5 recomendaciones para lograr unos senos firmes en casa

Ángela Aragón · 15 agosto, 2017
Para obtener unos senos firmes tienes que trabajar los pectorales. Para ello, puedes incorporar pesas a los ejercicios o, en su defecto, botellas de agua u otros envases

Es cierto que el paso del tiempo suele provocar que el pecho se descuelgue. Sin embargo ni es inevitable ni esta es la única causa.

En realidad, el origen del problema está en la pérdida de masa muscular en los pectorales.

Puede surgir por lo que apuntábamos, por amamantar a tu hijo e, incluso, hacer ejercicio, obviando esta zona. Por tanto, no hay mejor modo de mantener unos senos firmes que tonificarla.

No importa si eres joven o adulta. Si estás en el primer caso, quizá pienses que aún tienes tiempo, que eso no te va a pasar a ti… La verdad es que cuanto antes comencemos a trabajar nuestro cuerpo, más retrasaremos la aparición del problema.

De hecho si piensas ser madre, la rutina que te vamos a sugerir es más que adecuada. En las mujeres que hacen deporte, las consecuencias negativas del embarazo y la lactancia son mucho menos intensas, ya que los tejidos están más fuertes.

Por otro lado, tu condición forma física es una parte importante de tu autoestima. Esta, a su vez, es fundamental para el desarrollo de tus relaciones personales, esenciales para la felicidad.

Nos referimos a que, cuando la seguridad en una falla, nuestras habilidades para comunicarnos se resienten y, por tanto, nos cuesta encontrar afinidades con otras personas y  tendemos a aislarnos.

Así, si tu apariencia es muy importante para ti, lo deseable es que comiences con estos sencillos y rápidos ejercicios.

5 ejercicios para conseguir unos senos firmes

1. Flexión con apoyo de rodilla

Es muy similar a las flexiones o lagartijas tradicionales.

  • La diferencia estriba en que en estas debes ponerte de rodillas y apoyar tu peso en los brazos, con las palmas en suelo.
  • Procura que estén a la altura de los hombros.
  • Desde aquí, baja el torso y súbelo apoyándote solo en las extremidades superiores.
  • Repítelo entre 15 o 20 veces.

Ten cuidado con el cuello. Cuando realizamos este tipo de rutinas, tendemos a tensar esa zona.

La consecuencia directa es la aparición de lesiones o dolores de espalda que provocan que dejemos el ejercicio por miedo a hacernos daño.

Por eso, es indispensable que relajes todos los músculos que no estén implicados en la actividad.

Ver también: 5 remedios naturales para eliminar las arrugas del cuello

2. Pesas boca arriba

Levantar pesas

Si tienes una esterilla de pilates, es bueno que la uses, tanto por la frialdad del suelo como por su dureza.

  • Túmbate sobre ella boca arriba y estira los brazos hacia fuera con una pesa en cada mano, con las palmas hacia el techo.
  • Súbelos a la vez, hasta que se encuentren sobre tu cabeza.
  • Aguanta unos tres segundos y baja de nuevo, pero no hasta abajo del todo. Es importante que mantengas la tensión para fortalecer los pectorales y conseguir unos senos firmes.
  • Realiza una serie de entre 15-20 repeticiones.

3. Brazos al centro

Ejercicios con mancuernas

Es hora de levantarnos. Adopta la postura perfecta para no hacerte daño y maximizar los efectos del ejercicio: alinea los pies con la cadera.

  • Con una pesa en cada mano y con las palmas hacia adentro, eleva los brazos, estirados, sin sobrepasar los hombros.
  • Soporta la pose unos 3 segundos y regresa a la posición inicial pero, como en el caso anterior, intenta no dejarlos en reposo.
  • Lleva a cabo la misma acción entre 15 y 20 ocasiones.

4. Nada a crol

nadar

No tiene que ser en la piscina. Puedes hacerlo también fuera. Lo importante es el movimiento.

  • Para ello, levanta el codo hasta el hombro, y estira desde allí el brazo, para bajarlo con un movimiento circular.
  • Haz esto con los dos brazos de manera alterna en series de 20 repeticiones.

5. Flexión en pared

Cuánto más grandes los senos, más ajustados los tirantes

Es similar al primero. Busca una pared y colócate frente a ella.

  • Estira los brazos y pégalos en la pared, inclínate sobre ella.
  • Ahora acerca el pecho al muro y aléjalo, con el movimiento de las extremidades superiores y ya lo tienes.

En algunos de los ejercicios hay que usar pesas. Elígelas bien, ya que lo fundamental es que demanden un esfuerzo por tu parte, pero no excesivo.

Las de un kilo o dos kilos son adecuadas. Incluso, si no acostumbras a usarlas, puedes comenzar sin ellas y dedicarte a los movimientos, e ir incrementando la dificultad poco a poco.