5 señales que indican que estás reteniendo líquidos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Mario Benedetti Arzuza el 24 diciembre, 2018
Ivan Aranaga Amengual · 18 octubre, 2017
La hinchazón generalizada o bien localizada en determinadas partes del cuerpo puede ser una señal clara de que estamos reteniendo líquidos, por lo que debemos buscar una solución

¿Te sientes hinchado? ¿Has subido de peso sin explicación? Esto podría deberse a que estás reteniendo líquidos.

En este artículo te damos algunas indicaciones para saber si sufres retención de líquidos. En ese caso, lo mejor es acudir al médico para que te dé el tratamiento adecuado. ¡Toma nota!

¿En qué consiste la retención de líquidos?

La retención de líquidos, o edema, es una afección ocasionada por una acumulación excesiva de líquidos en los tejidos.

  • Cuando es patológica generalmente se origina por problemas circulatorios, insuficiencia cardíaca congestiva y enfermedades renales o hepáticas.
  • Por otra parte, si no lo es, se le puede atribuir a una simple dilatación de las venas, en épocas en las que las temperaturas son más altas.

Las consecuencias de la retención de líquidos son:

  • Aumento de peso inexplicable
  • Hinchazón en las piernas y tobillos
  • Incremento del perímetro abdominal o disminución de la necesidad de orinar.

Los casos de edemas se dan mayormente en la tercera edad. Sin embargo, también se han diagnosticado adolescentes con esta afección.

Esta enfermedad es más común en las mujeres, especialmente por motivos hormonales o alimenticios. De hecho, puede presentarse en la menopausia o el embarazo.

También se puede dar en personas con estilos de vida extremadamente sedentarios.

Además, la retención de líquidos puede ser la alerta de que el paciente está sufriendo algún tipo de afección. Puede que esta sea cardíaca, renal, hepática o estomacal.

Por eso, es muy importante estar alerta y acudir al médico si notamos que estamos reteniendo líquidos.

Cómo percatarse de si estás reteniendo líquidos

1. Extremidades inferiores

mujer estirando las extremidades inferiores

Las extremidades inferiores suelen ser las primeras partes del cuerpo que se ven afectadas por la retención de líquidos. Por eso, se debe poner atención especial a las piernas y los pies.

Al principio, el paciente puede experimentar cansancio y pesadez en las piernas debido a la falta de un drenaje adecuado.

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2. Tobillos más gruesos

Los edemas causan que los tobillos luzcan más gruesos de lo normal.

Desde la primera hora del día hasta la noche, esta parte del cuerpo incrementa su tamaño conforme las horas van transcurriendo.

3. Calambres en las piernas

mujer con calambres

Volvemos a las piernas, estas también se hinchan, aunque las personas no lo perciban ocasionalmente.

Un síntoma que puede revelar que estás reteniendo líquidos son los calambres continuos en esta zona, además de la debilidad.

4. Inflamación del vientre

Otra área que se ve atacada por la retención de líquidos es el vientre. Algunos piensan que están engordando cuando todo es debido a la hinchazón causada por edema.

Hay quienes se someten a largas y rigurosas dietas pensando que el motivo del abultamiento del vientre es la grasa. En realidad puede deberse a una falla en el sistema excretor.

Asimismo, puede que estés reteniendo líquidos debido a problemas más graves como enfermedades renales o hepáticas. Consulta al médico.

5. Hinchazón del rostro

mujer recibiendo masaje de cabeza

La hinchazón por edema también ataca el rostro. Es especialmente visible en los pómulos y los párpados, que aumentan ligeramente su tamaño.

Así, el exceso de agua incrementa la redondez de la cara.

Algunas soluciones

Lo primero que debes hacer es acudir al médico para descartar que se trate de algo grave.

Además, si piensas que estás reteniendo líquidos, puedes seguir los siguientes consejos. Estos pueden ayudarte a aliviar los síntomas.

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Consumir más agua

mujer bebiendo agua

Aunque pueda sonar extraño, cuando el cuerpo retiene líquidos es necesario seguir hidratándolo. Esta puede ayudarnos a eliminar toxinas y aliviar la retención.

Lo ideal es proporcionarle toda el agua que necesite, así no la almacenará en exceso.

Con todo, escoge agua con un bajo contenido en sodio. Es precisamente este mineral el que favorece la retención.

Sigue una dieta equilibrada y baja en sodio

Mientras estés en esta condición, es recomendable que limites el consumo de harinas, grasas, azúcar refinado y, sobre todo, sal.

  • Consume infusiones diuréticas. Algunas plantas como el diente de león, el hinojo, el perejil y el té verde te ayudarán a ir al baño con mayor regularidad. Esto puede ayudarte a eliminar líquidos.

También puedes agregar a tu dieta vegetales como la zanahoria y el pepino, al igual que algunas frutas como la sandía y el melón. Estas contienen bastante agua, por lo que son diuréticas.

  • Consume alimentos ricos en potasio. El maíz, la coliflor, los plátanos, las bananas y los espárragos también pueden colaborar para eliminar la retención de líquidos gracias a su alto contenido de potasio. Precisamente una deficiencia en este mineral favorece la retención de líquidos. Por eso, debes aumentar su ingesta.
  • Descarta las bebidas deshidratantes. Como hemos comentado es importante estar hidratado. Evita sobre todo el alcohol, especialmente la cerveza o el vodka.
  • Incorpora las proteínas. Come carne, pollo, pescado, mariscos y legumbres. La falta de proteínas potencia la retención de líquidos. Con todo, no te excedas. Una dieta con demasiadas proteínas podría tener el efecto contrario. Además, busca siempre alimentos bajos en sodio. Lo mejor es siempre seguir una dieta equilibrada.

Haz ejercicio

Ejercitarte te ayudará a a desechar exceso de líquido por medio del sudor y la orina. Además, también mejorará la circulación. Tu rutina debería durar, al menos, 20 minutos cada día.

Además, toma nota:

  • No utilices ropa ajustada. Te generará incomodidad innecesaria. Además, puede hacer que el cuerpo, en vez de desinflamarse, con el paso del día se hinche un poco más.
  • No seas sedentario. Si trabajas demasiado tiempo anclado a una silla, debes levantarte al menos cinco minutos cada hora. Así, el cuerpo no entrará en estado de sedentarismo.
  • Huye del calor en exceso. Aléjate de los ambientes con temperaturas excesivamente altas, ya que el calor produce deshidratación. Además, también favorece la dilatación de las venas, lo que puede hacer que retengas líquidos.

Ahora que ya conoces los síntomas y factores que pueden hacer que estés reteniendo líquidos, esperamos que los evites.

Además, estos hábitos no solo te ayudarán a aliviar este problema, sino que te permitirán llevar una vida más sana.