5 recomendaciones para mejorar tu vida con niños

Katherine Flórez · 28 octubre, 2016
Es fundamental preservar el bienestar de los niños e impedir que puedan correr algún peligro en el hogar, por lo que deberemos asegurarnos de evitar todos los riesgos posibles

Los niños en el hogar nunca han de faltar. Pueden ser los hermanos menores, los primos, los hijos, o incluso otros que debamos atender… Y aunque solemos llamarlos “angelitos”, lo cierto es que es difícil cuidar de ellos.

Tampoco es cuestión de señalarlos. Como niños, son individuos propensos a la exploración. Su espíritu curioso les permite, poco a poco, ahondar en ese mundo desconocido que les rodea.

Precisamente por eso, la curiosidad les llevará a investigar todos lugares del hogar. Así, abrirán y cerrarán puertas, ventanas, correrán, se esconderán y realizarán cualquier cosa que se les pase por la mente.

Esto nos lleva a tener que considerar varias cosas. La primera es que pueden llegar a agotar la paciencia de quienes los supervisan o cuidan. La segunda, claro, es que pueden llegar a herirse en su viaje de fantasía y descubrimiento.

Por ello, detallamos una serie de recomendaciones que es importante tener cuenta para mejorar la vida con los niños, especialmente en el hogar.

1. Asegurar bordes y esquinas

mesa de madera

Si lo pensamos bien, el hogar puede ser una trampa mortal para un niño.

Por obvias razones, para una persona adulta las condiciones cambian. Gracias a la experiencia previa, ya conocemos, prevemos y evitamos los riesgos a nuestro alrededor. Sin embargo, ocurre lo contrario con los niños, que acaban de comenzar a vivir y a comprender esos riesgos.

Uno de ellos son los bordes y esquinas de las cosas, peligrosos para los niños, en especial para los bebés.

La amenaza reside en la baja altura de las mesas. Estas suelen tener bordes filosos, que pueden llegar a lastimar el rostro o la cabeza del niño. Por eso, se recomienda forrarlos con flotadores “gusano”.

No importa si los bordes son de madera o vidrio, más vale prevenir.

2. Puertas ajustadas antes que cerradas

Algo similar sucede con las puertas en cuanto a los bordes. Pueden llegar a convertirse en un gran peligro para los niños, especialmente para sus pequeños y frágiles dedos.

Los accidentes en los que se pillan las manos o los dedos suelen suceder al cerrar una puerta. Esto pasa cuando el crío no distingue el peligro, se coge del borde y la cierra. Para prevenirlo, puede emplearse un trozo de flotador ‘gusano’ y ponerlo en el borde de la puerta.

Lo ideal es albergarlo en una zona donde el niño no alcance a retirarlo. De esta forma, la puerta no se cerrará y se prevendrán dolorosos machucones.

3. Proteger enchufes y tomacorrientes

enchufe

Es muy común en el niño sentirse atraído por el diseño de los enchufes y tomacorrientes que, a simple vista, parecen una ‘carita’. Sin embargo, por muy amigable que resulten, claro, son peligrosos.

La recomendación es protegerlos. Para ello, basta con pegar una bandita adhesiva y listo. Sencillo, económico, práctico y, sobre todo, seguro. Además, existen protectores en el mercado.

4. Evitar abrir la nevera

Uno de los lugares más curiosos para los bebés o niños pequeños es la nevera. Es como un armario mágico lleno de comida y colores divertidos. Por lo tanto, se convierte en un gran reto para ellos.

Quizá su idea no sea del todo errada. La nevera tiene comida, colores agradables (en su interior), e incluso para el adulto resulta una tentación. No obstante, puede conllevar un montón de peligros para el infante. Por esa razón, no puede dejarse a su merced.

Para evitar que la abran fácilmente, se recurre a dos perchas o ganchos adhesivos y una banda elástica. Se pone uno en la puerta y otro al lado de la misma, con el fin de evitar su abertura.

Lo ideal es ubicar este sistema de seguridad en un lugar elevado, para que los niños no lo alcancen.

5. Asegurar los armarios

armario

Este es otro de los lugares con puertas realmente apetitoso para un niño. Su curiosidad casi lo obliga a explorar para ver qué se alberga dentro.

 En este caso, se deben asegurar las puertas. Además, si es posible con bandas elásticas y un pequeño nudo, mucho mejor.