5 preguntas que hay que hacer a tu ginecólogo

Para garantizar tu salud, en especial en tu zona íntima, visita el ginecólogo. Más que verlo como un médico que te inspire miedo, considéralo un aliado que te ayudará a optimizar tu bienestar y sexualidad.

No es el especialista más visitado por las jóvenes y, atendiendo a las estadísticas, tampoco por las mayores, pero su asistencia es obligatoria si se quiere garantizar una sana vida sexual y reproductiva. Te presentamos 5 preguntas que hay que hacer a tu ginecólogo.

El pudor a plantear problemas de la vida íntima y el temor a que digan que algo anda mal son causas frecuentes por las que las mujeres llegan al ginecólogo con recelo. Seamos sinceros, los chequeos generales no son prioridad en muchas y se tienden a acudir, casi de manera exclusiva, cuando existen infecciones y sospechas de embarazo.

La mayoría no toma en cuenta la importancia de tener un control con especialista, pero no se puede andar por la vida sin ninguna guía. Aun más en la actualidad cuando el inicio en las relaciones íntimas es cada vez más temprano y abundan las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).

Garantiza una sana vida sexual y reproductiva con la consulta a un especialista

Cuándo debes visitar al ginecólogo.

Las dudas que debes plantear al ginecólogo

Una vez animada a ir a la consulta, evita sustos, malos ratos y consecuencias por la falta de prevención tomando en cuenta estas 5 preguntas que hay que hacer a tu ginecólogo. El objetivo es mejorar la calidad de tu vida sexual y reproductiva.

1. ¿Mi menstruación es regular?

El ciclo menstrual habitual tiene una duración de 28 días. Comienza el primer día de sangrado y termina el día antes del siguiente sangrado. Una alteración en el período puede ser indicio de que algo no anda bien y tu ginecólogo puede ayudarte a saberlo, así como a llevar un registro.

2. ¿Qué anticonceptivos me recomienda?

El cuerpo de cada mujer es distinto y su vida sexual también, así que el especialista es la persona ideal para consultar cómo cuidarte de un embarazo no deseado antes de tomar medidas generalizadas.

3. ¿Debo mantener una higiene específica?

La zona íntima es muy sensible y necesita una especial atención y cuidado. Para ello, es propicio que el ginecólogo evalúe los requerimientos de tu cuerpo.

Generalmente, recomiendan no lavarse más de lo habitual y cumplir unas normas básicas de higiene, como no utilizar un tampón más de cuatro o seis horas, para evitar una infección.

4. ¿Cómo puedo lograr quedar embarazada?

Esta es una pregunta muy común. Existen parejas que por un largo tiempo buscan concebir y no lo logran. Es frustrante y desesperante. Por eso es relevante que el ginecólogo descarte cualquier tipo de enfermedad o condición y, de ser necesario, remita a un especialista en fertilidad.

5. ¿Mi flujo o vaginal es normal?

El flujo vaginal es la secreción de los fluidos a través de la vagina. Dependiendo del color (blanco, amarillo o marrón) puede considerarse normal o signo de alguna infección. El ginecólogo puede ayudarte a conocer si hay irregularidades y establecerte un tratamiento en caso de que sea necesario.

Aprende más: Anatomía de la vagina

La elección del ginecólogo.

Importancia de la consulta

Como habrás leído, el ginecólogo está para informarte, evitar embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual (ETS) y, en algunos casos, regular tu ciclo menstrual.

Los beneficios de contar con un especialista en esta área son inmensos. Puedes consultarle sobre dolores en las glándulas mamarias y, de esta manera, diagnosticar o descartar enfermedades a tiempo.

Es de suma importancia acudir a un ginecólogo para llevar un adecuado control del funcionamiento del aparato sexual y reproductor. Debes hacer caso omiso a experiencias ajenas y acudir con regularidad.

¿Cuándo ir al ginecólogo?

En realidad no hay una regla establecida, pero se recomienda tener la primera visita al ginecólogo entre los 13 y los 15 años o cada año desde el inicio de la vida sexual. También debe acudirse cuando se tengan alguna de las siguientes molestias:

  • Sangrado entre un periodo y otro.
  • Secreción vaginal inusual o persistente.
  • Sangrado después de tener relaciones sexuales.
  • Sospechas de contagio de enfermedad de transmisión sexual.
  • Historial familiar de enfermedades sexuales, incluyendo casos de cáncer de seno antes de la menopausia.
  • Dolor durante el coito.
  • Olor anormal en la zona vaginal.
  • Picor o molestia

Al acudir a una consulta, debes descartar cualquier tema que te preocupe o sea relevante para tu salud. Si no has asistido, anímate y no olvides tener en cuenta las 5 preguntas que hay que hacer a tu ginecólogo.