6 aceites naturales para el cabello

Utiliza estos aceites naturales para el cabello. Pueden resultar muy útiles si está dañado y, por ende, seco. No te excedas en su uso para evitar efectos contrarios.

Hay muchas razones por las cuales el cabello se debilita y termina por dañarse: el calor del secador, los instrumentos de peinado, las condiciones climáticas y los tratamientos químicos. De esta manera, cuando el cabello está dañado, se ve opaco, encrespado, muy delgado, pero sobre todo frágil.

Muchas veces, para reparar el cabello, no tenemos que comprar productos caros. Basta con buscar alternativas caseras. Por ello, aquí te traemos algunos aceites naturales para el cabello. ¿Te animas?

Aceite de aguacate

El aceite de aguacate tiene un alto contenido en nutrientes, ácidos grasos esenciales y aminoácidos, así como también vitaminas A, B, D y E. Estas vitaminas tienen un poder antioxidante y participan en la producción de colágeno.

Al favorecer la generación de colágeno, ayuda a fortalecer el cabello y revitalizar su brillo natural. Por ende, resulta excelente para emplearlo como suavizante natural y, además, es ideal en tratamientos de hidratación.

Aplicación

  • Utilízalo como mascarilla aplicándolo sobre el cabello y dejándolo actuar durante 15-20 minutos.
  • Lava después con el champú habitual y aclara para que el cabello quede suave y nutrido.

Aceite de ricino

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El aceite de ricino es conocido principalmente por estimular el crecimiento del cabello y reducir su caída. Además, contribuye en las siguientes acciones:

Aplicación

  • Aplica un poco de aceite de ricino en el cuero cabelludo, por ejemplo con un pincel para teñir, preferentemente con el cabello húmedo.
  • Masajea toda la superficie donde se aplicó el aceite de ricino de 3 a 5 minutos para que penetre en el cuero cabelludo. Haz pequeños movimientos circulares con las yemas de los dedos.
  • Con la ayuda de un peine, separa las porciones de cabello para que el aceite se extienda a lo largo del resto del cabello y penetre en todos los sectores. Puedes dejar unas gotas más en tus manos para distribuirlo de manera uniforme. No te olvides de las puntas, que son siempre las más castigadas y las más expuestas.
  • Utiliza un gorro de baño para que puedas dormir toda la noche con este tratamiento capilar natural.
  • A la mañana siguiente, lava con abundante agua y champú.

Conviene repetir este mismo procedimiento tres veces a la semana para obtener mejores resultados. Si notas que el aceite de ricino se torna demasiado espeso, puedes aligerarlo con un poco de otros aceites naturales para el cabello: aceite de coco o aceite de almendras.

Aceite de oliva

Además de los beneficios para la salud como ingrediente alimenticio proclamados durante siglos, el aceite de oliva ha ganado popularidad durante los últimos años en su uso cosmético para el cabello. Tal es su popularidad que ha pasado a denominarse “la madrina” de los aceites naturales para el cabello.

¿El motivo? Gracias a su alto contenido de ácido oleico, tocoferoles y compuestos fenólicos y a la buena penetración en el cabello que este contenido favorece, aporta los siguientes atributos:

  • Suavidad.
  • Elasticidad.
  • Brillo.
  • Hidratación, pues favorece la retención de agua.
  • Fortalecimiento, ya que nutre la parte más profunda del cabello.
  • Regeneración.

Como el cuero cabelludo recibe más humectación y elimina las células muertas, puede ser un buen aliado en el tratamiento de la caspa. Asimismo, ten en cuenta que su contenido en peróxidos naturales ayudará a aclarar el cabello si se lo utiliza con constancia.

Todos los beneficios mencionados se potenciarán con el uso de un aceite extra virgen por su alto contenido de compuestos activos.

Aplicación

  • Como es un aceite que penetra en el folículo piloso, es mejor aplicarlo con el pelo seco antes de lavarlo. Si el cabello está mojado, el agua que ha penetrado podría obstaculizar la absorción del aceite.
  • El aceite penetra mejor con el calor. Entonces, pon media taza de aceite de oliva y caliéntalo unos 20 o 30 segundos en el microondas. Verifica que no esté demasiado caliente.
  • Rocía el cabello con aceite de oliva desde la raíz hasta las puntas. Si lo prefieres, puedes utilizar un pincel o un cepillo para esparcir el aceite con mayor facilidad. Si tienes el pelo graso, se recomienda no aplicarlo en la zona del cuero cabelludo para evitar la producción excesiva del sebo.
  • Masajea el cuero cabelludo para estimular la circulación y así fortalecer los folículos del cabello durante unos 5 minutos.
  • Cubre el cabello con una toalla caliente durante unos 10 minutos y lava el cabello de la forma habitual.

En general, este procedimiento se repite una vez por semana. No obstante, en caso de cabello seco, puedes aumentar su aplicacón hasta que lo notes más nutrido.

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Aceite de romero

Romero

El aceite de romero es un gran estimulante de los folículos y, por tanto, favorece el crecimiento del cabello. De esta forma, ayuda a prevenir la pérdida y reducir la picazón.

Estos beneficios se atribuyen a su contenido en niacina, pues esta vitamina tiene un potente efecto como dilatador de los vasos sanguíneos. La activación sanguínea y la estimulación de la irrigación capilar contribuyen al fortalecimiento del cabello, y así se logra luchar contra su caída. A su vez, contiene otras vitaminas y minerales que intervienen en el proceso.

Asimismo, debido a su color, tiende a oscurecer el cabello y, por ende, las canas, o bien a retrasar su aparición.

Aplicación

En general, se aplica junto a una toalla húmeda en los cabellos secos y dañados. Si es muy graso, no se recomienda. También puedes añadir unas gotas del aceite a tu champú habitual, ya que le aporta nutrientes para cuidar el cuero cabelludo y los folículos pilosos. La aplicación variará según la función buscada.

Si se busca revitalizar el cabello:

  • Aplicar un poco de aceite en la mano y masajear el cabello. Aplicar en las puntas y peinar el cabello con los dedos.
  • Dejar actuar durante unos 30 minutos aproximadamente.
  • Lavar el pelo de la forma habitual.

Si se busca retrasar la caída del cabello:

  • Aplicar un poco de aceite en la mano y masajear el cuero cabelludo y el resto hasta las puntas. Peinar el cabello con los dedos.
  • Cubrir con un gorro de baño y dejar que el aceite actúe toda la noche.
  • A la mañana siguiente, lavar el cabello de la forma habitual.

Si se busca combatir la caspa:

  • Mezclarlo con el champú y lavar el cabello cada dos días. No excederse. Se calculan unas 5 gotas por cada 30 ml de producto aproximadamente.

Puedes aplicarlo una a dos veces por semana. Ten cuidado de no excederte en la aplicación, pues podría irritar la piel y ocasionar molestias. Para evitar esta irritación, dilúyelo con otro aceite natural, como el de almendras o de oliva.

Aún no hay datos certeros sobre la inocuidad del uso de este aceite durante el embarazo o la lactancia. Consulta con tu médico.

Leer más: Embellece tu cabello con 5 remedios con romero

Aceite de almendras

El aceite de almendras  posee diversos nutrientes -grasas saludables, vitaminas y minerales- que contribuyen a que el cabello luzca sano y fuerte. Actúa como sellador, es decir, forma una capa protectora sobre la hebra del cabello que permite retener la humedad e impedir la pérdida de hidratación en él.

Así pues, protege e hidrata las fibras capilares y elimina la acumulación de células muertas.

Gracias a sus numerosas propiedades, favorece las siguientes acciones:

  • Estimular y provocar el crecimiento.
  • Aportar brillo y suavidad.
  • Evitar, en gran medida, la caída del cabello.
  • Hidratar y nutrir el cabello.
  • Alisar la cutícula y controlar la descamación del cabello.
  • Restaurar las fibras capilares y las puntas abiertas.
  • Reducir la caspa y la comezón típica que trae consigo.

Es uno de los aceites naturales para el cabello más elegidos, puesto que resulta liviano y fácil de extender. Sumado a ello, se absorbe rápidamente, por lo que no deja en el cabello esa sensación pegajosa o grasosa.

Aplicación

Existen varias formas de aplicación. Cado una de esos tratamientos se enfoca en solucionar un problema específico. En general, se aplica sobre el cabello con un masaje insistiendo en las puntas y los medios. Se deja actuar unos 20 minutos cubriendo el cabello con una toalla o un gorro plástico. Pasado ese tiempo, se lava con el champú habitual.

Al igual que el resto de los aceites, se recomienda utilizarlo una vez por semana o dos si el cabello está muy seco.

Aceite de coco

Aceite de coco

El aceite de coco resulta mucho más ligero que otros aceites y es uno de los pocos aceites cuyos beneficios han sido probados científicamente.

Según un estudio en el que se analizó su uso, el aceite de coco resultó más eficaz que otros a la hora de prevenir la pérdida de proteínas del cabello, indispensables para preservar la integridad del cabello y prevenir su caída. Al parecer, esta cualidad del aceite de coco se debe a su contenido en ácido láurico.

Aplicación

Como en los casos anteriores, la aplicación variará en función del uso que se busque: como tratamiento hidratante, anticaspa, etc. En líneas generales, se procede de esta manera:

  • Masajea el cuero cabelludo con una pequeña cantidad de aceite de coco.
  • Deja reposar durante, al menos, 10 minutos. Si lo usas antes de acostarte, puedes dejar que repose toda la noche. En ese caso, te recomendamos cubrirlo con un gorro de baño o tapar la almohada con una toalla.
  • Por último, lava el cabello con el champú habitual.

Como crema desenredante, puedes aplicar una pequeña cantidad después de la ducha desde la mitad del pelo hasta las puntas.

Manteca de karité, consejo adicional a los aceites naturales para el cabello

Se trata de un extracto que se saca de las nueces de un árbol africano del mismo nombre, cuyo significado es “árbol de mantequilla”.

Aunque no se trate de un aceite, es una solución excelente para conseguir un cabello sano, sobre todo si lo tenemos seco y apagado, pues la manteca le devuelve toda la vitalidad que le falta.

Sus propiedades favorecen la hidratación: su principal virtud. Asimismo, al ser rica en vitaminas A, D, E y F, se vuelve ideal para nutrir el cabello. Gracias a estas dos propiedades, hidratante y nutritiva, la manteca de karité favorece la protección contra los efectos del entorno: viento, frío, sol, contaminación, etcétera.

Por la suavidad extrema que aporta, se la considera el mejor acondicionador natural disponible. Por lo tanto, se la conoce como “el acondicionador de la madre naturaleza”.

Es fantástica para los rizados que, de forma natural, suelen ser más secos que otros tipos de cabellos. De hecho, se encuentra con frecuencia en tratamientos para el cabello rizado debido a sus cualidades humectantes.

Aplicación

Hay muchas maneras de usar manteca de karité en el cabello. Si buscas una acción hidratante, lo más recomendable es:

  • Aplicar en el cabello húmedo antes de acostarte, preferiblemente de medio a puntas. No es necesario que utilices demasiado producto porque luego te costará aclararlo.
  • Dejar reposar toda la noche hasta la mañana siguiente. La manteca actuará toda la noche, y el cabello absorberá la queratina.
  • Al despertarte, enjuagar y retirar la manteca. Probablemente tendrás que repetir el lavado varias veces.

Y tú, ¿empleas aceites naturales para el cabello? ¿Cuál de ellos? ¿Te da resultado?