5 reacciones del cuerpo ante una separación

¿Sabías que, ante una separación, se pueden producir reacciones químicas a múltiples niveles y que podemos llegar a experimentar un dolor similar a cuando se nos rompe un hueso?

Si has experimentado una separación probablemente también hayas sentido estas cinco reacciones que se suelen producir en nuestro cuerpo cuando vivimos un momento así.

Si te has preguntando alguna vez cuánto puede durar este dolor, la media está entre seis meses y dos años, aunque este tiempo dependerá de cada persona.

1. Ansiedad e insomnio

insomnio

Tras una separación dos de los síntomas más comunes que suelen aparecer son la ansiedad y el insomnio. Las personas nos sentimos seguras cuando tenemos contacto humano, y cuando lo perdemos, nos invade una sensación de dolor.

Pues bien, según varias investigaciones científicas, este dolor que sentimos después de una separación activa la misma área del cerebro que se estimula en caso de una adicción a la cocaína.

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2. Dolor en el pecho

El dolor en el pecho es otro de los síntomas que presentamos cuando nos enfrentamos a una separación.

Las personas que acaban de vivir una separación experimentan unas estimulaciones y señales neuronales idénticas a las que causan dolor físico en el caso de una quemadura. 

Por ello no es de extrañar que después de una separación se sienta dolor en el pecho.

Esto es así porque tras una ruptura amorosa, empeora la función cardíaca. De este modo, la persona que ya tenía enfermedades cardíacas, podría poner en peligro su integridad física de no superar el estrés.

Debido al efecto de la adrenalina, se puede padecer una arritmia.

En varios estudios dedicados a examinar los cerebros de personas que estaban en medio de una ruptura vieron, cuando les hacían una resonancia magnética, también había actividad cerebral en las partes que controlan el estrés y el dolor físico.

De este modo, pudieron observar que, mientras que las zonas del cerebro que recogen las sensaciones de dolor relacionadas al mundo exterior estaban tranquilas e inactivas, los sistemas que se conectan a estas partes encargados de controlar cómo reacciona el cuerpo ante el dolor estaban causando angustia.

De ahí que el cerebro acabe por liberar hormonas del estrés. Estas ya se encargan de atacar directamente al corazón, el sistema digestivo e incluso al sistema inmunitario.

3. Aparición de imperfecciones en la piel

8 pasos para eliminar el acné

Otra de los síntomas derivados del estrés es la aparición de acné y otros problemas en la dermis. Esto también ocurre porque, cuando atravesamos una etapa así, la persona se cuida menos.

Además, como decimos, las hormonas del estrés empeoran el estado de la piel. Todo ello puede acabar provocando la aparición de nuevos granos y espinillas e incluso la pérdida del cabello.

Ver también: Desorden de ansiedad por separación: causas y tratamiento

4. Dolor muscular

Cuando atravesamos una situación de estrés, somos más propensos a sufrir lesiones. En una situación así también es más fácil experimentar espasmos musculares.

Como consecuencia de todos estos problemas los músculos pueden acabar teniendo contracturas y esto provocaría dolor en diferentes partes del cuerpo.

5. Comidas irregulares

Comer excesivamente ansiedad

Después de una separación, muchas personas o comen de más o no comen. De este modo, una ruptura amorosa puede provocar sobrepeso o todo lo contrario.

Esto es así porque, a causa del estrés, las células se vuelven menos sensibles a la insulina, por lo cual el organismo empieza a producirla en cantidades mayores, acumulando grasa.

Además, este sobrepeso también estaría relacionado con el insomnio y la falta de ejercicio físico.

En un estado de estrés se interrumpe el buen funcionamiento del tracto gastrointestinal. Todo esto puede derivar en dolores en el estómago y diarrea.

¿Por qué duelen las rupturas?

Si te has preguntado alguna vez por qué nos duelen tanto las rupturas, la respuesta podría estar relacionada con las reacciones químicas que son capaces de provocarnos.

Y es que las rupturas activan sistemas relacionados con cómo conectamos con otras personas. Por ello, cuando vivimos algún tipo de separación, estos nos hacen esforzarnos para acercarnos de nuevo a esa persona.

Sin embargo, cuando una de las dos no quiere ese acercamiento es cuando se produce el dolor, un sentimiento que puede ser tan intenso como el que experimentas cuando se te rompe un hueso.

Hay que tener en cuenta que, mientras que otros tipos de rechazo social son mucho más cognitivos, el rechazo romántico está relacionado con sistemas que están al mismo nivel que el sentirse hambriento o sediento.

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