6 antibióticos naturales que probablemente desconocías

Ana Karen Quintana · 17 junio, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la farmacéutica María Vijande el 26 noviembre, 2018
Consumir antibióticos naturales, además de ser mucho más seguro para el resto del organismo, estimula los mecanismos de defensa sin que las bacterias tengan oportunidad de generar resistencia

Los antibióticos naturales son soluciones alternativas para combatir algunas infecciones que afectan la salud. Desde el siglo XX llegaron para revolucionar la medicina y combatir las infecciones. No obstante, no todo se reduce a la penicilina. Hay muchas otras opciones de antibióticos naturales que atacan de la misma forma la zona infectada.

Desde sus inicios, el ser humano ha utilizado sustancias y plantas naturales para combatir las bacterias. Sin embargo, en la actualidad someter dichas sustancias a procesos químicos elimina parte de sus propiedades esenciales.

El uso inadecuado de sustancias antibacterianas ha provocado que se desarrollen células resistentes al malestar. Por ello, es indispensable buscar un estilo de vida saludable y prevenir efectos secundarios aún peores.

Uno de los mejores remedios es usar los beneficios de las plantas medicinales que fortalecen de manera natural el sistema inmunitario, reducen la cantidad de gérmenes y, además, crean una defensa contra los microbios y virus.

Deja atrás la automedicación, dosis elevadas y tratamientos interrumpidos que lo único que hacen es agravar el problema. Revisa los siguientes remedios y elige el que mejor te convenga.

1. Antibióticos naturales: gel de aloe, miel y limón

Aloe vera

Uno de los antisépticos naturales más efectivos gracias a su alto contenido de ácido salicílico y lactato de magnesio, que ayudan a reducir la inflamación y dolor, es el aloe vera.

Eso sin contar que hace un excelente trabajo de manera tópica, pues cicatriza y regenera la piel. La pulpa de aloe vera ayuda a tratar resfriados y comezón en la garganta. Por su parte, la miel contiene una proteína llamada defensina-1 que mata las bacterias.  Mientras, el limón es un expectorante y antiviral capaz de combatir la congestión.

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Ingredientes

  • 1 cucharada de gel de aloe vera (15 g)
  • El jugo de 1 limón
  • 1 cucharada de miel (25 g)

¿Cómo se utiliza?

  • Lo único que se tiene que hacer es licuar la pulpa de aloe con el zumo de un limón y la cucharada de miel.
  • Toma una cucharada de la mezcla final una vez al día.
  • Hazlo por 3 días y verás los resultados.

2. Antibióticos naturales: mostaza negra en polvo

Si sufres de resfriado prueba a bañar tus pies con un poco de mostaza. La mostaza tiene propiedades que elevan la temperatura del cuerpo con el fin de eliminar toxinas.

Además, estimula la circulación y ayuda a que el organismo tenga mejor transpiración. Utiliza este método ante los primeros síntomas para que las bacterias no tengan oportunidad de atacar.

Ingredientes

  • 8 tazas de agua (2 litros)
  • 1 cucharada de mostaza en polvo (10 g)

¿Cómo se utiliza?

  • En 2 litros de agua caliente agrega una cucharada de mostaza en polvo.
  • Bate hasta que se disuelva por completo.
  • Sumerge los pies durante 15 o 20 minutos.

3. Antibióticos naturales: zumo de naranja, zanahoria y levadura de cerveza

Naranja

 El zumo de zanahoria es una fuente natural rica en vitamina A y alcaliniza el sistema circulatorio. Así, estimula, hidrata y limpia el organismo. Por su parte, la naranja es un antioxidante y desinfectante.

La lavadura de cerveza, aumenta las defensas en el organismo debido a sus efectos antimicrobianos gracias a su aporte de vitamina B y zinc.

Ingredientes

  • El zumo de 1 zanahoria.
  • El zumo de 1 naranja.
  • 1 cucharada de levadura de cerveza (10 g).

¿Cómo se utiliza?

  • Primero hay que mezclar el zumo de zanahoria y naranja.
  • Agrega una cucharada de levadura de cerveza y combina bien.
  • Consúmelo por las mañanas antes, del desayuno.
  • Además de sentir alivio en la garganta, tus pulmones también lo agradecerán.

4. Antibióticos naturales: piña

Este remedio es ideal para alergias nasales o sinusitis. Aunque la mayoría no toma en cuenta las propiedades de la piña su alto contenido de agua, ayuda a disminuir la retención de líquidos y facilita la eliminación de toxinas. Además, contiene bromelina, una enzima que se encarga de descongestionar los senos paranasales.

¿Cómo se utiliza?

Tú decides, puedes consumirla en rodajas durante el día o beber un jugo de piña por la mañana.

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5. Antibióticos naturales: tomillo, salvia y limón

¿Para-qué-sirve-el-tomillo

El tomillo y la salvia son antisépticos que combaten los gérmenes que se alojan en los pulmones y sobre todo en la garganta. El limón, por su parte, contiene ácidos que se encargan de disminuir la mucosidad y calmar el cosquilleo, irritación y dolor en la garganta.

Ingredientes

  • 1 cucharada de salvia seca (10 g) y 1 cucharada de tomillo (10 g)
  • 1 taza de agua (250 ml)
  • El jugo de 1 limón

¿Cómo se utiliza?

  • Pon una cucharada de salvia seca con otra cucharada de tomillo en agua hirviendo.
  • Deja que infusione durante 10 minutos cuela.
  • Añade el zumo de un limón fresco.
  • Empieza hacer gárgaras durante 1 minuto, hasta 3 veces.
  • Repite todas las noches hasta que los síntomas desaparezcan.

6. Antibióticos naturales: canela

El extracto que desprende la canela ayuda a detener las infecciones debido a sus propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y el aumento de sudoración. Es una especia ideal para combatir enfermedades respiratorias como resfriados y alergias.

Ingredientes

  • 1 ramita de canela o, en su defecto, 1 cucharada de canela en polvo (10 g)
  • 1 taza de agua (250 ml)
  • Miel (al gusto)

¿Cómo se utiliza?

  • Es recomendable usar la corteza en lugar de canela en polvo.
  • Solo necesitas preparar una infusión con un trozo de canela en agua y endulzar con miel.
  • Puedes hacerlo por las mañanas o antes de dormir.

Resumiendo…

Hay una serie de antibióticos naturales cuya acción puede contribuir al alivio y prevención de varios tipos de infecciones. De hecho, son una buena opción para no recurrir a la automedicación. Además, no suelen causar efectos secundarios y pueden aportar otros beneficios a la salud.

Sin embargo, es importante dejar claro que no remplazan los fármacos recetados por el médico y deben tomarse con precaución en caso de estar bajo otros tratamientos. No hay que ignorar que en algunos casos pueden interactuar con los medicamentos, o bien, causar reacciones indeseadas. Consulta al médico si tienes dudas.