5 posturas de yoga que pueden hacer los niños

2 junio, 2018
Aunque creamos que es una disciplina para adultos hay algunas posturas del yoga que también son apropiadas para niños y que les pueden ser muy útiles en su día a día

El yoga, más allá de ser una actividad física, implica un estilo de vida pues trasciende las posturas. Se orienta al crecimiento espiritual y del alma, basándose tanto en la meditación como en las creencias hindúes y budistas.

Quizás consideres que es algo bastante complejo que requiere cierto nivel de madurez. Sin embargo el yoga está al alcance de todos, incluyendo a los niños, para quienes, en particular, es bastante beneficioso. Les ayuda a establecer un autoestima saludable y a desarrollar empatía y un adecuado manejo de las emociones y sobre todo, relajarse.

Es bastante recomendable para los niños inquietos, incluso con trastornos de déficit de atención e hiperactividad, pues les ayuda a controlarse y drenar de una forma saludable sus altas cantidades de energía, las cuales a veces parece que saldrán de control. Incluso será de gran ayuda para que en un futuro sean adultos comedidos y disciplinados.

Respecto a las posturas, no te preocupes: no les resultarán incómodas. Los niños cuentan con mayor flexibilidad y es probable que les resulten muy divertidas. Te presentaremos algunas posiciones básicas que son recomendables para los pequeños de la casa.

5 posturas de yoga que pueden hacer los niños

1. Postura de la montaña

Esta posición es de las más fáciles de hacer. Se realiza de pie, estirando bien la espalda y manteniendo los pies paralelos.

Luego debe abrir el pecho, respirar profundamente mientras lleva las manos palma con palma hacia el pecho. Después, las levantará por encima de la cabeza mientras dice “puedo llegar muy alto.

El paso siguiente es bajar las manos nuevamente hacia el pecho, repitiendo “soy una montaña majestuosa”. Esta postura resulta básica y el inicio para el desarrollo de otras más complejas.

2. Postura del árbol

De seguro esta les resultará muy divertida, pues implica el equilibrio sobre una pierna, y es bastante sencilla de realizar.

Empieza estando de pie, a continuación debe llevar la planta del pie derecho hacia el interior del muslo izquierdo. En tal caso de que se le dificulte a esta altura puede apoyarla en la pantorrilla.

Imagen representando ser flexible para poder practicar yoga

Una vez logrado, debe estirar los brazos hacia arriba, como si fuesen ramas que quieren tocar el cielo; puede mantenerlos así por unos segundos o, para hacerlo más entretenido, puedes indicarle que mueva las manos como si fuesen ramas mecidas por el viento. Estos mismos pasos debe repetirlos con la otra pierna.

3. Postura del perro boca abajo

La siguiente posición imita la forma en que los perritos se estiran. Es muy completa, ya que se estira todo el cuerpo; de hecho es algo que los niños hacen mucho, por lo que no implica mucha complejidad.

En primer lugar, debes indicarle al pequeño es que se ponga como una V invertida. Puedes empezar diciéndole que se coloque como un perro a cuatro patas, luego debe estirar las piernas tratando que los talones toquen el piso, manteniendo los brazos fuertes.

De esta forma, estando al revés se fomenta la visión desde una perspectiva diferente.

4. Postura de la cobra

Desarrollando este ejercicio en particular, el pequeño elevará su autoestima. Se inicia en el suelo boca abajo, has de indicarle que apoye la cabeza sobre las manos mientras piensa que es largo y fuerte.

Debe colocar las manos bajos los hombros y poco a poco ir levantado la cabeza, de forma suave mientras estira bien las piernas y levanta el pecho arqueándose un poco hacia atrás, cuidando no lastimarse la espalda.  Ya alcanzada la posición, indícale que afirme “soy una cobra”.

5. Postura de relajación

Esta última posición ayuda a finalizar la sesión de ejercicios dejando al niño calmado y relajado. Es adecuada si buscamos que se tranquilice tras situaciones de estrés o cuando esté particularmente inquieto.

Se realiza tendido en el suelo, boca arriba, con brazos y piernas tendidos y relajados. No debe haber ningún tipo de tensión. Podemos acompañarlo de ejercicios de respiración para fomentar una mayor quietud.

Para hacerlo más atractivo, y en caso de que le cueste mucho quedarse tranquilo, dile que se encuentra en el fondo del mar, que es una especie de criatura marina con ventosas y que debe mantenerse quieto, sujeto con las extremidades tendidas en el océano.

Es una posición recomendada para impulsar la meditación y la reflexión.

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