6 alimentos para tratar el síndrome de intestino irritable

La avena es uno de los mejores alimentos para el aparato digestivo. Gracias a sus fibras solubles estimula los movimientos peristálticos, protege la flora intestinal y previene el estreñimiento

El síndrome del colon irritable es un trastorno molesto, ya que según lo que se ingiere así se siente el afectado.

Por tanto, es necesario que el afectado siga una dieta equilibrada pero al mismo tiempo apta para su condición. En el siguiente artículo conocerás los mejores alimentos para tratar el síndrome del colon irritable y varios consejos para sobrellevar la situación.

¿Qué comer si tengo el síndrome del colon irritable?

Esta pregunta es muy habitual entre las personas que padecen el síndrome del colon irritable. Si esa es tu situación y deseas ayudar a mejorarla, estos son los alimentos que no deberían faltar en tu dieta:

1. Aguacate

El aguacate puede llegar a ser beneficioso si padeces el síndrome del colon irritable.

De origen mexicano y muy consumido en Latinoamérica, este fruto tiene muchas propiedades que pueden ayudar a mejorar el sistema digestivo, así como también el nervioso y el cardiovascular.

En cuanto a las bondades para el funcionamiento intestinal, vale la pena destacar que aporta una gran cantidad de fibra soluble y potasio. Además, tiene una importante cantidad de vitamina B6, magnesio y calcio. Todos estos nutrientes ayudan a regular y proteger la flora del intestino.

En caso de personas con diarrea, el aguacate les ofrece una buena dosis de electrolitos. También puede ser útil para calmar la ansiedad o el estrés, que causan mayores molestias en los pacientes con síndrome de colon irritable.

Puedes consumir su pulpa machacada o bien en rodajas.

Te recomendamos leer: 11 remedios naturales que puedes hacer con aguacate

2. Kéfir

Tiene diferentes maneras de llamarse (como, por ejemplo, yoca) y es un compuesto de bacterias y levaduras envueltas en una matriz.

El principal objetivo de consumir kéfir es añadir al cuerpo algunos microorganismos que pueden reforzar la flora intestinal, como es el caso de los lactococos o lactobacilos. La manera más popular de ingerir este alimento es una especie de leche (parecido a un yogur bebible).

Está indicado también para las personas intolerantes a la lactosa. Se recomienda el kéfir de agua porque sus propiedades suelen llegar más puras a los intestinos y no pierde su calidad.

3. Almendras

Las almendras tienen propiedades que pueden ayudar a mejorar los movimientos intestinales.

Seguro que ya sabrás que los frutos secos como las almendras te ayudan a calmar el hambre o la ansiedad entre comidas. Cuando estás atareado con el trabajo o las tareas del hogar, come un puñado de este rico y saludable alimento. Lo puedes complementar junto a nueces y cacahuetes.

Las almendras pueden ser un buen complemento para reducir el estrés, la ansiedad y la depresión. En lo relacionado al colon irritable, pueden ayudar a  mejorar los movimientos intestinales. Esto es debido a su aporte de potasio y magnesio. Además, aporta fibras necesarias que ayudan a mejorar el estreñimiento.

4. Salmón

Está considerado como uno de los mejores pescados que podemos consumir. En este selecto grupo de “azules” están, además, el atún, la sardina y la anchoa (entre otros).

El salmón es una gran fuente de proteínas y ácidos grasos Omega 3 que pueden ayudar a reducir el colesterol. Por si fuera poco, este pescado ofrece vitamina D y magnesio. Estos pueden ser unos buenos aliados para aliviar molestias intestinales y mejorar la absorción de calcio.

Es aconsejable comer pescados azules al menos 2 veces a la semana.

5. Avena

La avena es de gran ayuda a la hora de proteger la flora intestinal.

Un desayuno sin avena no es desayuno. Se trata de uno de los cereales más completos que podemos encontrar y que nos puede ayudar a aumentar los niveles de energía desde primeras horas de la mañana.

La avena, a su vez, nos proporciona hidratos de carbono de combustión lenta que nos mantienen saciados durante varias horas.

Igualmente,  posee fibras solubles que pueden llegar a ser útiles para combatir el estreñimiento, estimular los movimientos peristálticos y proteger la flora intestinal.

La avena se puede consumir cruda con leche, zumo o yogur. Además, podemos disfrutarla en sopas, batidos y en empanados de verduras o carnes.

Ver también: La avena, un remedio natural para tratar la ansiedad

6. Plátano

Esta fruta (al igual que la manzana y la papaya) puede ser de gran ayuda para las personas con síndrome de colon irritable. Tiene muchas propiedades por su alto contenido en potasio, magnesio y vitaminas B.

Se trata de un relajante natural y un estimulante digestivo. A su vez puede ser útil para prevenir la aparición de la colitis ulcerosa y para tratar problemas intestinales.

¿Qué comidas debo evitar si tengo el síndrome del colon irritable?

Hay que evitar tomar algunos alimentos si no queremos empeorar el síndrome del colon irritable.

Ya sabes cuáles son los alimentos para tratar el síndrome de intestino irritable. Ahora es preciso que conozcas los que sería mejor evitar para no sufrir las consecuencias o empeorar el cuadro:

  • Cereales: el trigo, la cebada y el centeno.
  • Frutas: la pera, la sandía, las cerezas, las moras, el mango y el melocotón.
  • Verduras: la cebolla, el ajo, la alcachofas, los espárragos, la remolacha, las coles de Bruselas, el brócolli, la coliflor, el puerro y los champiñones.
  • Legumbres: los guisantes, las lentejas, las habas, los garbanzos y las judías blancas.
  • Lácteos: sobre todo los quesos y la leche que no sea desnatada.
  • Miel: y todos sus derivados (polen, jalea real, etc)

Tips para mejorar el síndrome del colon irritable

Más allá de seguir una dieta adecuada, los hábitos que tengas podrían traer como consecuencia una mejora de tu estado (o todo lo contrario). Presta atención a estos consejos:

  • No comas hasta estar satisfecho: detén la ingesta de comidas un poco antes de “llegar a tope”.
  • Mastica lento: si tragas o devoras la comida sin masticar, el cerebro tarda en recibir el mensaje del estómago de que ya está lleno.
  • Reduce un 25% de lo que comes: todos los días ingieres una cierta cantidad de alimentos. Trata de que cada plata tenga una cuarta parte menos. Por ejemplo, en vez de 4 rebanadas de pan, come 3.
  • Aumenta la frecuencia de ingestas: en lugar de comer 2 veces de manera abundante, lo mejor sería comer 5 veces pero menos cantidad.
  • No te acuestes en seguida de comer: no importa si te has dado un banquete (algo tampoco recomendable) o has cenado liviano. Deja que pase por lo menos 1 hora antes de irte a la cama, tanto de día como de noche.

Siguiendo estos consejos, podrás ayudar a mejorar el síndrome de colon irritable que sufres. Sin embargo, como con cualquier enfermedad, lo primordial es visitar a un médico especialista que te ayude con el problema.

Mearin-Manrique, F. (1998). Síndrome del intestino irritable. Medicina. http://doi.org/10.1016/S0304-5412(12)70308-6 Teira, B. G., Morales, D. G., & Blas, F. G. De. (1998). Síndrome del intestino irritable Síndrome del intestino irritable. Medicina. http://doi.org/10.1016/S0304-5412(12)70308-6