5 posturas tibetanas para rejuvenecer

Lorena González 19 noviembre, 2016
Gracias a estas posturas conseguiremos una mayor flexibilidad, lo que se traducirá en una mayor agilidad. Para obtener los mayores beneficios es conveniente realizarlas a diario

Todo el mundo quiere luchar contra el paso del tiempo. Lo que muchas personas desconocen es que hay determinadas posturas que te lo permiten.

Toma nota de estas posiciones tibetanas que te ayudarán a rejuvenecer. Quitarse unos años de encima no será tan difícil.

Se trata de una serie de posturas y ejercicios que se encargan de estirar los músculos.

Lo mejor es que se hagan, en un primer momento, en series de una o dos repeticiones cada día, aumentando cada ejercicio por una repetición cada semana.

Añade esta rutina a la de deporte que puedas tener y te sentirás más joven.

El secreto de estos ejercicios es que se encargan de activar y estimular todas las glándulas del sistema endocrino.

Como ya sabes, este es el responsable del funcionamiento general del cuerpo y el proceso de envejecimiento, además de actuar también sobre el peso y el hecho de ganar o perder kilos.

De pie

ejercicio de espalda

El primer ejercicio se realiza de pie.

  • Para ello tendrás que estar erguido, con los brazos extendidos, paralelos al suelo y las palmas hacia abajo.
  • Los brazos deben estar en línea con los hombros.
  • Gira en el sentido de las agujas del reloj. Como consejo, te resultará muy útil que, antes de empezar a dar vueltas, enfoques tu mirada en un solo punto.
  • Cuando comiences a girar, debes seguir manteniendo la mirada sobre este punto durante el tiempo que sea posible.

Ver también: 5 ejercicios que te ayudarán a tratar tu insomnio

Acostado

ejercicio

Para hacer este segundo ejercicio tendrás que estar acostado en el suelo, boca arriba.

  • Extiende completamente los brazos y pon las palmas de las manos contra el suelo, manteniendo los dedos juntos.
  • A continuación, levanta la cabeza del suelo metiendo la barbilla hacia el pecho.
  • Para que sea más efectivo tendrás que extender las piernas sobre el cuerpo hacia tu cabeza, sin dejar que las rodillas se doblen.
  • Luego tendrás que bajar poco a poco las piernas y la cabeza hacia el suelo, manteniendo siempre las rodillas rectas. Comprueba que los músculos están relajados y repite.
  • No te olvides de respirar profundamente mientras levantas la cabeza y las piernas y exhala a medida que las bajas.

Arrodillado

  • Este ejercicio consiste en estar arrodillado en el suelo con el cuerpo erguido. Las manos deben colocarse sobre la espalda.
  • Inclina la cabeza y el cuello hacia delante, metiendo la barbilla contra el pecho.
  • Luego tendrás que echar la cabeza y el cuello hacia atrás, arqueando la columna vertebral.
  • En cuanto a los dedos de los pies debes doblarlos mientras te arqueas.
  • Apoya los brazos y las manos contra las piernas y haz que tu cuerpo vuelva a una posición erguida para comenzar el ejercicio de nuevo.
  • No te olvides de inhalar mientras arqueas la columna vertebral y exhala mientras regresas a una posición recta.

Sentado

Ejercicio 1

Para hacer este ejercicio tendrás que sentarte en el suelo con las piernas estiradas hacia fuera y los pies separados.

  • Con el cuerpo erguido, coloca las palmas de las manos en el suelo junto a tus nalgas.
  • Acto seguido mete la barbilla hacia adelante contra la pecho, deja caer la cabeza hacia atrás todo lo que puedas.
  • Luego tendrás que levantar tu cuerpo, de tal manera que las rodillas se doblen mientras que los brazos permanezcan rectos.
  • Tensa todos los músculos del cuerpo y vuelve a tu posición original.
  • No te olvides de inhalar mientras levantas, contener la respiración mientras tensas los músculos, y exhalar a medida que bajas.

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Boca abajo

  • Para llevar a cabo esta postura tendrás que acostarte boca abajo.
  • El punto de apoyo serán las palmas de las manos, que colocaremos hacia abajo, contra el suelo, y los dedos de los pies, que mantendremos en posición flexionada.
  • Tanto las manos como los pies deben mantenerse rectos.
  • Debes poner los brazos en posición perpendicular al suelo, y la columna vertebral arqueada, de forma que el cuerpo esté en una posición de relajación.
  • Tendrás que tirar la cabeza hacia atrás tanto como sea posible.
  • Doblar las caderas lleva el cuerpo hacia arriba en una “V” invertida.
  • Al mismo tiempo, lleva la barbilla hacia delante, metiéndola hacia el pecho.
  • Tendrás que respirar profundamente mientras levantas el cuerpo, y exhalar completamente a medida que te bajas y cambias la posición.
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