6 consejos que ayudarán a mantener la piel de tu cuello joven y lisa

¿Sabías que mantener una buena postura también puede ayudarte a cuidar de la piel de tu cuello y evitar que se formen arrugas antes de tiempo?

La piel del cuello requiere de tantos cuidados como la piel del rostro. Muchas veces nos preocupamos por cuidar nuestro rostro para evitar las arrugas y las líneas de expresión, sin acordarnos de la piel del cuello.

No obstante, está comprobado que la piel del cuello es la primera en empezar a envejecer.

Esto se debe a que es una piel más fina y con menos glándulas sebáceas. Como consecuencia, pierde la elasticidad y la firmeza de una manera más rápida que la piel del resto del cuerpo.

Con estos sencillos consejos que te traemos a continuación podrás combatir de manera eficiente los efectos sobre la piel del cuello. Así, conseguirás mantenerla joven y lisa por mucho más tiempo.

1. Hidratación constante

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Es importante hidratar la piel del cuello todos los días al igual que la del rostro.

No es necesario que compres productos especiales para realizar esta tarea: con aplicar una crema humectante  o la misma crema facial que utilizas será suficiente.

También puedes hidratarlo con productos naturales como el aceite de coco, de almendras, de oliva o de rosa mosqueta, entre otros.

  • Lo importante es que los utilices dos veces al día: en la mañana, antes de vestirte, y en la noche, antes de acostarte.
  • Con unos sencillos movimientos de tus manos de arriba para abajo hasta que se absorba será suficiente.

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2. Exfoliación

La piel del cuello requiere realizar una exfoliación de manera regular (como máximo, una vez a la semana). Así se pueden retirar las células muertas que se van acumulando con el paso de los días.

  • Esta exfoliación puedes realizarla con ingredientes naturales como el azúcar, la sal marina o el bicarbonato de sodio.
  • Mezclando alguno de estos ingredientes con aceites naturales, miel o yogur, podrás obtener un exfoliante natural, ideal para utilizar en la piel del cuello.
  • La exfoliación se debe realizar desde la altura de la barbilla hasta el inicio del pecho. Y de igual forma en la parte de atrás del cuello.
  • Luego se debe retirar con agua fría todos los restos de exfoliante. Con esto se logrará una limpieza de manera profunda en la piel.

3. Evitar malas posturas

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Aunque no lo creas, una postura inadecuada puede causar que la piel del cuello se deteriore más rápido.

Además que una mala postura conlleva a padecer de dolor de cuello y cefalea, el mantener el cuello doblado por largos periodos ayuda a que aparezcan arrugas que son difíciles, si no imposibles, de quitar.

Trata de evitar mantener tu cabeza por mucho tiempo hacia abajo mientras que miras la tableta o el celular.

4. Una buena alimentación

Mantén una buena alimentación con ingredientes que sean ricos en omega 3 y 6, especialmente. Esto va a ayudar a que tu cuerpo aumente la producción de colágeno de manera natural.

De esta forma favorecerás la regeneración y elasticidad de los tejidos.

Algunos estudios aseguran que el consumo de alimentos con alto contenido de ácidos grasos ayuda al organismo a regenerar las membranas de las células de una manera eficiente.

Así, la ingesta de ingredientes como el aceite de linaza, el aguacate o peces de aguas fría, especialmente por las noches, puede proporcionarnos muy buenos efectos sobre la piel y el cabello.

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5. Aplica protector solar

Mascarilla antiarrugas para cuello y escote

Recuerda que no debes aplicar protector solar únicamente en el área de la cara, sino en todas las partes expuestas al sol.

Esto incluye la piel del cuello, ya que no podemos olvidar que la exposición al sol acelera el envejecimiento prematuro.

6. Rutina de ejercicios

Con una sencilla rutina de ejercicios, que no te llevará mucho, ayudarás a la piel de tu cuello a mantenerse joven y lisa por más tiempo.

  • Un ejercicio muy fácil de hacer y que será de gran ayuda es colocarte con la espada recta y realizar movimientos con la mandíbula inferior para atrás y para adelante.
  • Otro ejercicio fácil es colocarte sentada con la espalda recta y colocar la cabeza hacia atrás con el cuello extendido.

A continuación, abre la boca y extiende el labio inferior lo mas que puedas para alcanzar el labio superior. Hazlo sin tocar los dientes y repite esta acción varias veces.

  • También puedes realizar movimientos con tu boca, como si pronunciaras la vocal O. Mantén la postura, como mínimo, por cinco segundos. Repite la acción varias veces.

Es recomendable que realices esta rutina de ejercicio varias veces al día para obtener buenos resultados.