5 tips para cuidar de tu vista

Cuidar el sentido de la visión es importante si queremos prevenir la aparición de dolencias oculares. Muchos de estos problemas se asocian a malos hábitos o al envejecimiento.

Apreciar todos los detalles de un paisaje, leer un libro con comodidad, trabajar con nuestro ordenador sin que nos piquen los ojos… La vista es algo esencial en nuestro día a día y necesitamos mantenerla en buenas condiciones a lo largo del tiempo.

Por ello, es imprescindible que conozcas unas sencillas pautas para cuidar de ese sentido que te permite apreciar el mundo en toda su belleza.

Consejos para cuidar de tu vista

Seguro que te ha pasado alguna vez: llegar a casa y notar cierto escozor en tus ojos. Te pican y te los notas inflamados, cansados. La verdad es que solo nos acordamos de nuestra vista cuando nos da un toque de atención y empezamos a sentir alguno de estos síntomas.

Debes recordarlo, nuestros ojos requieren cuidados cada día. Es algo que no podemos pasar por alto.

1. ¡Mira lo que comes!

zanahoria-vista

No se trata de comer unas cuantas zanahorias cada día. En absoluto. La finalidad es mantener una dieta adecuada y balanceada donde se incluyan las vitaminas imprescindibles para cuidar de nuestra vista.

Según los especialistas las vitaminas A y C, así como el magnesio, son básicas para el cuidado de nuestros ojos. La vitamina A por ejemplo permitiría que las células de nuestra visión trabajen de modo saludable manteniéndose fuertes y saludables. 

Ver también: 7 alimentos ricos en luteína para proteger la salud de tus ojos

2. Protégete del sol… hasta en invierno

Puede que seas de esas personas a las que les encanta lucir gafas de sol. Pero ¿lo haces solo en verano? ¿Las elijes solo por cuestión de moda? Las radiaciones solares dañan gravemente nuestros ojos, nuestra retina, pudiendo ocasionar incluso cataratas.

Es imprescindible que elijas correctamente tus gafas de sol, cuida que estén homologadas y que el cristal, sirva de barrera de los rayos ultravioleta. No te limites únicamente a buscar el sentido estético, cuida que se ajusten a tu rostro, que no sean muy abiertas de los lados y que con ello, dejen entrar el sol.

Las gafas de sol no son solo para el verano, en absoluto. Recuerda que debes llevarlas durante todo el año, y cuida también de los más pequeños. Ten en cuenta que los niños aún no tienen desarrollados del todo sus sistemas de protección y pueden ser más vulnerables al sol.

3.¡Cuidado con los ordenadores!

Es propable que por tus hábitos de uso de tecnologías o tu trabajo en alguna ocasión hayas sufrido una inflamación o irritación ocular. En cuanto al uso del ordenador, lo ideal es mantenerlo a una distancia de 50 centímetros de nuestro rostro.

Recuerda además la técnica del 20/20. Por cada veinte minutos que pases ante tu ordenador, debes descansar la vista 20 segundos. ¿Cómo? Muy fácil, dejando la vista en el horizonte, sin fijarla en nada en concreto, solo en el vacío. De este modo relajarás tu visión.

Es importante también atender a la iluminación cuando usamos el ordenador o la televisión. Se cree que no iluminar correctamente el entorno mientras empleamos pantallas retroiluminadas puede producir problemas de adaptación de la retina a la luz. Esto a largo plazo se traduciría en problemas de visión.

4. ¿Hidratas tus ojos?

ojos
Nuestros ojos, al igual que nuestra piel, necesita de cierta humedad para mantener su equilibrio. De ahí que sea necesario humidificarlos de vez en cuando, y más si sueles padecer de cierta sensibilidad en ellos o si sueles tenerlos secos. Puedes probar con lágrimas artificiales.

Ver también: 6 remedios alternativos y naturales para curar la sequedad ocular

5. Exámenes regulares de la vista

am_79215_3161811_377221

No está de más que al menos una vez al año, visites a un especialista. En ocasiones podemos estar sufriendo una lesión o un problema del que no somos conscientes. Es necesario que revises la graduación de tus lentes en caso de llevarlas.

Sabes también que llegada una edad es habitual empezar a perder agudeza visual, podemos notar que nos cuesta leer de lejos o cerca, que la nitidez es menor, etc. Si esto suece, visita a un profesional que te evalúe y te ofrezca herramientas para compensar las pérdidas presentes.

Una vez leídos estos sencillos consejos, no tienes más que llevarlos a la práctica a tu cotidianidad. Enseñando también buenos hábitos a los más pequeños de la casa.

  • Oudghiri, R. (2014). La prevención de la salud ocular en el mundo: costumbres y particularidades. Points de Vue71, 56-9.
  • Olmedilla Alonso, B. (2012). Nutrición y salud ocular.