectable.

5. Planea la dieta de tu familia

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No hay resultados concluyentes sobre si es posible mejorar la salud siguiendo una dieta según el tipo de sangre.

No obstante, las personas que han probado esta dieta testifican sobre resultados favorables al perder peso y mantener arriba los niveles de energía.

La dieta consiste en lo siguiente:

  • Tipo O: Puede comer carne, pescado, fruta y vegetales; se recomienda limitar el consumo de granos, leguminosas y legumbres.
  • Tipo A: Los mejores alimentos para este tipo son vegetales, tofu, pescados, mariscos, granos, frijoles, y fruta. Deben limitarse con el consumo de carne, lácteos, limas y trigo.
  • Tipo B: Le sientan bien todas las carnes, salvo pollo. También es recomendable que consuman lácteos, frijoles, granos y vegetales.
  • Tipo AB: Pueden comer pescados y mariscos, lácteos, frijoles, frutas y vegetales, todo en moderación; aunque deben evitar las carnes rojas.
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