6 alimentos que los asmáticos deberían evitar siempre

Yamila Papa Pintor · 29 diciembre, 2016
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 28 enero, 2019
El consumo de alimentos ricos en magnesio y otros nutrientes puede contribuir con el bienestar de los pacientes con asma.

Las personas que sufren de asma deben procurar mantener un estilo de vida saludable y seguir las indicaciones de su médico, incluso a lo que a dieta se refiere. Sin embargo, es posible que algunos asmáticos tengan dudas acerca de qué alimentos deberían evitar consumir con regularidad.

Comer sano es una forma de brindarle al organismo todo lo que necesita para que se mantenga sano y estable en el tiempo.

Alimentos que los asmáticos deben evitar

Si bien la comida no es la única forma de controlar el asma, está claro que la dieta juega un papel clave en el día a día de los pacientes asmáticos. Limitando la ingesta de ciertos alimentos y llevando una nutrición adecuada es posible aumentar (y mantener) su bienestar.

Veamos qué es lo que deberían evitar.

Grasas saturadas

Los asmáticos deben evitar las grasas saturadas

Las grasas saturadas se encuentran en muchos de los alimentos que componen nuestras cenas o almuerzos. Por ejemplo, la bollería, la carne roja y las frituras.

Las grasas saturadas también están presentes en la comida procesada y, según los expertos de la Clínica Mayo, incrementan los síntomas del asma. Esto se debe a la respuesta del sistema inmunitario al «recibir» estas sustancias.

En cambio, podemos optar por otro tipo de grasas. Se recomienda consumir ácidos grasos omega 3. Estos están presentes en los pescados azules, las semillas de lino y las nueces y fuentes de proteínas magras (leche desnatada, pechuga de pollo y legumbres).

Cuando hagas la compra verifica que los alimentos no contengan grasas saturadas. Asimismo, opta por cocciones sanas como el vapor, el horno o la parrilla.

Lácteos enteros

Lácteos enteros, a evitar por los asmáticos

Los lácteos son alimentos ricos en grasas y es recomendable moderar su consumo para evitar que los síntomas del asma se desencadenen. 

No hace falta prescindir de ellos por completo. Basta con que comas lácteos de forma inteligente: elige productos desnatados y trata de sustituirlos de vez en cuando- ¿Has probado, por ejemplo, la leche de almendras o el queso de patatas?

Solemos comer muchos lácteos sin darnos cuenta, ya que están presentes en varias recetas y alimentos cotidianos. Por ejemplo en sopas cremosas, pastas rellenas, helados, café con leche, batidos, mantequilla, etc.

Como si esto no fuese suficiente, la consistencia y textura de los lácteos exacerban la producción de mucosidad y, por ende, aumentan la congestión. Esto hace más difícil que podamos respirar en un episodio de asma.

Carnes rojas

De nuevo tenemos que hablar de las grasas saturadas, porque la carne las contiene en grandes cantidades. Si bien hay excepciones, como la carne de cordero, que es más magra, lo cierto es que la de vaca o cerdo empeoran los cuadros de asma.

Según una investigación publicada en la revista Nutritionaquellos que consumen mucha carne roja son más propensos a desarrollar asma. Por lo tanto, sería recomendable minimizar su consumo (a una vez por semana, por ejemplo) y disfrutar con más frecuencia del pollo, el pavo y el pescado.

Cítricos y tomates

Cítricos y tomates, a evitar por los asmáticos

¿Cómo pueden hacernos mal estas hortalizas que, en teoría, son buenas para la salud? Tanto los cítricos como los tomates tienen muchos nutrientes y fibras. Pero también tienen componentes que podrían empeorar los síntomas en algunos asmáticos. 

No es preciso que dejes de consumirlos de la noche a la mañana pero, al menos, procura reducir su ingesta.

Alimentos salados

Los asmáticos deben reducir los alimentos salados

El exceso de sodio en el cuerpo provoca problemas renales, obesidad y edemas en las piernas. También puede tener incidencias negativas en los pacientes asmáticos. Esto sucede porque aumenta las respuestas del sistema inmunitario y desencadena los síntomas de esta enfermedad.

Usa muy poca sal en tus platos, evita los alimentos ultraprocesados, como las sopas enlatadas o el puré instantáneo, las patatas fritas y, en general, los snacks. No lleves el salero a la mesa y lee muy bien los empaques de lo que compras en el mercado porque tienen «sodio escondido» (incluso las cosas dulces tienen sal).

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Grasas trans

Grasas trans, perjudiciales para los asmáticos

También conocidas como grasas sólidas, están hechas gracias a un proceso donde se incorpora hidrógeno al aceite vegetal. No son para nada saludables y aumentan los riesgos de padecer enfermedades cardíacas o diabetes, así como también de agravar los síntomas de los asmáticos.

Evita todos los productos que contengan grasas trans. Entre ellos, la margarina, los alimentos fritos de restaurante y los aceites parcialmente hidrogenados. Estas grasas están presentes también en las galletas y bollería industrial, los pasteles y las masas para pasteles.

Por el contrario elige alimentos que tengan «grasas buenas» como los aceites de oliva y colza o cánola (orgánico), las semillas de lino y los frutos secos, como las almendras y nueces. De esta forma no solo reducirás el asma, sino que también evitarás muchas otras enfermedades.

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El magnesio contra el asma

El magnesio para los asmáticos

En la dieta los asmáticos no pueden faltar alimentos ricos en magnesio. Este mineral es necesario para ayudar a relajar los músculos y promover la salud del sistema respiratorio, en líneas generales. El magnesio es antiinflamatorio y broncodilatador.

Se puede encontrar en diversos alimentos, tales como:

  • Ajo.
  • Avena.
  • Algas wakame.
  • Germen de trigo.
  • Aceite de onagra.
  • Frutos secos (pistachos, nueces).
  • Semillas de sésamo y de calabaza.
  • Legumbres (lentejas, garbanzos, guisantes).
  • Frutas (plátano, dátiles, uvas pasas, maracuyá).
  • Verduras (acelgas, espinaca, judías verdes, brócoli, perejil, zanahorias, cebolla).

Nota final

En caso de que tengas dudas acerca de cómo llevar una dieta equilibrada, acorde a tus necesidades, consulta con el médico.