5 signos de que estás comiendo demasiada fibra

Al igual que ocurre si consumimos poca, si tomamos demasiada fibra pero no bebemos suficiente agua podemos padecer estreñimiento, por lo que hay que compensar el consumo de ambas

¿Sabes si estás comiendo demasiada fibra o la cantidad adecuada? ¿Cómo puedes saberlo? ¿Hay alguna diferencia? Escuchamos bastante seguido que comer fibra es indispensable para una buena salud, pero el exceso es dañino. Quizás sientes molestias y no sabes el motivo.

No es raro creer que ciertas molestias son síntoma de que necesitas más fibra en tu dieta. Aquí te dejamos los signos de que estás comiendo demasiada fibra.

Señales de que comes demasiada fibra

Presta atención a estas señales. Quizá no las hayas dado importancia, pero te pueden estar advirtiendo de un exceso de fibra en tu dieta

1. Gases e inflamación

Mujer con gases por tomar demasiada fibra

Comer la cantidad adecuada de fibra ayuda a eliminar de gases y a reducir la inflamación. Irónicamente, el exceso en su consumo te creará estas molestias. Si has cambiado tu dieta por una más sana, puedes tener estos problemas la primera semana. Luego, deberían desaparecer.

En caso de que el problema no remita, debes analizar lo que estás comiendo. Asegúrate de que no estás consumiendo demasiada fibra. 

Tu cuerpo necesita moderación y variedad en los alimentos que consume. Por eso, concentrarte en un solo grupo es muy dañino. Evita caer en el error de creer que el exceso de fibra compensa una mala alimentación.

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2. Heces sueltas y diarrea

Mujer en el baño

Otro de los signos de que comes demasiada fibra es la presencia de heces sueltas y diarrea. Estos síntomas aparecen porque la comida no permanece el tiempo suficiente en el tracto digestivo.

Recuerda que los alimentos necesitan un cierto proceso de descomposición en el estómago. Solo si los alimentos permanecen el tiempo necesario se logra:

  • Una correcta eliminación de toxinas, al separar los nutrientes de aquello que tu cuerpo no necesita.
  • La correcta absorción de nutrientes. Tu intestino necesita tomarse su tiempo para absorber cada nutriente que le aportan los alimentos. Demasiada fibra hace que muchos de estos nutrientes se pierdan en el proceso.

Tus comidas deben ser lo suficientemente balanceadas. Esto implica que debes incluir proteínas, fibra y carbohidratos. Cada alimento necesita su tiempo de digestión para ser utilizado de forma correcta. La función de la fibra es eliminar aquello que no necesitas sin riesgos y sin molestias.

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3. Estreñimiento

Puede ser difícil de creer, pero comer demasiada fibra puede provocar estreñimiento. Esto se debe a que un exceso de fibra en tu estómago puede tapar tu tracto digestivo.

Este problema es muy común cuando la fibra no está acompañada de la suficiente cantidad de agua. Por eso siempre verás la recomendación de tomar, al menos, dos litros de agua.

Esto no quiere decir que de un día para el otro puedes duplicar tu ingesta de fibra si también lo haces con el agua. En realidad, el consumo de ambos debe aumentar de forma gradual y siempre eligiendo las opciones más naturales.

Procura que la fibra que consumas provenga del pan integral, frutas o vegetales. El agua debe ser natural, sin azúcares ni conservadores.

  • Una buena opción para obtener fibra y agua a la vez es batir una rebanada pequeña de papaya con un vaso de agua.

4. Deshidratación

Vaso de agua

Antes dijimos que consumir demasiada fibra y poca agua provoca estreñimiento. No obstante, incluso si este no aparece pronto, puedes saber que hay un exceso cuando sientes deshidratación. El motivo es que tu cuerpo necesita agua para procesar la fibra.

Si no se la das en la cantidad necesaria, tomará las reservas que tenga. Cuando las agote, te sentirás muy sediento y tu piel se verá reseca. Una forma de saber si sufres deshidratación es identificando si tienes sed constante.

¿Tomas un vaso con agua y no desaparece la sensación de sed? ¿Estás tomando dos litros de agua al día? Estas dos preguntas te dan la clave y lo mejor es que hagas caso a tu cuerpo. Si te pide agua, dale agua natural. Evita refrescos que lo deshidratan por sus edulcorantes y otras bebidas similares.

5. Aumento de peso

Mujer en una báscula

Quizá estás comiendo demasiada fibra con la intención de perder peso. Pero si lo haces de la forma incorrecta solo lograrás el efecto contrario. Para que la fibra te ayude a eliminar esos kilos debe acelerar tu metabolismo. Esto solo pasa cuando no hay excesos que provoquen estreñimiento.

Una mala estrategia es comer un gran plato de cereal rico en fibra antes de dormir. La actividad física será nula durante la noche y tu tracto digestivo no digerirá correctamente esa fibra. En la mañana siguiente despertarás con una sensación de hastío y hasta dolor de estómago.

Si tu consumo de fibra actual es casi nulo, ve poco a poco. La primera semana puedes consumir 10 gramos de fibra cada día. La segunda semana puedes aumentar a 15 gramos. Para la tercer semana, 20 gramos será adecuado. Así tu cuerpo se adapta a la fibra y trabaja con ella en beneficio de tu salud.

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Evita comer demasiada fibra y elige la correcta

Cereales con fibra

Probar con los cereales comerciales es la primer opción de quien busca aumentar su consumo de fibra. El problema es que traen demasiados conservadores y edulcorantes. En cambio, alimentos como el frijol, el brócoli, el pan integral y la papaya son fuentes naturales de fibra.

Procura llevar una alimentación balanceada y beber dos litros de agua al día. Con estas dos recomendaciones verás que no hacen falta productos comerciales que prometen maravillas. Lograrás tu peso saludable de forma natural, fácil y práctica.