6 claves para mantener una práctica regular de yoga

Daniela Castro 1 junio, 2018
Los beneficios del yoga se empieza a notar cuando su práctica es regular y sin interrupciones. Mantener un horario fijo y alejar las distracciones puede ayudarnos a volverlo un estilo de vida

Muchas personas conocen el yoga y comprueban por sí mismas los beneficios que le aporta al bienestar físico y mental. No obstante, a pesar de esto, algunos deciden abandonar su práctica al cabo de unos meses. ¿Cómo mantener una práctica regular de yoga?

Existen muchos factores que pueden interferir en la adopción permanente de esta disciplina. Aunque sus efectos sobre la salud son notorios, algunos no consiguen avanzar porque no tienen tiempo suficiente para ser constantes o prefieren desistir cuando lo sienten “difícil”.

Sin embargo, como ocurre con cualquier tipo de actividad física, todo es cuestión de costumbre, mentalidad y esfuerzo. De hecho, ni siquiera es estrictamente necesario acudir a una academia o gimnasio; hay varias posibilidades para hacerlo en casa. ¡Conoce algunas claves!

1. Establece un horario

No importa si decides hacer yoga en una academia especial o en casa; si lo que quieres es convertirlo en parte de tu estilo de vida, tendrás que establecer un horario exclusivo para su práctica diaria. Si en algún momento no puedes cumplirlo, no pasa nada.

Lo esencial es darle un “espacio” específico en la rutina para que se convierta en una costumbre. De lo contrario, empezarás a ser irregular con las clases y te invadirá esa sensación de frustración al no lograr el cambio que deseas.

Consejos:

  • Agenda por lo menos 20 minutos del día para hacer yoga.
  • Déjate de excusas. Si estás cansada o tienes estrés, los efectos del yoga te permitirán sentirte bien.

2. Ten a la mano el material necesario

Para hacer yoga no necesitas demasiados materiales. Sin embargo, si guardas la esterilla o colchoneta en lo más profundo del armario, quizá no te motives a practicarlo. Por tal razón, si tu idea es mantener una práctica regular de yoga, lo mejor es tener todo visible.

Consejos:

  • Mantén la esterilla y el cinturón para posturas donde los puedas notar fácilmente.
  • Si te es posible, adapta algún espacio libre de la casa con todo lo necesario para tus ejercicios.

3. Aléjate de distracciones

Los elementos distractores y el yoga son enemigos. Es fundamental entender que esta disciplina requiere demasiada concentración y fuerza mental. Entonces, para dominarlo y hacerlo parte de tu rutina, tendrás que alejar cualquier cosa que te distraiga.

Por consiguiente, si decides hacerlo en casa, busca un lugar tranquilo, limpio y alejado de cualquier ruido o aparato tecnológico. De esta manera estarás entregada al ejercicio y no tendrás tantas dificultades para dominar las posturas.

Consejos:

  • Prepara un rinconcito “yogui” en el lugar más tranquilo de la casa. Si deseas, ambiéntalo con aromas naturales y música suave.
  • Evita por completo los espacios desordenados o sucios. Además, pide a tus familiares que no te causen distracciones.

4. Aumenta la intensidad de forma gradual

No puedes pretender practicar yoga como un profesional cuando apenas has tomado unas cuantas clases. Aunque sientas que tienes suficiente flexibilidad, es mejor aumentar la intensidad de manera gradual, semana tras semana.

Hay muchas posturas simples que son perfectas para iniciarse en la práctica de esta disciplina. Más tarde, cuando ya hay más resistencia y experiencia, se pueden intentar las que son más complejas.

Consejos:

  • Evita hacer sobresfuerzos en el intento por hacer una postura muy difícil. Si no estás lo suficientemente preparado, opta por alternativas más fáciles.
  • No te excedas tampoco en el horario: si lo haces por mucho rato corres el riesgo de fatigarte y desistir.

5. Calienta antes de empezar

Los ejercicios de calentamiento pueden ser tus aliados para mantener una práctica regular de yoga. Estos ayudan a liberar los músculos de la tensión y mejorar la movilidad de las articulaciones. Por eso, tras realizarlos, mantener las posturas deja de ser tan difícil.

Consejos:

  • Puedes usar el saludo al sol para calentar antes de tu rutina habitual. Al hacerlo activas la musculatura y dejas fluir la respiración.
  • Otro ejercicio bueno para calentar es la postura gato-vaca.

6. Descansa lo necesario

Durante y después de una clase de yoga debes tener un tiempo prudente para descansar. Atender las señales que te envía tu cuerpo es determinante para evitar lesiones o sensación de fatiga prolongada. Por lo tanto, si sientes mucho cansancio o la respiración agitada, es mejor parar.

Consejos:

  • Toma algunos minutos de descanso entre una postura y otra. De igual forma, procura tener un descanso reparador al ir a la cama.
  • Cuando pares algún ejercicio por cansancio, respira profundo y trata de conectarte bien antes de volver a realizarlo.

Si estás intentando mantener una práctica regular de yoga no dejes de seguir todos estos consejos básicos. Por supuesto, trata que cada clase tenga un propósito y asúmela con mucho positivismo. No olvides que uno de sus fundamentos principales es sentirse bien física y mentalmente.

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