5 sorprendentes causas de la inflamación

Si bien pueden ser de tipo agudo o crónico, conocer las causas de la inflamación es fundamental para poder prevenirla y evitar que derive en problemas más graves

¿La mordedura de un zancudo u otro insecto te produjo hinchazón, enrojecimiento y picazón? No pasa nada. Solo te durará unas horas o un par de días.

Esa es una respuesta natural a las lesiones. En este caso sería una respuesta a las infecciones, ya que algunas pueden causar la inflamación.

Por otra parte, hay inflamaciones que duran más tiempo. Las inflamaciones de bajo grado están consideradas como “de duración prolongada”, ya que pueden prolongarse durante semanas o meses.

Por esta razón también se le llama inflamación crónica. Aquí se notan a la vez signos de inflamación activa y de intentos de curación que no tienen éxito.

Cuando la inflamación no cede, el peligro es mayor. Se pueden originar enfermedades que pueden ir desde diabetes a problemas del corazón, pasando por artritis o alzhéimer.

Estas son algunas causas de la inflamación y las formas de revertir los efectos:

1. Tienes exceso de peso

Si tu cuerpo tiene unos kilitos de más puede producir una respuesta inflamatoria en las células grasas.

A medida de que envejecemos, el tejido graso afecta a algunas de las células en nuestro cuerpo. Cuando esto ocurre se facilita la inflamación.

La obesidad en las personas jóvenes puede provocar señales de alarma en las células de grasa. Lo que pasa es que tu sistema inmunitario comenzará a actuar para defender tu cuerpo, pero sin que haya nada que realmente te esté dañando.

Ver también: La obesidad multiplica por 7 la probabilidad de padecer artrosis

2. Tu jefe es un ogro y tu vida es caótica

estres

Otras de las causas de la inflamación es el estrés. Este puede ser agudo o crónico.

  • El estrés agudo es cuando tus preocupaciones o miedos son muy grandes y estás bajo una situación que realmente pone en riesgo tu vida.
  • El estrés crónico se presenta cuando hay un mal matrimonio o el trabajo te genera ansiedad.

Ambos son causas de la inflamación. El cortisol desempeña un papel en la regulación de la respuesta inflamatoria. El problema es que el estrés crónico puede frenar los efectos de esta hormona.

Según un estudio llevado a cabo en la Universidad Rockefeller, esto puede producir el descontrol de la inflamación.

En el mismo estudio se afirma que el estrés crónico también puede producir el aumento de ciertos glóbulos blancos inflamatorios. El resultado es que incrementa el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con la inflamación.

3. Tienes bacterias intestinales

No todas las bacterias hacen daño. Algunas pueden suprimir la inflamación y otras pueden activarla, según su naturaleza. Sin embargo, el 70% de las células inmunitarias residen en tus intestinos.

Esto significa que las bacterias intestinales pueden afectar el sistema inmunitario de varias maneras, por lo que se convierten en una de las causas de la inflamación.

Los científicos que estudian estos temas no comprenden totalmente esta interacción. Por esta razón, están explorando los cambios ambientales y dietéticos que modifiquen la situación.

Hay estudios que han identificado microbios que viven en el intestino y que parecen estar relacionados con el desarrollo de la artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn.

La inflamación provocada por los microbios intestinales también puede empeorar o facilitar la aparición de otras enfermedades, como el VIH.

4. Estar pasado de tragos

alcohol

Fisiológicamente el alcohol se descompone dentro de tu cuerpo. Esta reacción produce subproductos tóxicos que promueven la inflamación. Ya sabemos que el hígado es el principal involucrado en todo este proceso de descomposición y procesamiento del alcohol.

Esto significa, que cuando tomamos demasiado alcohol, el hígado es el primero en presentar inflamación. Si no dejamos de tomar bebidas de este tipo, evitamos que el hígado descanse y se desintoxique.

Al final, podemos ocasionar problemas severos como la esteatosis o hígado graso.

Si además de consumir mucho alcohol, acumulas mucha grasa, puedes desarrollar cirrosis o hepatitis.

5. Tu método anticonceptivo

anticonceptivos

Durante la etapa de la premenopausia, las mujeres suelen controlar la natalidad de muchas maneras. Una de ellas es tomando pastillas anticonceptivas.

De esta forma evitan concebir a una edad tardía, pero también podrían estar favoreciendo las causas de la inflamación.

Las mujeres con premenopausia que toman anticonceptivos orales parecen ser más propensas que aquellas que deciden renunciar a la píldora.

En 2014 la revista estadounidense PLoS One, publicó una investigación preliminar sobre este caso. En el estudio mostró que la inflamación en mujeres que no toman la píldora es  mínima.

Esto no significa que no debas cuidarte o usar algún anticonceptivo. Si deseas evitar un embarazo en esta etapa de tu vida, pregunta a tu ginecólogo por otras opciones. Él podrá decirte si tienes algún riesgo o si necesitas un cambio de anticonceptivo.

Te recomendamos leer: ¿Cuántos métodos anticonceptivos existen?

No le quites importancia a las causas de la inflamación y sus consecuencias

La inflamación crónica puede tardar semanas e incluso meses en aparecer y puede darse en cualquier parte del cuerpo.

Si tienes sobrepeso, fumas, consumes bebidas alcohólicas y tomas pastillas anticonceptivas debes vigilar lo que está pasando en tu organismo.

Recuerda que para prevenir estas molestias es vital hacer ejercicio, bajar de peso y comer saludablemente.

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