5 consejos para evitar el dolor usando la postura del perrito

La postura del perrito es la reina de las posiciones frente a un jurado masculino. Para que ellas también disfruten deben aprender ciertos trucos para que el dolor no aparezca.

La postura del perrito es una de las más eróticas y fáciles de realizar. Los hombres tienen el dominio de todo el acto sexual tomando por detrás a la mujer. Con sus manos tienen la posibilidad de marcar el ritmo o acariciar el cuerpo de su pareja.

La penetración es directa y profunda y eso los enloquece. Casi todos tienen la fantasía de practicar sexo en esta posición en diferentes lugares de la casa.

Muchas mujeres se complacen de igual manera poniéndose en “cuatro”. Pero otras no logran sentir placer porque la consideran dolorosa. El pene puede golpear contra el cérvix femenino y causar molestias que impiden un acto sexual satisfactorio.

5 consejos para tomar la postura del perrito sin dolor

Poner en práctica estos simples pasos puede convertir a esta posición en una verdadera fuente de placer. Las mujeres pueden entregarse a sus hombres y disfrutar tanto como ellos. Incluso desde abajo, con movimientos de caderas, tienen la posibilidad de aumentar la acción.

1- Identificar la zona del dolor

Lo primero que la mujer debe tener claro es dónde se produce la molestia. Esto es muy fácil de distinguir por la sensación y la zona. El dolor puede producirse por el roce del pene en las paredes vaginales. La otra alternativa es que la profundidad irrite el cuello del útero.

En este último caso se sienten fuertes pinchazos en el bajo vientre con cada penetración. El dolor es más agudo y seguramente no te den ganas de continuar o le debas pedir que sea más suave.

2- Utilizar lubricantes para el dolor en las paredes vaginales

Si la molestia se produce por el roce se alivia con lubricantes. Elegir el tipo que más les guste y colocarlo antes del coito elimina los dolores. El pene pasa con mayor facilidad y las fricciones se convierten en estimulantes musculares de lo más excitantes.

Cuando han descubierto que el dolor es por la profundidad que alcanza el miembro masculino no deben utilizar estos productos. Pues hará que la situación empeore y tal vez duela aún más.

3- Buscar variantes de la postura del perrito

Postura del perrito para practicar sexo anal.

La posición que toma la vagina y la dirección en la que ingresa el miembro del hombre son muy relevantes en la generación de sensaciones. Bajar o subir la espalda hace que todo el proceso sexual se modifique.

Deben intentar los diversos ángulos hasta encontrar el que les quede cómodo a ambos. Una forma muy sencilla y divertida de terminar con el dolor.

4- Lento y suave

Solicitar al compañero que introduzca suavemente su pene para ir adaptando la vagina. El ritmo y la fuerza están bajo control del hombre. Seguramente estará feliz de colaborar con lo que se le pide para no tener que abandonar la postura del perrito.

Ver también: Mejores posturas para el sexo anal

5- Nivelar los genitales de ambos

pareja haciendo el amor con la postura sexual el perriito

Si están a distinta altura, tal vez, esté presionando otros órganos en el coito y resulte verdaderamente doloroso. Utilizar elementos como almohadas para ponerse a la misma altura es una solución. Otra opción es que la mujer esté en la cama y su compañero en el piso.

Cuando todas las cuestiones físicas o corporales están planificadas solo queda relajarse y disfrutar. La mujer no tiene que pensar que nuevamente padecerá ese momento. El recuerdo del dolor que sintieron en relaciones sexuales anteriores puede opacar lo que viene.

Si no logra relajarse es probable que no llegue a la lubricación natural adecuada y por lo tanto vuelva a sufrir. La mente envía señales al resto del cuerpo en situaciones de estrés. Estar tranquilas y dispuestas permite que la experiencia mejore cada vez.

Asimismo, existe la posibilidad de frenar en cualquier momento que se sienta incómoda. Solo es cuestión de pedirle al compañero que se detenga y cambien de posición.

La confianza es fundamental en la relación de pareja y, sobre todo, en las prácticas sexuales. Conversar sobre estos temas abiertamente mejora el sexo de pareja. Ser sinceros en las preferencias los lleva al éxito en la cama.