6 alimentos que no debes incluir en tu dieta

Aunque a primera vista puedan parecernos inofensivos, lo cierto es que el consumo de algunos alimentos puede tener graves consecuencias en nuestra salud, por lo que deberíamos evitarlos al máximo

La industria alimentaria ha invadido el mercado con una amplia variedad de alimentos que, aunque son deliciosos, no son del todo buenos para el organismo.

A través de medios publicitarios nos han hecho pensar que son alternativas rápidas y “sanas” para calmar el hambre, ya que suelen venir listas para el consumo y son enriquecidas con algunos nutrientes.

El problema es que no leemos detalladamente las etiquetas y pasamos por alto que contienen una amplia variedad de sustancias añadidas que, con el paso del tiempo, pueden causar efectos negativos en la salud.

De hecho, suelen concentrar más calorías que los productos orgánicos y son fuertes influyentes en los problemas actuales de sobrepeso y enfermedades metabólicas.

¿Cómo identificarlos? ¿Por qué es importante limitar su consumo? En esta ocasión queremos compartir en detalle los 6 principales para que procures limitarlos al máximo en tu dieta.

1. Carnes procesadas

Carnes procesadas

Las carnes procesadas son muy atractivas para los consumidores debido a su aspecto fresco y su sabor. Son fáciles de añadir en distintas recetas y representan una opción rápida para cocinar.

El problema de consumirlas radica en su alto contenido de sodio, sustancia que puede causar retención de líquidos y problemas inflamatorios.

También contienen unos aditivos químicos como los nitritos y nitratos, los cuales se han relacionado con varios tipos de cánceres.

Consejo:

  • Remplaza este alimento por carnes frescas y magras: pollo, pavo, pescado, etc.

Lee también: El tocino y otras carnes procesadas podrían causar cáncer: OMS

2. Papas fritas

Son deliciosas y parecen el snack ideal para esos momentos en que el hambre ataca. No obstante, debido a su alto contenido de grasas saturadas y sodio, es un alimento que debería excluirse de la dieta.

Su consumo habitual puede influir en el aumento de los niveles de colesterol  y los descontroles en la actividad metabólica. Además, hace parte del grupo de comidas que más engordan.

Consejo:

  • ¿Quieres disfrutar unas deliciosas papas sin afectar tu salud? Prepáralas en casa, con poca grasa u horneadas.

3. Barritas de cereales

Barras de granola

Desde hace algunos años nos venden las barritas de cereales como una opción rápida y saludable para calmar las ganas de comer en los momentos de ansiedad.

Es cierto que muchas contienen cereales e ingredientes naturales que nos aportan nutrientes esenciales. Sin embargo, no hay que ignorar que entre sus componentes hay azúcares y añadidos químicos que pueden causar desequilibrios en el cuerpo.

Consejo:

  • Opta por consumir un pequeño puñado de frutos secos, avena o semillas.

4. Aceites vegetales refinados

El uso excesivo de aceites vegetales se ha extendido en todo el mundo y, de hecho, es casi imposible eliminarlos por completo de la alimentación.

Si bien no todos los aceites vegetales son malos, la mayoría de las presentaciones comerciales son refinadas y concentran grasas perjudiciales para la salud cardiovascular y metabólica.

Algunas de las opciones que se deben evitar son:

  • Aceite de soja, palma y maíz
  • Margarina

Consejo:

  • Evita al máximo las recetas con estos aceites. Opta por cocinar con aceite de oliva, o bien, prepara tus comidas al vapor.

Visita este artículo: Lo que necesitas saber acerca de los aceites comestibles

5. Harinas blancas

harinas blancas

Las harinas blancas se han apoderado de una parte muy importante del mercado, no solo en su presentación tradicional, sino en una amplia variedad de productos que las utilizan como base.

Los consumidores ignoran que es un ingrediente sometido a un proceso de refinamiento que, por desgracia, afecta de manera significativa su calidad nutricional.

Si bien en pequeñas porciones no produce complicaciones, su consumo excesivo puede causar problemas de sobrepeso, inflamación abdominal y glucosa alta.

Consejo:

  • Adquiere harina y productos integrales. Si deseas, prueba las harinas no convencionales, como de centeno, garbanzos o coco.

6. Comidas enlatadas

Las comidas enlatadas siguen siendo una opción rápida de alimentación para aquellos que no tienen demasiado tiempo para cocinar. Son fáciles de utilizar, tienen un sabor muy agradable y su fecha de caducidad suele ser lejana.

¿Qué tan conveniente es consumirlas? Considerando que son sometidas a procesos industriales de conserva, sería bueno pensarlo dos veces antes de incluirlas con frecuencia en la dieta.

La industria no advierte de que su contenido de nutrientes se reduce y, adicional a esto, concentran sustancias químicas que perjudican la salud intestinal.

Consejo:

  • Prepara tus menús con anticipación y procura usar alimentos frescos y orgánicos.
  • Usa productos enlatados solo de forma ocasional.

¿Sueles consumir estos alimentos habitualmente? Ahora que sabes por qué deberías evitarlos, trata de remplazarlos por opciones saludables.