5 razones del por qué a tu hijo no le gusta la escuela

Thady Carabaño·
17 Septiembre, 2020
Por múltiples razones, un niño puede decir que no le gusta ir a la escuela. Es cuestión de averiguar si es solo malestar de un día o hay una razón de mayor importancia.

A toda madre le ha llegado el día en que ha tenido que luchar con sus hijos para que asistan a clases. Las razones por las que a un niño no le gusta la escuela son múltiples. Desde un sencillo “no quiero ir” porque está cansado por acostarse tarde, por ejemplo, hasta situaciones más complejas, como las intrínsecas a la institución educativa o las vinculadas a las relaciones sociales que el pequeño teje en su vida escolar.

La comunicación franca y abierta con tu hijo es la única vía para descubrir por qué no le gusta la escuela. Evidentemente, eso dependerá de la edad del chico y de los lazos de confianza que hayas establecido con él para que te cuente sus razones.

¿Por qué no le gusta la escuela?

Niño en la guardería.

1. No se adapta

A un niño pequeño que va por primera vez a una guardería o jardín de infancia le cuesta amoldarse, por ello, en infantil, siempre hay un periodo de adaptación. Lo mismo le pasa cuando sale de preescolar y va al primer grado de primaria, o cuando ya es mayor y va rumbo a la secundaria.

 

También hay un proceso de adaptación cuando el hijo cambia de una escuela a otra. Si tu hijo está viviendo cualquiera de esos procesos, es posible que diga que no le gusta la escuela. Por supuesto, es cuestión de tiempo y paciencia superar ese malestar.

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2. No le gusta la escuela porque se aburre

A muchos niños les pasa: se aburren. La escuela no siempre ofrece la motivación y el estímulo que necesita el pequeño, y más en la actualidad, cuando la tecnología impone unos ritmos frenéticos de aprendizaje y multitareas que la escuela no puede superar.

También puede ser que tu niño tenga desde un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), hasta que posea una inteligencia superior al promedio, como señala este estudio publicado en la Revista de Educación y Desarrollo. Por ello, la escuela tradicional le resulta muy aburrida.

3. Alguien lo molesta

Si tu niño ha tenido siempre una buena actitud hacia la escuela y de pronto comienza a señalar que no le gusta o se resiste a asistir, podría tratarse de un caso de acoso escolar o bullying. También puede indicar un problema mayor, como que es víctima de acoso o maltrato de parte de un adulto.

No al bullying.

En estos casos, es probable que al pequeño le cueste explicar con claridad qué es lo que le pasa. Si se siente amenazado o avergonzado, hay que conseguir que venza estos temores para que logre manifestar qué es lo que le molesta.

4. Tiene retraso escolar

También puede ser que un niño que se está atrasando en los estudios, al que le cuesta leer, calcular o hacer sus deberes escolares, que advierte que sus compañeros son más aventajados sienta animadversión por la escuela.

Asimismo, algunas asignaturas le pueden resultar más difíciles que otras, o no logra entenderse con un determinado profesor, lo que lo hace rechazar la asignatura y retrasarse. También puede haber problemas de aprendizaje, por ello no quiere ir a la escuela.

5.- Tiene dificultades para relacionarse

Tu hijo no logra hacer amigos con los que jugar o estudiar, así que, tarde o temprano, manifestará rechazo hacia la escuela. Si no hay ningún problema serio y tu hijo es un niño tímido, esa puede ser la razón para no sentirse a gusto en la escuela.

Niña triste en la escuela.

En el hogar puede haber situaciones como maltrato o violencia, ausencia de uno o de los padres o están en medio de una separación o divorcio. Por ello, el niño también puede empezar a tener problemas y presentar una conducta antisocial, como evidencia esta investigación publicada en la Revista mexicana de psicología.

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¿Qué hacer si a mi hijo no le gusta la escuela?

  • Lo primero es lograr que tu hijo explique qué es lo que disgusta de la escuela. Si no hay ninguna razón de peso, podéis conversar sobre ello. Si hay una razón mayor, con paciencia, lograrás que tu pequeño exprese cuál es la situación que lo afecta.
  • Conversa con la maestra. Si tiene problemas de rendimiento, quizá necesita apoyo académico después de clases. Si se aburre, puede que tu hijo necesite más actividades extracurriculares que lo estimulen y sean un reto para él.
  • Ayúdalo a encontrar la solución al problema. Si el problema es que no tiene amigos para jugar, ensaya con él cómo acercarse a otros niños. Ayúdalo a tener amigos invitando a sus compañeros a jugar después de la escuela.
  • Reconoce el esfuerzo de tu pequeño para superar las dificultades. Explícale que los adultos no siempre quieren ir al trabajo, pero deben ir, y que pasa lo mismo con la escuela y los niños. Si entiende que a ti a también te ocurre y le sirves de ejemplo para superar su desgana, lo ayudarás.
  • Pregúntale qué es lo que le gusta de la escuela y enfócate en ello. Cuéntale cómo era cuando tú ibas al colegio, qué era lo que te gustaba y lo que te disgustaba para que juntos halléis el camino para superar lo negativo y consiga encariñarse con la escuela.

No obstante, si después de llevar a cabo estas recomendaciones no logras que tu hijo se comunique y exprese las razones de su disgusto, quizás debas buscar ayuda especializada para encontrar la causa de esta aversión por ir a la escuela.