6 actividades cotidianas que afectan la salud de tu columna sin que lo sepas

Si bien pueden parecer inofensivas, la práctica reiterativa de algunas actividades puede ir dañando de a poco nuestra columna y derivar en dolores importantes e incluso lesiones futuras

La columna vertebral es una estructura que se compone de vértebras, discos y médula espinal.

Es la encargada de dar soporte de nuestro cuerpo y, entre otras cosas, es una de las vías por la cual el sistema nervioso se comunica con el cerebro.

Esto explica por qué, cuando hay un desplazamiento de vértebras o lesión, se reducen las señales nerviosas y, muchas veces, se pierde la habilidad de movimiento.

Además, debido a su complejidad, es común que los sobresfuerzos físicos y la práctica de algunos hábitos le generen inflamación y dolores que afectan la calidad de vida.

El problema es que muchos pasan por alto esta situación y, de hecho, no se imaginan que muchas de las actividades cotidianas pueden influir en su deterioro.

Debido a esto, y considerando la importancia de tomar medidas para cuidarla, a continuación queremos revelar esas cosas comunes que pueden afectarla.

¡Conócelas!

1. Cepillarse los dientes

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El problema como tal no es el hecho de cepillar los dientes. La cuestión es que, mientras algunos lo hacen, adoptan posturas encorvadas que pueden influir en la aparición de lesiones futuras en la columna.

¿Cómo evitarlo?

  • Procura permanecer con la columna derecha mientras te cepillas. Para facilitarlo, apóyate con la mano libre en el espejo o mueble de enfrente.

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2. Lavar los platos

Con esta actividad ocurre una situación similar a la anterior. Dado que el lavaplatos, por lo general, es bajo, la columna adopta una posición semiarqueada que le puede causar dolor y rigidez.

Además, la tarea implica tensar y estirar los brazos la mayor parte del tiempo, por lo que aumenta la presión y el desgaste en esta zona.

¿Cómo evitarlo?

  • Para tener una posición más descansada y correcta, apoya una de tus rodillas en un banco o silla alta.

3. Usar mochilas pesadas

Mochilas

El uso de mochilas pesadas, por tiempo prolongado, y de mala forma, influye en la recurrencia de los dolores de espalda y la rigidez de la columna.

Esta situación es habitual en los niños en etapa escolar, aunque también afecta a los adultos que optan usarlas para cargar objetos pesados.

¿Cómo evitarlo?

  • Dale preferencia a las mochilas con tirantes anchos y suaves. Evita aquellas que son de un solo tirante.
  • Ponte siempre los dos tirantes en cada lado de los hombros para distribuir el peso equitativamente.

4. Limpiar los pisos

Es probable que, tras limpiar los pisos de tu casa, sientas un dolor ligero o severo en la zona lumbar. ¡Cuidado! No se produce por casualidad.

Limpiar la casa nos permite renovar el ambiente. Sin embargo, si adoptamos una mala postura al ejecutar la limpieza, podemos resentir la columna.

  • Las piernas y la zona lumbar sufren una fuerte presión y, por si fuera poco, el movimiento de los brazos y el levantamiento de muebles pesados sobrecargan los músculos.

¿Cómo evitarlo?

  • Evita lavar los pisos con trapos o cepillos de mano. Emplea herramientas como los trapeadores o fregonas que, en cierta medida, reducen la presión sobre la espalda.

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5. Atarse las zapatillas

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Todas las actividades que realicemos en una posición agachada y encorvada pueden originar daños en los discos intervertebrales.

Si bien parece algo inofensivo, y estamos acostumbrados a hacerlo, estas producen una presión fuerte que resiente la columna.

Incluso, algo tan simple como atarse el calzado con una mala posición puede influir en la aparición de algunas dolencias.

¿Cómo evitarlo?

  • Cuando necesites atarte las agujetas o cordones, siéntate y lleva el pie hacia ti en lugar de agacharte.
  • Si no tienes forma de sentarte, levanta el pie y apóyalo en alguna superficie firme.

6. Tomar objetos pesados colocados en lugares altos

Lo pasamos por alto porque pensamos que es inofensivo; no obstante, cuando estiramos nuestro cuerpo para alcanzar un objeto alto, la columna también se estira.

Ahora bien, imagina lo que puede pasar si, por accidente, el elemento pesado te cae encima. Es muy probable que, debido a esto, se generen dolencias y lesiones de mayor cuidado.

¿Cómo evitarlo?

  • Aunque te quite un poco más de tiempo, si necesitas tomar algún objeto de una superficie alta, pon una silla, banco o escalera para acceder a este como más facilidad y menos riesgo.
  • Lo ideal es que el peso esté al nivel del pecho.

¿Sueles adoptar malas posturas al realizar estas actividades? Presta mucha atención la próxima vez que las lleves a cabo y, si identificas estas situaciones, trata de corregirlas para evitar posibles lesiones.