6 beneficios que obtienes al incluir alfalfa en tu dieta

Daniela Montaño 4 noviembre, 2017
La alfalfa puede ayudarnos a mejorar nuestra salud general. Es rica en hierro, por lo que es ideal en casos de anemia y estados carenciales del mismo

La alfalfa es una planta de la familia de los guisantes que suele usarse como forraje.

No obstante, también se utiliza de modo medicinal y últimamente ha cobrado popularidad como alimento gracias a sus múltiples propiedades nutricionales.

Todas las partes de la planta son aprovechables para consumo humano:

  • Las flores se usan para té.
  • Las hojas sirven para preparar, entre otras cosas, agua de alfalfa.
  • Los germinados son un ingrediente delicioso en ensaladas.
  • En la medicina tradicional china, las raíces se usan para controlar la fiebre.
  • Las semillas, molidas con un poco de agua, se usan para mitigar las molestias de picaduras de insecto.

¿Cuáles son las propiedades de la alfalfa?

Se puede decir que la alfalfa es un alimento completo, pues contiene:

  • Vitamina A, que ayuda al buen funcionamiento del pulmón y el corazón.
  • Vitamina C, la cual tiene un efecto antioxidante y es necesaria para la fabricación de colágeno.
  • Vitamina K, indispensable para la coagulación de la sangre.
  • Proteínas que, según sugieren algunos estudios, podrían ser útiles para combatir algunos tipos de cáncer.
  • Minerales (magnesio, calcio, hierro y selenio) imprescindibles para funciones vitales del organismo.

¿Qué beneficios  podemos obtener del consumo regular de alfalfa?

Al incluir alfalfa en nuestra dieta, además de asegurar la ingesta de una gran cantidad de componentes nutricionales, obtenemos estos siete beneficios para nuestra salud:

1. Fortalecer el sistema inmunitario

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Este alimento estimula el sistema inmunitario, y optimiza su reacción ante virus y bacterias.

La mejor manera de potenciar este beneficio es consumir germinados, pues de este modo también consumes los glucosinolatos, que son compuestos con propiedades anticancerígenas.

Ver también: Empieza a fortalecer tu sistema inmunitario de forma natural con seta de ostra

2. Desintoxicar el cuerpo

Gracias a sus propiedades reguladoras del sistema urinario y del digestivo, la alfalfa es ideal para limpiar el cuerpo de toxina. También ayuda en el tratamiento de insuficiencia renal y  úlceras gástricas.

3. Prevenir la anemia

Combate la anemia

Por su alto contenido en hierro, además de sus propiedades nutricionales, la alfalfa ayuda no solo a prevenir, sino a combatir la anemia ferropénica.

4. Mitigar los síntomas de la menopausia

Esto se debe a los fitoestrógenos contenidos en la alfalfa. Estos elevan los niveles de estrógenos en el organismo.

Por otro lado, también su consumo también está recomendado para evitar los cólicos menstruales.

5. Disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares

Subestimamos a las enfermedades cardiovasculares

Según revela un estudio realizado en 2008, una dieta en la que se incluya alfalfa de forma regular puede ayudarnos a reducir los niveles de colesterol malo (LDL) en las arterias.

6. Mejorar la salud de la piel

Por su alto contenido en antioxidantes y cumarinas, este alimento es perfecto para lucir una piel bella y radiante.

Además, también nos ayuda a combatir la celulitis.

Te recomendamos leer: Cómo eliminar la celulitis con una dieta saludable

¿Cómo incluir alfalfa en tu dieta?

Cómo incluir alfalfa en tu dieta

Las hojas de la alfalfa las podemos consumir junto con verduras de hoja verde, como espinaca y acelga, y las cocinaríamos igual que se cocinan estas.

También puedes preparar una deliciosa agua refrescante.

Ingredientes

  • ½ taza de hojas de alfalfa (75 g)
  • El jugo de ½ limón
  • 4 tazas de agua (1 litro)
  • Miel (al gusto)

Utensilios

  • Licuadora.

Preparación

  • Coloca  en la licuadora las hojas de alfalfa, el jugo de limón y el agua.
  • Licua por tres minutos. Añade la miel y vuelve a mezclar.
  • Sirve y disfruta.

Los germinados de alfalfa son también una excelente opción para preparar ensaladas o como ingrediente en emparedados.

Si no puedes conseguirlos en tu mercado local los puedes sembrar en casa.

¿Qué necesitas?

  • Un recipiente de al menos 9 cm de diámetro y 15 cm de altura.
  • Un pedazo delgado de tela para cubrir el recipiente.
  • Una banda elástica.
  •  1 taza de agua (250 ml).
  • 1 cucharada de semillas de alfalfa (10 g)

¿Qué debes hacer?

  • Remoja las semillas con el agua en el recipiente por tres horas.
  • Cubre el recipiente con la tela y la banda elástica.
  • Drena el agua y coloca bajo el sol.
  • Repite esto durante una semana. Ocasionalmente recuerda mover el recipiente para evitar que los brotes se enreden.
  • Para consumir, solo enjuaga y desinfecta.

Cuándo no debes consumir alfalfa

Pese a todos sus beneficios, hay casos en los que es mejor evitar comer alfalfa:

  • Durante el embarazo y la lactancia no debe consumirse por la acción que ejerce sobre los estrógenos.
  • Tampoco es recomendable en caso de tomar medicamentos de acción anticoagulante.
  • Se desaconseja su ingesta en pacientes con trastornos autoinmunitarios.
  • Debido a su alto contenido en purinas, las personas con gota o ácido úrico alto deben abstenerse de comer alfalfa.

Si presentas alguna enfermedad y tienes duda sobre el consumo de este o cualquier otro alimento, recuerda siempre consultar a un especialista antes de consumir o aplicar cualquier remedio.

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