5 posturas para practicar sexo anal

Muchas mujeres se niegan al sexo anal por miedo al dolor o porque están convencidas de que no es un acto natural. Te sugerimos diferentes posturas sexuales para que te sientas cómoda.

Practicar sexo anal, poco a poco, va ganando terreno en la intimidad de las parejas. Asimismo, todavía existen muchos tabúes en relación a este tema. A pesar de todo, los hombres siguen teniendo dentro de sus principales fantasías algunas posturas de este tipo.

Muchos son felices de ver como sus mujeres ceden a esta experiencia y disfrutan igual que ellos. Otros, todavía lo tienen como una cuenta pendiente y se conforman con los pensamientos. Y, seguramente, existen los que deciden practicar sexo anal fuera de casa para no quedarse con las ganas.

Existen diferentes posturas sexuales que pueden adaptarse para practicar sexo anal. Tal vez ya las practiquen en algunos encuentros de intimidad oral o vaginal. O, quizá, no se imaginen cómo hacerlo de manera que ambos se sientan cómodos y felices.

Es posible llevar adelante estas prácticas entre parejas homosexuales o heterosexuales. Algunas mujeres asumen sentir mayor placer que con las relaciones “convencionales”. Un estilo no elimina al otro, todo lo contrario. Son diferentes maneras de buscar placer en pareja. Innovar y aumentar la pasión entre ambos para que la rutina no encuentre ningún rincón por donde ingresar.

5 posturas sexuales para practicar sexo anal

1) La cucharita

Sexo anal en la postura de la cucharita.

La mujer se coloca de lado en posición fetal y su pareja por detrás toma el control de la situación. Es una forma más romántica de practicar sexo anal. Él puede abrazarla y comenzar la penetración suavemente susurrando palabras tiernas en su oído. La mujer, por su parte, puede tumbar su torso hacia adelante si desea modificar la posición de su vagina.

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2) El perrito

Es la postura sexual más conocida para practicar sexo anal. Algunos la definen como pasional y sumamente excitante para los hombres. Desde su lugar se sienten seres con todo el poder y la mujer juega un rol más sumiso. Cada movimiento y gesto está a la vista del macho que arrodillado o parado domina el acto.

Con sus manos puede estimular el clítoris o marcar el ritmo tomando de las caderas a su amada. Otros, optan en algún momento por tirarse unos centímetros sobre la espalda de la compañera y agarrarse de sus pechos.

En esta postura sexual la penetración es más profunda y directa. La mujer apoyada en sus rodillas y manos puede hacer un balanceo para acompañar. Asimismo, también es una posibilidad que baje el pecho hacia el piso. Una pequeña variante que provoca otras sensaciones durante el coito.

Postura del perrito para practicar sexo anal.

3) El ventilador

Para practicar sexo anal con esta postura se necesita un elemento extra. Puede ser una silla, una mesa o cualquier mueble que permita a la mujer ponerse en posición. Ella se estira hacia adelante y se apoya en el mueble.

Se recomienda que abra un poco sus piernas -que permanecen rectas en el piso-. El hombre se ubica entre los miembros inferiores y tiene el ano a disposición. La fuerza de la penetración y el ritmo es fundamental con esta postura para no ocasionar dolor.

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4) La cabalgata

sexo-anal-cabalgata

La mujer también puede, al practicar sexo anal, ser la que tenga el control. La cabalgata de frente o de espalda al caballero es la postura que le brinda a la dama el dominio. Ella decide cuánto tiempo dura, si es más rápido o más lento, más suave o más pasional. Y él, simplemente, disfruta de verla moverse encima mientras decide si usar sus manos o dejarlas a los laterales.

5) La rana

En esta postura sexual quien recibe sexo anal se tumba boca abajo en la cama doblando las piernas como una rana. El hombre se coloca encima por detrás y puede estimular primero el ano para proceder al coito. Es aconsejable para las parejas que se están iniciando en esta práctica sexual.

Para practicar sexo anal ambos en la pareja deben estar seguros de la decisión. Si uno tiene miedo al dolor o simplemente no está de acuerdo con este tipo de sexo, hay que respetar su oposición. Obligar nunca es una buena opción, ya que los nervios pueden afectar a la dilatación y terminar lesionados.

Asimismo, el uso de lubricantes a base de agua es de gran ayuda para hacer más fácil la penetración. El hombre debe ser responsable en el acto y estar consciente de que el control de su fuerza es fundamental.