5 señales de advertencia de una relación emocionalmente abusiva

Raquel Lemos Rodríguez · 29 mayo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 17 abril, 2019
Las relaciones abusivas entre parejas se dan, cada vez, con mayor frecuencia en los jóvenes. Veamos en qué patrones de conducta debemos fijarnos para buscar ayuda y salir de este tipo de vínculos emocionales tóxicos.

La violencia dentro de las parejas empieza a estar presente cada vez más en jóvenes y adolescentes que no son conscientes que están viviendo una relación emocionalmente abusiva. Por este motivo, a lo largo de este artículo aprenderemos a cómo detectar algunas señales de advertencia.

Si estamos leyendo este artículo quizás sea porque creemos que estamos en una relación emocionalmente abusiva. Tal vez no nos sintamos bien o hemos detectado que la otra persona actúa de una manera dañina. Veamos si estamos en lo cierto para acudir junto a un profesional que nos dé las herramientas necesarias para salir de esta situación.

Señales de una relación emocionalmente abusiva

1. Actitud hostil

Este es uno de los componente principales de una relación emocionalmente abusiva, tal y como señala el artículo Límites entre la violencia psicológica y la relación de pareja meramente disfuncional: implicaciones psicológicas y forenses que señala que esto puede derivar de estereotipos sexuales.

La celotipia (celos patológicos) o la concepción de la violencia como una forma de resolver los conflictos (modelo relacional de los padres) favorece a esta actitud tan dañina que indica que estamos en una relación emocionalmente abusiva. En ella la manipulación y agresión, tanto física como psicológica, está presente a diario.

Hostilidad pareja
La concepción de la violencia como una forma de resolver los conflictos es una de las señales que indican que estamos envueltos en una relación emocionalmente abusiva.

2. Proyección de la rabia

Otra de las señales de una relación emocionalmente abusiva, que también señala el artículo mencionado en el apartado anterior, es la proyección de la rabia. Una persona que está siempre enfadada tiene un impulso de expresar esa ira. Como consecuencia, hace daño a las personas que están a su alrededor.

¿Qué puede favorecer este estado de rabia? Contratiempos, problemas en el trabajo o una situación económica desafortunada. Sin embargo, esto nunca debe justificar el daño que nos puede hacer la otra persona. Esta debe aprender a gestionar su rabia acudiendo a un profesional.

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3. Falta de comunicación

Esto no es algo que suceda de un día para otro, sino progresivamente. La persona abusiva empieza a utilizar el silencio como forma de castigo, en lugar de comunicar de forma abierta aquello que no le gusta o que le desagrada.

El silencio, además, es una oportunidad para manipular y someter. Si nuestra pareja no se comunica, utiliza el silencio de esta manera y nos sentimos mal, estamos en una relación abusiva de la que debemos plantearnos salir.

4. Culpa consciente

Otra de las señales de que estamos en una relación donde hay violencia es la culpa que nuestra pareja nos echa por todo. Puede ser desde que nos ha caído un vaso y se ha roto, hasta lo mal que le ha ido todo en el trabajo. Algunas culpas son completamente absurdas.

Culpar en la pareja
En una relación emocionalmente abusiva, la culpa de los conflictos siempre recae sobre la pareja. Con el tiempo, esto conlleva a tener problemas de seguridad y autoestima.

En estos casos es imprescindible no dejarnos llevar por esto y ser conscientes de que, en realidad, no tenemos la culpa de lo que se nos está acusando. Las consecuencias de creer a la otra persona en estos casos pueden ser una pérdida total de autoestima.

5. Control absoluto

La última de las señales de una relación abusiva es el control absoluto que la persona que es nuestra pareja ejerce sobre el dinero, los hijos, el trabajo o las salidas con los amigos. Esto hace que no seamos independientes sino, más bien, una extensión de nuestra pareja.

Sin duda alguna, esto es lo que busca una persona que ejerce la violencia de esta manera. La dependencia que podamos sentir hacia ella le permitirá someternos y agredirnos de múltiples formas ya que nos tendrá como quiere, a su merced.

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¿Cómo salir de esta situación?

Lo primero que debemos hacer si dudamos si estamos viviendo una relación abusiva o tenemos dudas es acudir a un profesional de la psicología. Este nos escuchará, analizará nuestra situación y nos ayudará a ver con una perspectiva diferente lo que nos está sucediendo.

Esto nos permitirá saber si lo que necesitamos es acudir a terapia de pareja, trabajar algunos aspectos importantes de la relación (comunicación, respetar el espacio del otro, etc.) o si, por el contrario, es necesario romper el vínculo.

¿Por qué es importante acudir a un psicólogo? Porque nos va a ayudar a mejorar nuestra forma de relacionarnos con los demás, a elegir de una manera diferente a la siguiente pareja que tengamos y a salir de esa experiencia tan negativa con un aprendizaje que nos será muy útil.

¿Has vivido una relación emocionalmente abusiva? Esperamos que este artículo te haya ayudado a detectar los patrones de abuso para tomar acción y dejar la relación. A menos que se den cuenta y busquen ayuda, las personas que abusan o maltratan no cambian.