5 repercusiones del abuso psicológico que no se deben pasar por alto

Daniela Echeverri Castro·
20 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña al
12 Febrero, 2019
El maltrato psicológico deja huellas en la persona que lo ha sufrido. Desde dificultades para relacionarse hasta una gran incapacidad para creer en sí misma. ¿Qué se puede hacer al respecto?

El abuso psicológico es un tipo de maltrato que afecta a la estabilidad emocional de la persona que lo sufre y que en muchos casos pasa desapercibido a ojos de los demás, sobre todo al principio. A través de palabras, gestos y silencios el agresor intimida a su víctima cuando están a solas y la encadena poco a poco, quitándole su libertad.

Es un proceso progresivo y silencioso, pero muy negativo e hiriente porque el agresor suele aprovechar de los sentimientos de la otra persona. De hecho, la víctima suele justificar sus comportamientos y pensar que verdaderamente es culpable e inferior.

Lo más preocupantes es que, aunque se puede superar con la ayuda adecuada, es muy posible que deje algunas secuelas emocionales. Estas pueden manifestarse incluso un tiempo después. Por esta razón, es importante conocer cuáles pueden ser esas consecuencias y qué hacer al respecto.

Consecuencias del abuso psicológico

A continuación, te ofrecemos un listado de las consecuencias más importantes del abuso psicológico. Existen muchas más, pero estas son las más comunes. Por favor, no las dejes pasar por alto.

Mujer llorando por abuso psicológico

1. Buscar aprobación de los demás

La constante necesidad de ser aprobados por los demás es una de las repercusiones del abuso psicológico en las personas que lo han sufrido. Esta se manifiesta de forma sigilosa, a través de comportamientos como los siguientes:

  • Querer complacer siempre a los demás.
  • Cambiar de personalidad según la forma de ser del otro.
  • Ser extremadamente amable.
  • Poner por encima los intereses ajenos a los propios por satisfacer las necesidades de los demás.

Esta necesidad de sentir la aceptación del entorno social, incluso sentimental, se experimenta porque el abusador consiguió su propósito: implantar el pensamiento de “no ser suficiente” y restar el valor personal.

Ahora bien, anteponer a los demás a la larga puede convertirse en una debilidad porque al final uno se olvida de sí mismo.

 ¿Qué hacer al respecto?

  • En primer lugar, hay que entender que estas conductas no son adecuadas, sobre todo si están haciendo más grande la herida.
  • Es probable que, al identificarlo, aparezca un sentimiento de querer estar solos, pero esa tampoco es la solución.
  • Hay que darse tiempo para uno mismo, para recuperar la autoestima y seguridad. Y sobre todo para descubrir el valor personal.

¿Quieres conocer más? Lee: Consejos para fortalecer la autoestima

2. Resentimiento

Tras sufrir agresiones psicológicas es común sentir resentimiento. Tanto por uno mismo como por la persona que generó los daños.

Este sentimiento se acumula con el paso del tiempo. Puede manifestarse a través de la culpa, la irritabilidad y la frustración

¿Qué hacer al respecto?

  • Uno de los caminos para sanar el alma ante el resentimiento es el perdón.
  • No es algo que se logre de la noche a la mañana, pero es posible sentirlo al dejar de alimentar esas emociones negativas.
  • Pedir ayuda a un psicólogo favorecerá el proceso de perdón y finalmente pasar página.

3. Ansiedad y depresión

La ansiedad y la depresión son dos trastornos psicológicos que afectan a las personas que han sido violentadas física o emocionalmente. La merma de su autoestima y el constante sentimiento de culpa generan emociones muy negativas.

A menudo, las víctimas experimentan dificultades para hacer su vida con normalidad, por lo que requieren de ayuda externa para volver a estar bien.

¿Qué hacer al respecto?

  • La terapia psicológica ayuda a gestionar este tipo de problemas psicológicos y a continuar. A veces, incluso aunque no se sepa bien qué sucede, el solo hecho de experimentar malestar puede ser suficiente para pedir ayuda.
  • En ocasiones, si el especialista lo considera necesario puede recomendarse algún tratamiento farmacológico.

4. Problemas para relacionarse con los demás

Las víctimas de abuso psicológico tienen miedo de volver a caer en lo mismo. Por lo tanto, no tienen la confianza suficiente para establecer nuevas relaciones. A veces porque sin querer están a la defensiva y otras porque no se consideran lo suficientemente importantes e interesantes para nadie.

Debido a las secuelas emocionales de lo vivido, disminuye su capacidad para entablar relaciones sociales. Además, dado que los problemas de autoestima y seguridad permanecen, hay una gran probabilidad de establecer vínculos tóxicos con otros. De ahí que se tenga que estar atento.

¿Qué hacer al respecto?

  • Las relaciones se construyen con el tiempo, siendo uno mismo y aceptando a los otros como son. Eso sí, siempre con unos mínimos de respeto y educación.
  • Fomentar la autoestima y aprender a conocer a los demás antes de establecer relaciones es fundamental para construir algo más sano.

Visita este artículo: Solo hay un amor que es para siempre: el amor propio

Hombre preocupado

5. Insensibilidad

Atravesar situaciones dolorosas en las que la autoestima ha sido dañada suele dejar un bloqueo que, en ocasiones, impide sentir y expresar nuevas emociones.

La víctima no se siente mal, pero tampoco logra sentirse feliz, incluso cuando tiene motivos para serlo. Es como si, pese a superar la situación de maltrato, hubiese un obstáculo que impidiera experimentar esas emociones que quizá en otros tiempos surgieron de forma espontánea.

¿Qué hacer al respecto?

  • La insensibilidad se puede vencer, todo es cuestión de tiempo y voluntad.
  • La experiencia ayudará a tomar mejores decisiones y, aunque al principio es difícil, con el tiempo servirá para sanar esas heridas que obstaculizan dar rienda suelta a las emociones.
  • Las personas de las que se rodea la víctima son determinantes para liberar por completo esas emociones negativas.

El abuso psicológico no se olvida, pero se supera

Las secuelas del abuso psicológico no desaparecen de la noche a la mañana. Es un proceso en el que se requiere apoyo, comprensión y mucha fuerza de voluntad.

Aunque en un principio se tenga miedo y sean pocas las esperanzas sobre la posibilidad de sanar las heridas, el amor, la terapia psicológica y el tiempo ayudarán a dejar todo atrás y avanzar. Solo hay que darse una oportunidad.

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